La caja de los hilos



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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2008.

01/04/2008

EL MAR, CASA DE HUÉSPEDES

20080330160636-alicia-peterweevers.jpg

Por Alicia Lázuli

Damián nos ha pedido que, como ejercicio para exponer en el taller de literatura, contemos una historia relacionada con el mar. Tengo los pies fríos y con los pies fríos no puedo escribir. No se me ocurre nada. Miro desde la ventana el río y, poco a poco, casi sin darme cuenta, me transporta con él. Desemboco en el Mediterráneo. Embarco en un ferry que me lleva a Palermo. Necesito alejarme del escenario del pesar.
    Unos días después de mi llegada a Sicilia, el pesar ha sido desterrado por el sol y como certificado de bienestar mi piel se muestra tostada y brillante como mis ojos, ahora casi verdes. El hombre más apuesto de la playa se acerca hasta mí y, en voz muy baja, pregunta mi nombre. “Alicia”, escribo sobre la arena. “¿Quién eres tú?” -pregunto- y él dibuja un pez. Se aleja caminando de espaldas y yo me dejo caer sobre la arena con los brazos en cruz.
    De regreso a la pensión, me detengo a tomar una cerveza. Cuando voy a pagar, el camarero me indica que he sido invitada. No puedo creerlo. Él, el hombre pez, sentado en el rincón más iluminado del bar, me sonríe y se desprende de un imaginario sombrero inclinando ante mí su cabeza. Yo también sonrío y agradezco la invitación. Me dice que le gustaría saber mi número de teléfono y, sin dudar, lo anoto en el margen de la página de anuncios por palabras del diario “Il Giornale di Sicilia” que tiene abierto sobre la mesa.
    Apenas me he alejado cincuenta metros cuando suena mi móvil. “Vuoi venire a cena con me?”. Y reconozco su voz, ya cercana. Camino hacia “Il Mare” -así se llama la Casa de Huéspedes donde me alojo- pensando en la ropa que voy a ponerme. La faldita corta no, demasiado descarada para una primera cita. Los pantalones de cremalleras me quedan bien, pero son demasiado ajustados para ir de cena. Lo mejor será la falda amarilla y la camiseta de algodón, que me hace las tetas más gordas.
    Nos reunimos en el Mercado. Me dice lo guapa que estoy. Llevo, por fin, el vestido de seda azul. Es cómodo, vaporoso y sugerente. Cenamos en el balcón de un pequeño restaurante. El mundo a nuestros pies.
    Acabamos enroscados como enredaderas en la habitación de la Casa de Huéspedes. Su cuerpo huele a yerba fresca, su piel brilla y se desliza por mi cuerpo como la piel de un pez. Ya lo estoy amando.
    El río es un espejo y mis pies ya no están fríos.
    Él tiene que marcharse. Lo acompaño a la puerta para besar -herramientas de placer- sus dedos. Me dice “amore” y “cara” y “ancora non sono partito e gia' mi manchi”. Me susurra al oído: “Ti chiamo domani”.
    Han pasado seis días. Me espera pronto el barco de regreso y él no ha llamado. Yo recorro las calles de Palermo, vuelvo a la misma playa, tomo cerveza mientras leo “Il Giornale di Sicilia”... Voy a volverme loca. Necesito hacer algo.
    El camarero me indica cómo llegar. Estoy nerviosa. Sé que va a salir bien. Por fin he descubierto el modo de encontrarlo. Voy caminando. Sección de anuncios. La mujer me pregunta:
    -Quante parole?
    -Nove.
    -Scriva la frase e la consegni allo sportello.
    Muy despacio, como si de ello dependiera el éxito de mi búsqueda, escribo en castellano:

SE BUSCA pez desaparecido después de dejar el mar.

La versión de Alicia que acompaña a este post es obra del ilustrador Peter Weevers.

Bellissima...

Renato Carosone - Mambo Italiano.mp3

Adriano Celentano – Che Non Ti Ho Detto Mai.mp3

Franco Battiato - Voglio Vederti Danzare.mp3

Rita Pavone - Il Ballo Del Mattone.mp3

01/04/2008 01:41 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: Los mundos de Alicia Hay 11 comentarios.

03/04/2008

DE CÓMO MI CUERPO FUE INVADIDO POR LOS PELOS...


Por El Sastre

Nascu nos envía un divertido texto en el que relata cómo fue cubriéndose su cuerpo de vello hasta convertirse en el hombre de pelo en pecho que es hoy.

"Cuando era pequeño, mi deseo era tener muchos pelos en el cuerpo, tener una larga melena y unos gruesos labios. Vamos, que ya era un niño un tanto queer.
    En mi casa del pueblo teníamos una especie de patio terraza, donde mi madre tenía sus preciosas plantas. Cuando llegaba el sol del verano, mis hermanas se tumbaban con unas toallas para coger color y estar bronceadas y guapas, que era lo que se llevaba en los 80. Entonces no preocupaban mucho los malos rayos solares, la capa de ozono debía estar menos perjudicada y el calentamiento del planeta no era tan bestia. Tampoco había bombardeo de publicidad de bronceadores con protección. Bueno, en el pueblo como mucho lo que llegaba y era accesible a cualquier bolsillo era la crema Nivea, que hacía las veces de todo un poco, hidrataba, pero también servía para poner a tostar la piel hasta crujir. Menos mal que en mi casa, "La casa del Moro", teníamos todos la piel fuerte y nadie terminaba con quemaduras. Bueno, estaréis pensando y todo esto a santo de qué. Se me va la pinza. La cuestión: corría una leyenda urbana, o rural en nuestro caso, que decía que a las chicas les salían más pelos si tomaban el sol dándose Nivea. No se supo nunca si ese rumor se extendió para evitar que la gente tomase el sol con esta crema que servía para freir literalmente la piel o era cierto. A todo esto, yo que lo oí, me faltó tiempo para embadurnarme bien de crema y colocarme tumbado al sol junto con mis hermanas, aguantando estoicamente el calor de los rayos de la tarde. ¡Ah, sí! Se tomaba el sol en las horas fuertes, cuanto más quemaba, más quemaba.
    No recuerdo el tiempo que apliqué esta fórmula para conseguir tener más vello. Bueno, entonces era imberbe. La cosa fue que de repente un día, al año siguiente, cuando ya llegaban los días de calorcito de comienzos de junio, mi madre me sacaba al armario los pantalones cortos hasta la rodilla. Para mi sorpresa me veo sentado junto a mis amigos y amigas (era más numeroso este género) y descubro la cantidad de pelos que ¡sólo yo! tengo en las piernas. Me daba una vergüenza terrible. Claro, una cosa era el juego de tomar el sol con mis hermanas con la excusa de que me saliesen pelos y otra bien distinta que, como si de la lámpara de Aladín se tratase, se cumpliese mi deseo.
    Así me explicaron cómo me habían salido tan pronto los pelos de las piernas. El niño era precoz y las hormonas ya estaban alborotadas. Así iría poco a poco descubriendo el pelo de mi cuerpo y los cuerpos masculinos".

En la imagen que ilustra este post, Nascu se muestra tan adolescente como angelical y cautivador. La verdad es que es guapo, el muy canalla...

Mambo...

Pérez Prado – Mambo Jambo.mp3

Pérez Prado - Mambo Nº5.mp3

Pérez Prado - Qué rico el mambo.mp3

03/04/2008 00:03 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: El cajón del sastre Hay 7 comentarios.

05/04/2008

EL AYUDANTE DE LA MAGA

Por El Sastre

Como por arte de magia, ha llegado a nuestras manos un relato inédito de Sergio Algora sobre la muerte y el amor. Forma parte de su libro de cuentos "No tengo el placer", que se edita este año. Esperamos ansiosos su publicación.

"Cuando Carlos termina su trabajo en Mercazaragoza se dirige a la casa de su madre. Esa misma tarde tienen ensayo y realizan sus prácticas y trucos en el amplio salón de la casa.
    Desde hace dos meses prueban un nuevo truco. Lo llaman, entre ellos, “la resurrección”. Su madre cae al suelo del escenario, fulminada, en la mitad de un juego de manos banal, aunque técnicamente complicado, con pañuelos de colores.
    Consiste, el truco que ensayan a diario desde hace dos meses, en simular una muerte aparente, bajando el ritmo cardíaco hasta que, éste, casi no se pueda percibir de puertas a fuera de la caja torácica y en dejar de respirar, como lo hacen los pescadores de perlas. Inmersión en apnea, le ha dicho su madre, que se dice.
    Ella ha conseguido perfeccionar estas habilidades con años de clases de yoga y de submarinismo sin bombonas.
    En el truco él sólo tiene que llorar al lado del cuerpo sin vida de su madre e invitar al público a que compruebe la ausencia de constantes vitales.
    Durante diez minutos, la gente puede subir al escenario y poner la mano sobre el corazón de su madre, poner un espejito cerca de los labios para comprobar que no lo empaña con su aliento, acercar sus oídos al pecho materno en busca de un latido o poner la mano sobre la boca en busca de un último hálito de vida.
    Transcurridos los diez minutos la cubrirá con una sábana y llamará a emergencias por el móvil.
    El público tiene que dudar de la veracidad de la muerte y pensar que es un truco que forma parte del espectáculo. Pero hacerlos dudar ya dará la suficiente tensión a esos minutos de espera en la sala.
    Vendrán dos chicos a los que les habrá precedido un sonido de sirenas y entrarán corriendo desde el fondo de la sala. Cuando levanten la sábana no estará la madre sino una preciosa joven, María, con la que Carlos lleva saliendo unos meses.
La gente aplaudirá y en mitad de la ovación la madre de Carlos saldrá de un lateral del escenario, con un vestido diferente al que llevaba cuando cayó muerta, saludando al público.
    Entonces, la ovación se hará ensordecedora y todos saludaremos al público; será nuestro último truco, le dice la maga a su hijo, al final de cada ensayo.

    Cuando Carlos entra en casa y ve a su madre tendida en el suelo del amplio salón, piensa que se trata de la preparación del truco final: “la resurrección”, que dentro de tres días representarán en el salón de actos del centro cívico de un barrio de las afueras de Zaragoza.
    Coge una silla y habla con voz queda y profunda a su madre. Le dice que hace un tiempo que está liado con María, la chica que también ayuda en los trucos, pero que no es como con las otras, que cree que se ha enamorado. Le encanta ver a María dormida desnuda cuando él va a acostarse. Se queda mirándola horas. María duerme sin ropa interior y eso le emociona más que compartir el gusto por autores de poesía y películas antiguas, que lo comparten, lo compartimos dice Carlos a su madre, que sigue en silencio en el suelo como desmayada. Yo antes besaba a las mujeres como besan los creyentes a los muñecos de madera o escayola que hay en las iglesias, con fe ciega, porque así se tiene que hacer. Yo ahora a María la beso con todo, todo tu hijo besa a María.
    Carlos se interrumpe. Lleva hablando más de quince minutos y su madre sigue inmóvil en el suelo del amplio salón.
    Baja de la silla, se arrodilla junto a ella y la mueve cogiéndola por los hombros y atrayéndola hacia él. Mamá, mamá despierta, le dice. Cree que quizás ha entrado en una especie de trance al apurar tanto los límites de su concentración para ir anulando y bajando el ritmo vital de su organismo. El silencio que emanadel cuerpo de su madre lo conmueve.
    Carlos se sienta en el suelo junto a ella y le busca el corazón, desabrochando su blusa y colocando la palma de su mano derecha a ras de piel del pecho izquierdo de su madre. Los deseos que uno tiene de pequeño se cumplen de las maneras más insospechadas, piensa Carlos. Oprime el pecho como si fuera un limón del que quisiera extraer el zumo y la pulpa. Su madre siempre le ha parecido muy atractiva.
    Decían de él, amigos y parientes, que él había heredado de su madre la belleza. Callaban que la estupidez venía por parte de padre. La madre había incluido a Carlos en sus trucos de magia porque su agraciado aspecto despistaba a un público, mayoritariamente femenino, de sus tejemanejes y juegos de mano. Un día le había dicho a Carlos, hijo mío, la mirada de los tontos cuando son tan guapos como tú, suele ser hipnótica.


    Carlos se da cuenta que hay sangre bajo la cabeza de su madre. También hay sangre en la esquina del escritorio cercano. Al moverla, la sangre mana con mayor fuerza, parece que antes el suelo hacía de tapón en la herida. Se ha caído por causas que desconoce, con tan mala fortuna que se ha roto la nuca. Aquí no hay truco. Su madre está muerta, como dormida sobre un líquido manto rojo.
    La preciosa cabeza de su madre, rota, astillada, en un charco de sangre donde desconocidos pájaros marinos irían a beber. Mientras llegan esos pájaros, el alzadún y la carilarga, por citar dos especies inexistentes pero reales en su tonta cabeza, Carlos besa a su madre en la boca y la desnuda y la besa con pasión y ternura por todo el cuerpo. La acaricia y luego se queda mirando el cuerpo desnudo de su madre como mira al de su amor, María, cuando se va a acostar.
    Para evitar la entrada del sol y controlar las altas temperaturas de ese verano, todas las persianas de la casa están bajadas y las cortinas echadas. La oscuridad desfigura el aspecto de las habitaciones y todo lo que hay allí se vuelve extraño, irreconocible. La casa parece el interior de una embarcación abandonada precipitadamente.
    Carlos saca la mano izquierda del espacio que se forma entre los muslos de su madre y la huele. Tumbado a su lado, desfallecido, sabe que ha sido hasta la fecha su mejor orgasmo y que jamás conseguirá otro igual. Se levanta, se limpia la mano con papel de cocina y hace una llamada desde su móvil".

El pintor belga Eddy Stevens, que acompaña a Sergio con sus ilustraciones en este maravilloso relato, es para quedarse con la boca abierta. Con un dominio de la anatomía francamente sorprendente, crea un mundo imaginario en el que el silencio y los símbolos cobran verdadera importancia.

Mamá, despierta...

Goldfrapp - Happiness.mp3

Goldfrapp - A & E.mp3

Goldfrapp - Cologne Cerrone Houdini.mp3

05/04/2008 03:31 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: El cajón del sastre Hay 4 comentarios.

07/04/2008

BERLÍN

Si queréis conocer Berlín a través de la fotografía, Sven Beck nos ofrece la oportunidad en su cuenta de Flickr.

Por El Sastre

Ya tenemos la primera colaboración de Virginia y esperamos que no sea la última. Nos cuenta su fascinante llegada a la ciudad de Berlín. Aquí os la dejo.

"Nos dirigíamos al tren, que avanzaba lentamente hacia nosotros, con el ansia desazonada de quien espera reencontrarse con un amor que ha estado ausente demasiado tiempo. Las maletas se deslizaban manteniendo una distancia constante por detrás de nuestros cuerpos con la diligencia de dos perros adiestrados, satisfechas de estar al fin con sus dueños. La mía un cachorrito tambaleante sin mucho mundo. La de N un ejemplar bien alimentado y con algo más de experiencia. Hubiera jurado que avanzaban flotando a unos centímetros del suelo hasta que llegamos al escalón, momento en que mi perrito levitador se acababa de convertir en un niño caprichoso que se negaba a subir al tren. -¡En cuanto lleguemos al hotel, castigado!- grité, tras conseguir a la fuerza que subiera. Todas las miradas del vagón se clavaron en mí y me di cuenta de que, por primera vez en Berlín, me había puesto en evidencia.
    Sin ninguna razón clara N y yo parecíamos haber firmado un acuerdo tácito por el cual haríamos el último trayecto, el que nos debía conducir desde el aeropuerto a nuestra habitación, el más corto de un viaje hasta ese punto milimétricamente planificado, a la deriva.
    Ocupamos un par de asientos preguntándonos dónde estábamos y adónde llevaba ese tren. N desplegó un gigantesco mapa tras el cual quedamos parapetados. Nos asomamos afuera para echar un vistazo al panel luminoso donde se anunciaba la próxima parada y tratamos de reproducir en voz alta aquella curiosa combinación de letras. "Bien, ahora a buscarlo en el mapa".
    Aunque era incapaz de pronunciarla, podía ver la imagen de esa palabra grabada en mi mente con tanta nitidez como la camiseta a rayas rojas y blancas de Wally. "¡Aquí está!". Íbamos por buen camino, sólo había que esperar y dejar que el tren continuara su marcha.
    Todavía sin poder quitarme de la cabeza el incidente de la maleta, que ahora descansaba a mis pies, cerré los ojos. Creo que N hizo lo mismo.
    Viajar a ciudades en las que no he estado antes me resulta tan excitante como una partida de ajedrez recién empezada, con todo el tablero por delante, pero la falta de sueño y el traqueteo del tren se combinaban en un cóctel que saboreado con los ojos cerrados resultaba irresistible, y pronto Wally me sonreía desde alguna página de algún libro. Sabía que debía de estar rodeado de gente pero no veía más que su cara llenando todo el espacio, y cuanto más me miraba él más deseaba yo que no hubiera nada más que la cara de Wally.

A los que van a Berlín siempre les acompaña el Ampelmann, el hombre del semáforo, que diseñó Karl Peglau en 1961.

    De pronto, una voz extrañamente sensual hablaba desde un lugar lejano. Por más que me esforzaba no conseguía entender el significado de aquellas misteriosas palabras, aunque sin duda esa tía estaba cachonda y yo también empezaba a estarlo. Me acerqué aún más a Wally. Me moría por besar sus labios y borrarle de una vez esa sonrisa de la boca. El tren paró y me desperté sobresaltada. Reconocí al tipo que me miraba con cara de susto desde el cristal de enfrente. N también se había, digámoslo así, quedado traspuesto, y acababa de volver. Por megafonía una voz de mujer que me resultaba familiar anunciaba algo en alemán. Todo el mundo salió del tren y nosotros hicimos lo mismo.
    Estábamos sentados en un banco en el andén. Ya era de noche y la estación se había quedado vacía. Me dije a mí misma que en algún momento debía de haber pasado un tren invisible llevándose a todo el mundo con él. Sé que suena estúpido pero me entró una preocupación casi maternal por ellos y deseé que allí donde estuvieran se encontraran todos bien. Decidimos salir de aquella estación y caminar. Nos vendría bien estirar las patas.
    Pronto habíamos andado lo suficiente como para comprobar que nuestras maletas habían engordado. Paramos. Una luz de neón anunciaba intermitentemente que el garito estaba abierto las 24 horas. Ninguno de los dos recordábamos haber estado nunca en un bar que no cerrara nunca y, elevando nuestras cervezas, brindamos por la doble coincidencia.
    A excepción de este hecho en particular, era un bar como otro cualquiera. Tenía una barra con butacas, camareros y una pequeña pista de baile donde acababan de empezar a pinchar. Enseguida la pista dejó de estar vacía. Cerveza en mano, nos abrimos paso tirando de nuestras maletas, para las que encontramos un hueco al lado del dj. Un momento después ya no cabía un alma y nuestros cuerpos se agitaban rabiosos junto a los demás. N y yo bailábamos, saltábamos, cantábamos y girábamos agarrados de los brazos, cubiertos de sudor. En plena euforia fuimos a dar varias veces con la cabeza en una pared sorprendentemente blanda, acolchada sin duda por el efecto del alcohol. "¿No es genial?, con cada cerveza te ponen un sello de tinta azul en el brazo, y por cada tres sellos te dan una cerveza gratis". Lo último que recuerdo es perderme en mis brazos intentando contar sellos entre aquel tatuaje azul que se extendía ya hasta los hombros.
    Desperté con un fuerte dolor de cabeza. N dormía frente a mí sobre su maleta abierta. Me arrepentí de haber metido el secador de pelo, que se me estaba clavando en el costado. Un poco más de ropa hubiera estado mejor. N abrió los ojos e inmediatamente se llevó una mano a la cabeza con gesto de dolor. Nos echamos a reír. Desde nuestras maletas abiertas sobre la pista de baile alcanzábamos a ver a un par de parroquianos bebiendo cerveza en la barra. El camarero nos saludó con la mano mientras sonreía. Me miré los brazos preguntándome si aquello nos daría para un par de cervezas más".

Para escuchar, Beirut...

Beirut - Elephant Gun.mp3

Beirut - The Penalty.mp3

Beirut - A Sunday Smile.mp3

Beirut - The Canals Of Our City.mp3

Beirut - Prenzlauerberg.mp3

07/04/2008 17:54 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: El cajón del sastre Hay 9 comentarios.

09/04/2008

3.000 CARACTERES

20080408002413-burka.jpg

Por El Sastre

No sabéis la de alegrías que me estáis dando. No hace mucho, a punto estuve de cerrar esta bitácora ante el escaso número de colaboraciones. Pues ahora estoy encantado. No hay semana que no aparezca en la bandeja de entrada del correo electrónico de La Caja algún artículo fantástico para mantener vivo este blog. Gracias a Virginia, Sergio Carabias, Sergio Algora, Nascu, Ana M., Rebeca Labeca, Azzunena, Leo Camaleón, Tomás Lobo, Pablo Díaz, Josefina Ketamina… Visto el interés despertado, voy a aprovechar este post para invitaros a seguir colaborando con nosotros. Ya sabéis que el tema es libre. Podéis escribir de viajes, de cine, de música, de amor, de sexo, de poesía, de religión, de sueños, pasiones, ilusiones, magia, tiempo, espacio… Nos valen historias reales, surreales, inventadas, transformadas o siderales. Cualquiera que lea estas líneas puede colaborar, no le cerramos la puerta a nadie. Sólo hacen falta ganas de escribir y enviar un texto a la dirección: cajadeloshilos@terra.es. A los que nos seguís habitualmente no es necesario que os lo recuerde, pero por si acaso os refresco la memoria: solemos acompañar los textos con una fotografía, pintura o ilustración de algún artista de interés y con algunas canciones en formato mp3. Admitimos sugerencias, pero si os queréis despreocupar, de los aderezos ya nos encargamos nosotros. Dicho esto, quería subrayar una pequeña regla muy fácil de cumplir: la extensión de los artículos, salvo contadísimas excepciones, no debe superar los 3.000 caracteres con espacios. Pese a lo que pueda parecer, no es un texto corto. Ahora, repetid conmigo: 3.000 CARACTERES CON ESPACIOS. Otra vez: 3.000 CARACTERES CON ESPACIOS. Una más: ¡¡¡3.000 CARACTERES CON ESPACIOS!!!. Bueno, como veo que ya habéis tomado nota, no os aburro más. Antes de irme, una cosa: no dejéis de participar y los que aún no lo tengáis claro, no lo dudéis. Dejaos caer entre los hilos de esta caja.

Krijn van Noordwijk es un genio del retrato. Prometemos repetir.

Hoy la cosa va de recortes...

Scissor Sisters - The Land Of Thousand Words

Spandau Ballet - To Cut A Long Story Short.mp3

Matt & Kim - Cut Down.mp3

 

09/04/2008 13:47 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: El cajón del sastre Hay 7 comentarios.

11/04/2008

EL RELATO DEL MES

David Nicholson recupera el estilo de la pintura clásica para componer unas obras llenas de surrealismo y postmodernidad. Sobre estas líneas, "Eros".

Por El Sastre

La habitación de Klaus tiene invitada de lujo este mes. Bajo el título "Cuentan algunos", nuestra querida Azzunena se deja llevar por las musas y nos guía hasta el monte Parnaso para reflexionar sobre las exigencias del amor y sus límites. Bajo la estructura de los escritos mitológicos, Azzunena desenfunda un relato tan actual como vigentes siguen siendo las frustraciones que acompañan al deseo. No obstante, la autora anima a sus personajes a rebelarse y a buscar la felicidad sin el lastre de un equipaje demasiado pesado. Pero La habitación de Klaus nos ofrece más. Los que no hayáis visitado nuestro blog hermano últimamente, podréis disfrutar ahora de cuatro creaciones audiovisuales muy interesantes. La primera es la videocreación "Exaltación de la rutina", de Álvaro Rigual y que pudimos disfrutar hace unas semanas en la muestra Proyectaragón. La segunda carta de la baraja tiene sabor a comedia de la buena. Daniel Sánchez Arévalo presenta el cortometraje "Pene (otra historia de amor)", que se realizó para el festival notodofilmfest.com. Los asiduos a La habitación de Klaus habréis visto ya hace días el corto "Jane Lloyd", escrito y dirigido por Happy y premiado por todas partes. La historia es tremenda, así que no os la perdáis. Por último, "Ectype’s End" es un ejemplo del extraordinario talento de la productora neozelandesa Rhubarb Zoo. Bueno, ahora que está todo listo, no perdáis tiempo y desfilad con orden hacia La habitación de Klaus.

Demos otra vuelta de tuerca a los clásicos...

Max Raabe - Kiss.mp3

Max Raabe - Lady Marmalade.mp3

Max Raabe - Sex Bomb.mp3

11/04/2008 13:46 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: El cajón del sastre Hay 5 comentarios.

15/04/2008

ARROZ CON ACELGAS Y GAMBAS. PRÓLOGO AL ROMANCERO CALORRO

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Por C. de la Vega

Como prometí hace unos meses voy a publicar mi libro de poemas Romancero Calorro en el blog y sin cobrar. Supongo que no es muy normal que el prólogo (o primer poema, según se mire) de un libro de poemas sea una receta de cocina. Me la suda. Es mi libro y escribo lo que quiero. La gente, además, escribe unas cursiladas de la hostia. Se ven dedicatorias a novias, por ejemplo. He tenido en mis manos libros dedicados a amores ficticios, incluso. Y los autores siguen por ahí, vivitos y coleando, sin que nadie les haya reventado la cabeza. Increíble. Así que, en fin, que nadie critique que comience con una receta de mi madre. Un arroz buenísimo, además, y fácil de preparar. Media hora y a comer. ¡Que no se puede leer poesía con la tripa vacía, hombre! Eso es como lo de follar cuando tienes ganas de mear, un conflicto de intereses. La micción y la eyaculación: el eterno desencuentro. Suena bien ¿eh? Se podrían escribir libros con este título… mmm… quizá le dedique algún post, fíjate. Pero bueno, ¡a lo que toca! Que me pongo, me pongo y me pierdo. Y lo que toca ahora es la jala. Así que vamos ya a por ese arrocito, vamos a por esas gambas, vamos… ¡A por todas!

ARROZ CON ACELGAS Y GAMBAS

Ingredientes para 4:

-Arroz (de 8 a 10 puñados, según las manitas).

-4 o 5 hojas de acelga Juliana (entiéndase: picadita).

-2 o 3 dientes de ajo a láminas.

-1 o 2 pimientos verdes juliana (ya sabéis).

-Gamba arrocera a placer (peladitas eso sí), yo pongo cien gramos...

-Pastilla de caldo de pescao (mi madre dice que con la de carne sale incluso mejor, hagámosle caso)

Preparación (30 minutos aprox.):

Rehogar el pimiento y añadir el ajo. Luego las gambas. Unas cuantas vueltas y meter la acelga. Echar el caldo y cuando hierva, el arroz. Nota: el arroz debe ser seco así que hay que tener cuidadito con el caldo, dos partes de agua por una de arroz dicen los cánones aunque yo sigo a mi madre que lo que hace es ir añadiendo caldo de poco en poco según te pida. El caldo se prepara cociendo las cabezas y peladuras de las gambas y añadiendo la pastilla de caldo para salar al gusto. Buen provecho.

La imagen con la que le damos sabor a este post es de la ilustradora holandesa Yvonne van de Ven.

Frente a las acelgas, palomitas de maíz...

Gershon Kingsley - Popcorn.mp3

Hot Butter - Popcorn.mp3

Kraftwerk - Popcorn.mp3

Prodigy - Popcorn.mp3

Jean Michel Jarre - Popcorn.mp3

19/04/2008

REBECA LABECA

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Por El Sastre

32 años y siete de ellos viviendo fuera de Zaragoza: Erasmus en Francia, prácticas con una beca Leonardo en Oporto, cooperante en Nicaragua y Mozambique y trabajadora basura en Edimburgo. Parece que últimamente quiere sentar cabeza y lleva un año en Zaragoza esperando que la llamen para trabajar como profesora interina de secundaria. Al principio estuvo enseñando idiomas en una academia y recorriéndose la ciudad en bicicleta dando clases particulares. Este año se ha hartado de enseñar los verbos irregulares a adolescentes hiperhormonados y ha empezado a trabajar de camarera en La Habana. La Habana no es La Habana, Cuba. La Habana es La Habana, buena música y buen ambiente de diez a tres y de martes a domingo, calle Cesárea Tinajero 24, local, Zaragoza.
    La Habana es también el bar de Guillermo, un exnovio con el que Rebeca recorrió Centroamérica en autobús en 2002. A Guillermo no le gusta trabajar cuando hay poca gente y además Rebeca es de confianza así que entre semana suele ser ella la que está detrás de la barra. Los ratos en que el bar está medio vacío Rebeca aprovecha para poner su música y escribir. O intentarlo.

Conrad Roset es un artista catalán que causa un efecto perturbador con la delicadeza de sus ilustraciones.

Emilie Simon - La Vie En Rose.mp3

Emilie Simon - Opium.mp3

Emilie Simon - Flowers.mp3

19/04/2008 15:06 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: Nosotros Hay 3 comentarios.

21/04/2008

EL CAMELO DEL POETA

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Por Rebeca Labeca

Martes: 21:15 h.
El bar vacío. Esta noche hace frío y se nota que a la gente le da más pereza salir. Aprovecho para poner el disco de Pink Martini y saco mi cuaderno Claire Fontaine para ver si consigo acabar el relato que comencé la semana pasada.

21:25 h.
Coleguita y Neo entran por la puerta y piden dos botellines. Se acomodan con sus cervezas detrás de la columna. Seguro que van a liarse un porro y por eso se esconden. A mi plim. Hoy no tengo ganas de discutir con nadie. Que les diga algo Guillermo cuando llegue, si es que él tiene ganas.

21:35 h.
Coleguita se acerca zalamero y pone ojos de spaniel buscando ser adoptado. Esto ya me lo sé. Ahora me dirá que estoy muy guapa y que soy la reina de las camareras y me pedirá que les invite a una ronda. Como si lo viera.
- No sabía que dibujaras.
¿Que dibuqué? Miro el cuaderno y me doy cuenta de que no he escrito una sola línea desde que empecé y que me he dedicado a hacer garabatos sin pensar en lo que hacía.
- No, no dibujo, estaba intentando escribir algo.
- Ah, ¿escribes? Yo soy poeta. Estoy escribiendo poemas para hacer un “romancero calorro”, algo como lo del poeta ese que se cargaron en la guerra civil ¿Sabes quién digo?
- Sí, sí sé, sí.
- Pero algo más masculino, más profundo, sin mariconadas de esas que no se entienden...
- Ya veo...
- Y además escribo en una página web muy importante. Bueno, en realidad, soy uno de los jefazos de la página. Podría dejar que publicaras algo...

03:30 h.
Cierro el bar. Caja regular. Coleguita y Neo se han bebido quince tubos y no han pagado nada. Y yo me he comprometido a escribir (by the face) en La Caja de los Hilos. ¿Existirá esa página o estos dos me la han vuelto a meter?

La imagen que ilustra este post pertenece al polifacético artista californiano Chris Reccardi.

Un martini rosa, por favor...

Pink Martini - No Hay Problema.mp3

Pink Martini - Sympathique.mp3

Pink Martini - Qué será, será.mp3

23/04/2008

COMUNIÓN

Por El Sastre

Helena Santolaya nos envía un fascinante vídeo y unas líneas para recordar lo mucho que da de sí la poesía...

"En septiembre de 2003 se celebró en el Monasterio de Veruela el II Festival Internacional de Poesía "Moncayo". Como su nombre indica, la cosa iba de poesía. Y como poesía eres tú y todo lo que tú quieras, además de la lectura de poemas y la actuación del pueblo-orquesta, el festival acogió una exposición que se llamó “Imagen de palabra” y en ella estuvieron representados por riguroso orden alfabético Pedro Bericat, Ricardo Calero, Luis Marco, Vicente Pascual, Javier Peñafiel y Helena Santolaya (o sea, yo misma). Y como no es cosa de empezar a echarse piropos (aunque la instalación con proyecciones de textos de Panero sobre grandes libros en blanco quedó de verdad pero que muy bien en la maravillosa Cilla del Monasterio), me centraré en lo que era en realidad mi intención: mostrar el documento grabado por Rubén Cárdenas que certifica que la noche del 13 de septiembre de 2003, en el Claustro del Monasterio de Veruela, bajo la luz de las estrellas y el pacharán, nos unimos en comunión con la amanita muscaria, actuando Pedro Bericat como inigualable maestro de ceremonias. Y FUIMOS MUY FELICES".

Juntas o por separado...

John Cage - 4’33’’.mp3

John Cage - Mushroom Haiku, Excerpt From Silence.mp3

John Cage - In A Landscape.mp3

23/04/2008 01:06 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: El cajón del sastre Hay 8 comentarios.

25/04/2008

¡NO-HOMBRES!

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Por El Sastre

LaRubiaTonta nos vuelve a enviar una divertidísima carta de amor y humor. Cómo nos gusta esta rubia...

"Mis muy queridos peliteñidos peligrosos:
    Pues que hoy voy a hablar de los nombres de las personas porque el sábado por la noche me recomendaron buscarme un novio-perro y eso me hizo pensar no en los novios, tampoco en los perros, sino en cómo podría llamar yo a mi novio si, más croquetamente, fuera un perro.
    Ya me imagino diciendo:
    “¡¡Chispitas!! ¡¡A cuatro patas!!”.
    Y ahora ya os cuento lo que os quería contar, después de esta disgresión, o como sea.
    Que resulta que yo cuando era niña decía que todos los nombres del mundo mundial eran feos, excepto el mío, que era -y es-, Ana. Y entonces pues me preguntaban: ¿Y cuando tengas hijos, cómo los vas a llamar? Y yo decía: “pues Ana”. “¿Y si son dos hijas lo que tienes, imagínate?”. “Pues Ana también, ¿no te lo estoy diciendo?”. “¿Y si fueran uno o dos hijos?”...
    (Y entonces yo ya no sabía qué responder. Y no respondáis vosotros por mí, niños marranos).
    Ea, que tengo las cosas tan claras como mi madre y además progenitora, que quería llamarme “Ana Cristina”, aunque después cambiara de idea y dijera: “Pues casi mejor que la vamos a bautizar -a esta criatura caída del cielo como una cagada de paloma- sólo como Ana; y así ya hay excusa para tener otro hijo, más bien una hija, y la llamamos Cristina”.
    Y así pasó y todos felices.
    Eso sí, que siempre pensaré que mis padres podrían haberse ahorrado el bautizo y el agua bautismal. Amén, mis muy peliteñidos peligrosos.
    Y que yo pienso (en rubio, pero pienso) que a lo peor pues esto de los nombres es un problema:
    A mi madre le gustaban los nombres Ana, Cristina y Juan y por eso tuvo sólo tres hijos. Pero resulta que a mí me gustan mayormente ocho nombres de personas humanas, ya no únicamente el mío. Así que como tenga que tener ocho hijos ya puedo empezar a buscar un novio-perro que me ponga las ocho semillitas pertinentes o que me compre las ocho cigüeñas pertinentes o que me lleve las ocho veces pertinentes a París (es que no me aclaro de cómo va todo esto).

    Otro problema o mejor dicho problemón, y lo cuento porque todavía me queda un poco hasta llegar a los 3000 caracteres, es que quiero tener un hijo negro, por lo menos. Y que para eso voy a tener que adoptar, eso me temo.

    Pero el problemón no es ése, sino que mi hermana también quiere un hijo negro. No el mío, sino que cada una el suyo.
    Así que nuestros hijos negros serán primos hermanos entre sí y nosotras seremos hermanas -seguiremos siéndolo- entre nosotras. Y la gente que nos vea dirá: ”Mira que primos hermanos tan negros y ricos y parecidos”. Y después dirán: “Mira qué dos hermanas tan blancas y parecidas”. Pero que cuando hagan la asociación madres-hijos se van a quedar un poco que ni sí, ni no.
    Y lo peor es que a mi hermana y a mí nos gustan los mismos ocho nombres, I swear. Así que ya os podéis imaginar qué rollo repollo y qué lío. Las madres, blancas; los novios, perros; los hijos, negros. Y TODOS LLAMADOS IGUAL.
    En fin. Así que estamos en pelea continua por ver quién tiene los hijos antes para quedarse con los nombres. Y que no es por nada, pero ella ya ha encontrado su novio-perro.
    Besos y amores y que estoy contenta porque con lo que se me va la olla a Camboya no me ha ido tan mal con los 3000 caracteres".

Ana Manzana nos descubrió a Scott G. Brooks y ya no podemos prescindir de él. Surrealista, irónico y emocionante, este artista americano nos invita a conocer una parada de pequeños monstruos llenos de humanidad y belleza.

Quiero ser tu perro...

Iggy Pop & The Stooges - I Wanna Be Your Dog.mp3

La Grande Illusion - I Wanna Be Your Dog.mp3

Emilie Simon - I Wanna Be Your Dog.mp3

25/04/2008 02:56 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: El cajón del sastre Hay 10 comentarios.

27/04/2008

QUIERO SER JUGLAR Y BAILARINA, A SER POSIBLE NEGRA

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Por Alicia Lázuli

Por fin he averiguado que el 23 de abril no es el día del libro porque San Jorge clavase su lanza y diese muerte a un dragón comenovelas. No. El 23 de abril es el día ¡INTERNACIONAL! del libro porque ese es el día que eligieron para morir Miguel de Cervantes, William Shakespeare y Garcilaso de la Vega. Así es -más o menos- el asunto. Y digo más o menos porque luego llega la letra pequeña y donde dice 23 de abril el calendario juliano, dice 3 de mayo el calendario gregoriano. Lo importante es que por fin ya tengo claro que el 23 de abril es el día del libro en todo el mundo, pero es el día de Aragón sólo en Aragón y que eso tiene más que ver con San Jorge y un rey que tenía una hija que con los libros, aunque sin ellos quizás no lo sabríamos.
    Como el día 23 Jorge, no el santo, sino el canalla de mi compañero, quería celebrar por la tarde su santo, me embolicó para que le cambiara el turno, así que invertí la mañana en dar un paseo por Independencia para curiosear los puestos de libros. Al llegar a la altura de la Plaza de Santa Engracia me tropecé con un espectáculo insólito: dos individuos subidos en sendas plataformas elevadas se enfrentaban no a puñetazos, sino a poema limpio. Que si toma uno de Machado, que si ahí va otro de Bukowski... se batieron en un auténtico duelo de juglares con armas prestadas por Juan Ramón Jiménez, Gloria Fuertes, Roger Wolf, Leopoldo María Panero, David González, Ángel Guinda y qué sé yo cuántos poetas más. Pensé cómo habían cambiado las cosas desde la Edad Media. Ahora no era la princesa la que lanzaba su trenza desde la torre. Ahora eran los juglares los que ocupaban el lugar elevado mientras las princesas escuchaban boquiabiertas desde la calzada.
    Me costó un par de poemas darme cuenta de que uno de los juglares era nada menos que Luis Felipe Alegre al que yo había visto hace años en un espectáculo de “El Silbo vulnerado” y con el que había incluso hablado una vez en un bar que se llamaba Sopa de Letras y que el otro era José Luis Esteban, a quien también había visto en un espectáculo titulado “Poesía yonki”.
    Ya estaba yo soñando con verme sobre la plataforma elevada diciendo poemas de Elena Pallarés, que es una escritora fantástica especialista en malentendidos, ajustes de cuentas y secretos, cuando aparecieron en escena cuatro chicas que comenzaron a bailar con un libro en las manos. Viéndolas moverse, daba la sensación de que leer era un juego divertido y un libro, el mejor juguete. Me dieron mucha envidia esas bailarinas de ABC Danza -así dijeron que se llamaban- hasta que apareció Ana Continente con su grupo de música africana. Entonces sí que casi me desmayo. Pensé que, desde luego, la música y la danza no tienen color y que aquello del “África negra” era una expresión que no tenía ningún sentido después de ver a Ana Continente volar al son de los tambores junto a otras dos bailarinas de piel más oscura y pelo más rizado. Imaginé un nuevo continente -quizás llamado Ana- donde las jirafas vestían cuadros, los elefantes llevaban zapatos de tacón, las panteras eran rosas y yo una negra bailarina.

Geyzerrr es una jovencísima artista rusa fascinada por la obra de Lewis Carrol, a la que imprime un inquietante tono gótico.

¿Dónde está el conejo blanco?

Jefferson Airplane - White Rabbit.mp3

My Morning Jacket - White Rabbit.mp3

The Murmurs - White Rabbit.mp3

27/04/2008 00:29 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: Los mundos de Alicia Hay 5 comentarios.

29/04/2008

ENTRE LAS PIERNAS

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Por El Sastre

Toya Tao nos abre las piernas para que nos podamos asomar a mirar. Gracias.

“Túmbate aquí con cuidado. Levanta un poco. Que la almohada quede justo debajo para que sea más fácil. Ahora abre las piernas. Así, muy bien. No te preocupes. No te hará daño. No es preciso que cierres los ojos. Mira, parece que es muy grande, pero en realidad no lo es. Sólo meteré la puntita. Pondré más crema. Está un poquito fría, pero ayudará a que resbale mejor. Abre bien las piernas. Así, eso es, muy bien. ¿Te duele? Bien. Un poco más...”.
    Mientras su rígido y lubricado aparato recorría mi vagina yo sólo podía pensar en la lluvia que golpeaba los cristales y en la ropa que había tendido esa misma tarde. Deseé que terminara cuanto antes. Quizás todavía estuviese a tiempo de retirar las cosas del tendedor. No podía reprocharle su entrega, pero yo ya no era capaz de pensar en otra cosa que en mi ropa tendida.
    Cerré los ojos, como para empujar el tiempo con los párpados, mientras su aparato empujaba mi vagina. Sólo habían transcurrido unos minutos, pero se me antojaron una eternidad.
    Me incorporé y retiré con una toallita de papel el líquido viscoso que se escurría entre mis piernas. Me vestí. Me miró sonriendo. Sus ojos azules transmitían serenidad. Me pareció, de pronto, una mujer de verdad atractiva. No me había dado cuenta hasta ese momento.
    Todo estaba bien. Paré un taxi con la inquietud de retirar la ropa y con la tranquilidad de saber que, al menos hasta dentro de un año, no tendría que hacerme otra ecografía".

Gilles Berquet es un fotógrafo francés con un talento especial para el erotismo más transgresor. No tiene web propia, pero aquí podéis disfrutar de una sesión con una de sus musas, Mïrka. Es diferente. Pruébalo.

Oh Patti...

Patti Smith - Gimme Shelter.mp3

Patti Smith - Because The Night.mp3

Patti Smith - Gloria.mp3

29/04/2008 01:45 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: El cajón del sastre Hay 4 comentarios.


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