La caja de los hilos |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2007.
Por El Sastre La habitación de Klaus ya tiene nuevo relato en su portada. Se trata de “Pasteur y la rana”, de nuestro querido colaborador Tomás Lobo, que se burla en esta ocasión de la arrogancia del método científico mediante un juego de humor, amor y locura. Además, en las últimas semanas, La habitación de Klaus ha ido renovando sus contenidos. Si todavía no habéis tenido ocasión de entrar, no os perdáis los vídeos seleccionados. Por ejemplo, la deliciosa escena de cama de Brigitte Bardot y Michel Picolli en “Le Mépris”, de Jean-Luc Godard. El cortometraje de animación “Cirugía”, de Alberto González Vázquez, es otra de las maravillas de nuestro blog hermano, así como el strip-tease sin gravedad de Jane Fonda en Barbarella. Cerramos el capítulo audiovisual con la sesión fotográfica de Verushka en “Blow up”, de Antonioni. Que lo disfrutéis. Ya sabéis donde: en La habitación de Klaus. Darwin Wiggett es un fotógrafo canadiense que dispone de una divertida serie de fotos de animales. No os la perdáis. Por El Navegador ¡¡¡Lala laralaaaaaa!!!... Hoy me he levantado con ganas de cantar. ¡¡¡Lilalilaliiiiii!!!…. Ya iba tocando darle a un repasito a esos blog bailones del ciberespacio, al rollito mp3, vamos. Todito para tu ipod. Para empezar, uno de mis favoritos. Se trata de Filles Sourires, con música francesa de la buena de ayer, de hoy, de siempre. Pero no es la única. Si te gusta el plan sesentero y setentero, no te puedes perder Popmeter, con su jukebox, sus play list y una inagotable sucesión de temas buenos. Garaje, punk, ye-ye, psicodelia… Otra de las buenas es Motel de Moka, que tiene casi de todo. Para los del plan alternativo, experimental y electrónico lo mejor es pinchar 20 Jazz Fuk Greats. He’Sawhore es otro sensacional blog con música de los años 70, 80 y 90 de buena factura, sobre todo rock. Como ellos mismos se definen. “A blog about music, good music, really good music”. Es fácil encontrar desde Bowie o Led Zeppellin hasta Garbage o Jesus and Mary Chain. Para los más independientes está Búscate un novio o Planeta Pop. Tampoco os perdáis la Máquina de huesos, dedicado a uno de nuestros favoritos: Tom Waits. Todo muy aconsejable para escuchar, leer y descargar. No puedo dejarme a tres blogueros que son pura melomanía: Khalo, Puño y Javier Reguera. Para acabar, os aconsejo las webs de tres grupos que se salen de la norma: Gogol Bordello (lástima que la navegación sea tan pesada), Messer Chups y Tipsy. Ahora, a cantar y a bailar, que llegan las fiestas del Pilar. Que no se diga. Matthew Welch, con sus fotografías para iPod, nos regaló uno de los referentes visuales de la publicidad contemporánea. Tres golosinas... Messer Chups - Tchaikovski beat.mp3. Gogol Bordello – American Wedding.mp3 Pero hay más... The Kinks - You really got me.mp3 Por C. de la Vega Estaba yo el sábado con Rafita echando unos litros en la plaza de los Sitios y va y me dice: “¿Vamos al pregón?”. Le meto un caladita al canuto y le respondo: “Pos vale”. Y tiramos para allá. Estaba todo hasta el culo. Dos peñistas por el suelo, una pensionista con cachirulo dándole de hostias a un gitano que le había querido afanar la cartera al marido, una charanga de borrachos, un grupito de crías de ésas que me gustan a mí que enseñan el tanga sentadas en la acera, niños con globo, vendedores ambulantes, carteristas, peruanos… Vamos lo de siempre. Y encima todos apretando. “Abuela, deje de empujar coña, que se va a hacer daño…”, le grito a una. Empieza el murmullo, sale el Belloch y de repente… Ostias, la Maña. “Rafita, presta atención, no vaya a ser que la vieja enseñe una teta y tú te lo pierdas”, le digo. Me soltó un gilipollas de los suyos y seguimos a lo nuestro. De repente, noto que me tocan el culo. Y me lo tocan bien. Me giro y veo a una tía que te cagas. Me mira. La miro. Qué piba… Bajita, morena, con buenas tetas y labios carnosos. Coge la gachí y me engancha el paquete. Ahí va la ostia… Me empieza a comer la boca, el cuello… ¡¡¡A que me la chupan en medio de todo el mogollón!!! Rafita empieza a tocarme el hombro. ¿Qué querrá este soplapollas? Yo ni caso. El tío insiste y yo cada vez con la polla más dura. Me cago en la puta… El caso es que me agarra el cabrón y me quita a la tía de encima. “¡¡¡Qué ostias pasa, hijoputa. Hazte una paja en la esquina y deja de dar por culo!!!”. Rafita estaba blanco, tartamudeaba, y miraba a la tía como si la conociera. “Co-co-coleguita, que es el tra-tra-travelo…”. Copón, pero si está tope buena. Cojo y le meto la mano al coño. “¡¡¡Agggg…. Que aquí hay un pollón!!!”. Rafita me mira como si fuera imbécil: “Ya te lo dije yo, tontoelculo”. La tía nos mira descojonada de risa y al final nos dice: “¿Qué, nos hacemos un trío?”. Joder… De repente, empiezo a escuchar los fuegos artificiales. Qué cosas, ya estamos otra vez con las fiestas del Pilar. En fin, habrá que celebrarlo… Desde La caja de los hilos, le queremos enviar un besazo a "esa gitana del Coso bajo", como ella misma se define. La Maña, la reina del Paralelo, es nuestra diva favorita. Por El hada madrina El sol daba volteretas y nadie se daba cuenta. Yo observaba atenta y hasta cerraba un ojo para dibujar mejor los rizos y los fuegos. Y cuando miraba al suelo, todo era distinto. Los brazos perfilaban colores y encantos, murmullos y sueños. Me acerqué un poco más. Vi niños alzando las manos y regalando gritos, caras atolondradas entre las burbujas, y disfraces rotos y miradas de cera. Vi a un hombre sin cabeza que bailaba al son de la trompeta, a un ratón gigante y a un prestidigitador con una bolita roja y otra verde. Las hacía desaparecer con un chasquido y todos decían: ¡¡¡Ohhh!!! Yo me colé entre sus dedos y conseguí descubrir el truco, pero no os lo voy a decir. Había un hada como yo, pero más grande, vestida de blanco, con sus manos blancas, sus labios blancos, sus ojos blancos. Me posé sobre su hombro y me encontré un parpadeo temeroso, cautivo, lleno de palabras. Después vi marionetas de cartón que bailaban sobre los libros, y perros de mentira, y muñecos de algodón y pana. De repente, giré la vista al cielo alborotado y encontré globos y sorpresas. Había peces, pájaros, cebras, tigres, sirenas… Escapaban hacia el cesto mágico, en busca de la caricia de un encuentro y un juego, con un temblor apresurado y nervioso. Los toqué con los labios, me sumergí en sus requiebros, chapoteé entre sus pellizcos de plástico. Ya no miré atrás. A lo lejos, solo quedaban las huellas del palimpsesto. Un anónimo nos ha enviado una de las hadas de Helena Santolaya. Se había escapado y fue sorprendida volando entre globos y sorpresas. Por Cuca Guillén ¡Menudo día lleve ayer! Como don Mariano nos ha dicho que teníamos que aprovechar el día del Pilar para demostrar con un gesto nuestra españolidad, pues a esas me puse. Qué mejor gesto español que ir a la Ofrenda. Bueno, admito que iba a ir, como todos los años desde que tengo uso de razón, pero, oyes, que de paso aprovecho y rindo pleitesía a nuestra Virgen y a nuestro Mariano. Pues nada, que me enfundo mi traje de baturra de tres millones de pesetas, nuevo, por supuesto, como cada Pilar, que para heredar ya están otras. Nos fuimos todas las de la Peñaza, todicas con los ramos encargados en la plaza de los Sitios. Pero para qué nos vamos a engañar. El mejor traje, el mío, que para eso ha nacido una con estilo, saber estar y perras en el bolsillo. Qué español todo, oyes, que estaba tan española que si me pinchaban no me salía sangre roja. Me salía rojigualda. Estuve a punto de ponerme las bragas esas con la bandera de España que me regaló mi marido después de un viaje a Cordoba, el muy picantón. Pero no, chica, que una es una señora y todas esas cosas son guarrerías. Pero me coloqué un pin de la Virgen, otro del PP y otro de la bandera de España y a patriota no me ganaba nadie. Ni Jiménez Losantos. Eso sí, como siempre, me tuve que juntar con los pobres, mañicos ellos. Pasé el trago como pude, oyes, pero una es muy devota y por su Virgen lo hace todo. Hasta el mayor sacrificio. Además, de todo tiene que haber, pobrecicos desgraciaos. Pues eso, que después de la Ofrenda, me fui a comer con mi marido, la suegra y los críos. Todo encargado, eso sí, que no le voy a obligar al servicio a cocinar en el Pilar. Pero por la tarde también tenía que ser española. ¿Y qué hay más español que los toros? A la plaza que me marché con mi marido y con Pitusa y el suyo. A ellos los dejamos con los puros y la lidia, y nosotras, con los vestidos de baturra más caros de toda la plaza. Y bien perfumadas y pintadas. Y oyes, oyes, oyes… En la puerta me encontré a los del “Tomate”. Me arreglé un pelín, no fuera a salir en la tele, que una tiene hechuras de famosa. A lo que iba. Toreaba el Jesulín, el de los sujetadores y las bragas, que se cortaba la coleta. Pero, ¿a qué no sabéis a quién vi? A la Campanario. Patidifusa me quedé. “¿Y dónde está la Campa?”, me preguntó Pitusa. “Pues allí chica, con la Carmen Bazán, por allí, que no te enteras”, le dije. “Pues no la veo”, insistió. Ay Pitusa, que no está en este mundo… Una ordinaria me pareció la Campanario. Al final sale en las revistas cualquiera. Con los méritos que acumulo yo y el juego que daría… Dejémoslo estar. No me fijé mucho en la corrida, porque allí una va a lo que va: a que la vean. Agotadica llegué a casa. Allí vino el susto. Me estaba quitando el vestido y va mi marido y me pregunta: “¿Qué es eso que llevas ahí?”. ¿Sabéis lo que era? ¡¡¡Una bandera republicana que me habían colgado en la espalda!!! Seguro que han sido algún pobre en la Ofrenda o alguna de las perracas de la Peñaza, que solo piensan en hundirme. Hoy estoy desolada. No solo por haber defraudado a don Mariano, que también. Lo peor de todo es que ya me estoy viendo en el “Tomate” la semana que viene bautizada como la baturra roja republicana… Y eso sí que no. Es que ya no queda gente de bien, don Mariano. Solo usted y yo. Luis Grañena es un magnífico infografista e ilustrador zaragozano, que trabaja para Heraldo de Aragón. La caricatura de Jesulín de Ubrique fue publicada en el veterano diario aragonés el pasado 12 de octubre. Como Cuca nos tiene enamorados tal y como es, le vamos a dedicar unos pasodobles. A Rajoy no le dedicamos nada. Por capullo. Por El Sastre Las fiestas del Pilar ya han pasado, pero Sergio Carabias aún se acuerda del concierto de Héroes del Silencio del pasado día 10. Esto es lo que le pareció. "Hace quince años les hubiera dicho a mis colegas que no iban al concierto de Héroes que no tenían ni puta idea de música y que se estaban perdiendo a uno de los mejores grupos de rock en castellano. El día del concierto, en plena semana de frío del Pilar, me hubiera puesto una de esas camisetas que tenía por casa de Héroes del Silencio, en negro por supuesto, un pañuelo rockabilly, mis vaqueros Lois, me hubiera calzado unos botines estilo Magic Johnson y me hubiera encarrilado hacia la Romareda a ver y saltar como un loco en el concierto de … ¡qué cojones! el mejor grupo de la historia del rock&roll.Pero después de once años sin aparecer, por si acaso me puse unos pantalones de pana de estos que abrigan la ostia y una camiseta blanca de felpa debajo del jersey, que ya me estaba imaginando yo con gripazo durante todas fiestas. Por si las moscas, deje el pañuelo rockabilly y me cogí la bufanda al cuello, que por la garganta entran todos los fríos. Eso sí, mi chupa motera negra y marrón viene con el menda como es obligado al concierto, que algo de orgullo roquero todavía queda. Y mis greñas, tres días que me las he dejado sin lavar para la ocasión. Por primera vez en un concierto en la Romareda me siento en las gradas a ver pasar a todos esos treintañeros que casi pintamos canas. Al fin sale Bunbury con una acústica, pero con un rollito místico que me recuerda a lo que hace ahora en solitario y no lo puedo aguantar. Recuerdo en ese momento que Isabel, una amiga, me contó que en su último concierto en Zuera, dejó a toda su banda plantada en mitad de la actuación y se largó sin decir nada. Me temí lo peor, este hijo puta se va y nos deja aquí tirados.Siempre he pensado que es un auténtico gilipollas que no se aguanta ni él. En lo musical fue un buen concierto, pero yo a eso no le llamaría rock&roll. Le faltó cariño, todo fue tan frío como la noche. Valdivia, a su puta bola en una esquina del escenario. Menos mal que en un tema a dúo con Bunbury se sentaron juntos. Eso sí, sin mirarse a la cara ni sonreír ni un segundo. Allí estaban los cinco, pero cada uno en su sitio sin moverse apenas y sin tocarse ni mirarse. Después de un escuchar un tema como “Entre dos Tierras”, en el que el más heavy se puede sentir atraído por ese bajo y esa batería cañera, no pude dejar de recordar que en el mismísimo concierto de Metallica toda la banda se cogió fuerte y se abrazó ante su público, en un éxtasis pletórico de sentimientos. Eso es rock&roll. Aquello sí que fue cojonudo". Además de ser la novia de Bunbury, Josegirl es una extraordinaria fotógrafa que se ha encargado de inmortalizar la última gira de Héroes del Silencio. Por Amadeo Martillo Ya era hora. Pasó el verano, la playa, las fiestas... Ahora tenemos dos meses de tregua hasta que nos empiecen a tocar los huevos con la maldita Navidad. Serán dos meses de aburrimiento y ternura, con esa rutina en la que nadie mira a nadie, en la que casi todos guardan silencio y se entretienen exclusivamente observando el taxímetro, impenitente, hipnótico, que obsequia números de dos en dos hasta llegar a casa. Serán dos meses en que la Gorda no querrá que la lleve a Salou, ni a pasear por las ferias, ni a ver a su prima Martina, la del pueblo, esa borde que lo único que ha hecho en su vida es revolver en la mierda y en la mala conciencia. Hijaputa. Serán dos meses que poco a poco irán recogiendo frío y envolviendo al personal en gorros, abrigos y bufandas, de esos que no dejan ver la mirada, de los que aplacan el bullicio, de los que esconden vidas cascadas, insignificantes e incluso inoportunas. La gente llevará la nariz roja, goteando mocos, y no dirá nada, porque no habrá nada que ver, nada que contar. Sólo hola, adiós, hasta luego, gracias, me voy, no me esperes despierta. El que suba al taxi aguardará a llegar al destino anunciado, a que le meta una clavada y a cerrar la puerta con la esperanza de no verme más. Que nadie me hable estos dos meses, que nadie me hable. Serán dos meses adormecidos, arrugados, de carajillo y manzanilla, de frenadol y alpargatas, de hojas muertas, de bellas mujeres tristes junto a la farola parpadeante, de horas bajas, de cansancio y derrota, de coger el coche y conducir sin rumbo, encerrado en la noche, mirando al cielo negro, sin parar por el primer gilipollas que te levante la mano. Serán dos meses en los que sólo tendré que dejar en la cocina la caja con la recaudación de la jornada para que la Gorda y las crías me regalen su indiferencia. Por fin. Es lo que estaba buscando. La indiferencia. Estos dos meses son bendita indiferencia. No quedan fuerzas para más. Ya llegará la Navidad, que interrumpirá ese suave descenso a lo invisible. Ya llegará... Philip-Lorca diCorcia es un auténtico maestro de la luz. La serie La Bella Isabelle es un buen ejemplo (Vía Numerof). A Amadeo seguro que le gustaría escuchar hoy a Nick Cave. Nick Cave – Do You Love Me.mp3 Por Safo (La cafetería, prácticamente vacía, Enrico y yo y una pareja al fondo que se decía cosas al oído. Mesas de mármol bajo una claraboya que filtraba luz suficiente incluso para la lectura. Un café expreso y un cortado con tres azucarillos. Se escuchaba Jeux d’eau de Maurice Ravel) Enrico carraspeó y comenzó a leer en voz alta: “Filibas Mante de Paramimo escribe su nombre y lo rompe. Mante o Mimante, no es Flor ni es Mimo desde que fue nombrada”. Permaneció inmóvil unos segundos. “¿Quién ha escrito esto?”, preguntó. “Un poeta amigo mío, ¿qué te parece?”. Enrico estaba este viernes más pensativo que de costumbre. Sus respuestas menos vivas, su tono apagado. “No sé, Safo. Me da pena”. “Es una tragedia. Tiene que darte pena”. Enrico se removió incómodo en el asiento. “Es esa flor que la palabra machaca. Esa Cosa inaccesible que está ahí y que sólo puede ser nombrada... Llevo toda la semana pensando sobre lo que hablamos, Safo. Estoy muy triste. Parece una maldición que a nuestra sed de saber se le niegue, con un velo opaco, el agua cristalina de la Cosa. La Cosa. La Cosa maldita”. Una lágrima cruzó la mejilla de Enrico. Trató de mantener la compostura, pero se derrumbó. Hundió la cabeza entre sus brazos y rompió a llorar. Su lamento sordo y lejano se fundía con los arpegios de Jeux d’eau. A la banalidad efectista de aquellas ingrávidas notas se imponía el llanto como una declamación profética. Puro anacronismo francés. “Enrico”, comencé mientras con una mano lo balanceaba ligeramente, “el entendimiento necesita distancia. Lástima que sea ésta la que nos prive de la inmediatez de las esencias. Es el drama de la Cosa. Entiendo cómo te sientes, un ser hermético. Duele. Pero hay algo que debes saber y es que ese dolor, precisamente ése, es la semilla del arte”. Enrico levantó la cabeza y me miró extrañado. Stina Persson es una ilustradora sueca maravillosa. Sus pinturas con agua son un ejemplo de su gran talento (Vía Uno de los nuestros). Maurice Ravel no sólo compuso un bolero. Por Neo de la Olla Como ha nacido un nuevo hombre, nos ha venido a la cabeza una campaña publicitaria de Dimitri Daniloff para PlayStation (la tercera afición de Rafita, perdón Neo, después de dormir hasta la una y matarse a pajas). Neo, Neo, Neo... Por El Sastre Josefina Ketamina nos envía una acalorada recomendación de su último descubrimiento: el grupo albaceteño Putilátex. Aquí os dejo su mensaje. “Andaba yo el sábado en La Magnética con mi amigo Nacho, de Towanda, atiborrada de anfetaminas y gin tonics y va y me dice: “Josefina, acabo de descubrir a un grupo cojonudo. Son los Putilátex. Llevan un rollito así como Almodóvar y McNamara. Me encantan. En youtube hay algunos vídeos”. Me comentó que la semana pasada estuvieron en Zaragoza, en la Bass Space, y que ya habían venido hace un par de años para el Plastidepop. “Yo es que últimamente estoy más metida en las drogas de síntesis que en el rollito de los eventos culturales”, me disculpé. Como de follar el fin de semana, nada de nada (ni una triste polla que llevarme a la boca… snif), a eso de las nueve y media, cuando llegué a casa, me metí un valium y, ya más tranquila, enchufé el portátil. ¡Menudo descubrimiento! Petardeo, electroclash irreverente, punk gorrino, blasfemias, una especie de kalimotxo glam, de esquizofrenia pop… ¡Qué goce! Conocí a Gemapop (puti) y a Franky (látex) y al resto de los chicos. ¡Cómo no sabía nada de ellos hasta ahora! ¡Gracias Nacho! Me encantó ‘Monja’ y su letra: ‘Estigmas, estigmas de placer, por verte amanecer en mi cama. Estigmas me conoces bien, sabes que me pongo muy guarra”. También me quedo con ‘Unchi’: ‘Para tu polla… ¡Siempre látex! ¡Nunca caucho!’. Me quedé frita sobre el teclado y me empezó a dar vueltas la cabeza con el pegadizo estribillo: “Siempre látex, siempre látex….”. Y es que yo también me pongo muy guarra”. Hervás&Archer firman esta magnífica foto de Puti y Látex, siempre tan sugerentes como provocativos. Por El Sastre Tomás Lobo nos descubre a Suzanne Opton, que con sus fotografías ha puesto al descubierto las huellas de la guerra en aquellos que tuvieron que empuñar las armas. “De visita por el blog de Artfutura, el festival de cultura y arte digital que acaba de comenzar en once ciudades españolas, me topé con Suzanne Opton, que expone en Nueva York su última obra, “Soldiers”, una serie en la que retrata a casi una treintena de militares norteamericanos después de regresar de Irak o de Afganistán. Rápidamente me sentí hechizado por las imágenes de Opton, por la capacidad expresiva de las miradas de esos soldados desarmados psicológicamente, rotos por la pérdida. Son hombres y mujeres recostados, mitad cadáveres, mitad supervivientes, en una posguerra atónita y fría. Sus ojos, prisioneros de una tristeza desgarradora, se revelan paralizados por esa desgracia contra la que nadie puede luchar. Hay soldados abrazados por sus seres amados, quienes tratan de rescatarlos de su tormento interior, o guerreros de blanco y negro, rendidos ante el pánico y la frustración. El trabajo de Suzanne Opton forma parte además del proyecto ”Imágenes contra la guerra”, una exposición virtual en la que participan ya 673 artistas de todo el mundo, en su mayoría fotógrafos. Se pueden perder horas observando el horror, la sinrazón, el dolor y la muerte. También se atisba en la muestra una pequeña esperanza. La de ver un día al mundo tirar las armas al suelo”. En la imagen, de Suzanne Opton, el soldado Birkholz, que pasó 353 días en Irak y 205 días en Afganistán. Hoy me he acordado de John Lennon... Por El Navegador El Sastre me dijo ayer: “Navegador, hay que hacer algo. El número de visitas a nuestro blog ha caído estrepitosamente. Sergio pasa de nosotros, Belén nos castiga con su indiferencia, Virginia ni nos mira, Nacho nos da la espalda…”. Yo me encogí de hombros y pensé: “¿Y a mí qué me importa?”. El Sastre insistió. “Ya sabes cuál es la única fórmula para levantar la audiencia. Necesitamos más sexo en el blog. Un giro hacia el free porn”. Se me iluminaron los ojos. ¿Sexo? Ya era hora, que esto parecía la procesión del Santo Entierro. Rápidamente me puse a trabajar, pero mi problema era decidir por dónde empezar. He visto tanto porno en la pantalla de mi portátil que necesitaría 37 post para hacer un resumen. Opté por comenzar por el principio, por aquella época en la que no había silicona, ni ingles depiladas, ni chocolatinas aceitosas en lugar de barrigas peludas. Quise empezar con desnudos de Norma Jean, después conocida como Marilyn Monroe, que siempre provoca una erección retro en mí, un recuerdo a la primera corrida “chispas”. Pero quizá la ambición rubia estaba muy vista. Me decanté por lubricar con Retroraunch, una divertida colección de damiselas que podrían ser hoy nuestras abuelas y que ya en su momento se mostraban muy descocadas. Una vez listo, pinché Delta of Venus o Vintage Taboo, que nos descubren que la felación viene de lejos. ¡¡¡Mmmm… Bendita mamada a dos carrillos, quién te pillara!!! Para relajar un poco la cosa (la fase de doma del orgasmo, que digo yo), me pasé por Vegas Retro, una web que recoge las fotografías tomadas por Robert Scott Hooper a lo largo de tres décadas de las estrellas del burlesque y el strip tease que pasaron por los casinos y clubes de la ciudad del pecado. Tras gozar (y empezar a acelerar) con la completísima Paragon Past Paraphernalia, que tiene absolutamente de todo (vintage, retro, pin ups…), me entretuve con un par de curiosidades: Bad Mags, con portadas de revistas más bizarras y enfermizas de las décadas de los 60 y 70, buena parte de ellas pornográficas, y con X-Rated Collection, con carteles de películas guarras de la misma época. Para llegar al éxtasis, no me pude resistir y me di un paseo por una galería genial de conejitas de Playboy que posaron para la revista entre 1963 y 1973 (la lista completa se puede disfrutar en Spooky Entertainment). Todas son maravillosas. Entonces… Ah…. Ahh… Ahhhh…. Ahhhgggg!!! Bueno, bueno… El final de la historia no os lo cuento. Ya os lo podéis imaginar. O, quizá, podéis escribirlo vosotros mismos. Pero no manchéis nada, por favor. Viciosos… Por C. de la Vega Desde que el kebab llegó a Zaragoza no como lentejas. Mi madre se pone como una fiera con eso de la dieta mediterránea... No sé, los países me bailan un poco... pero creo recordar que Turquía está en el Mediterráneo, ¿no? Por cierto, uno me dijo que el kebab se inventó en Berlín. Un turco en Berlín, quién sabe. Se dicen tantas cosas sobre los kebabs... El otro día oigo a uno hablar de la importancia de que lo prepare un árabe. Ahí le voy a dar la razón. El sabor cambia dramáticamente cuando lo hace un occidental, ¿cuál es su secreto? Se pregunta uno. Entonces vuelve al mundo de las especias y prueba con comino, clavo, cardamomo... Nada, que no es igual. Los tiros no van por la especia, no. Lo que tiene el árabe, coleguitas, es que no utiliza el papel higiénico. Lo hace todo con la izquierda, incluyendo la salsa de la casa, claro. ¡Ah, las salsas! Las buenas costumbres mandan que se coloquen en la mesa (y no en el bocadillo) para que cada uno se pringue a su gusto. Aquí en Zaragoza, sin embargo, sólo los “Medusa” lo hacen. Los “Medusa” que tienen también el honor de ser pioneros aquí en esto del döner. Debo decir con todo el cariño (tengo un colega que corta carne allí) que se pasan de verdura. Hacen un kebab para anoréxicas. Eso sí, que no falte la ensaladita de pepino con salsa de yogur. Podrían ya dar entrantes de borraja, no sé. En fin, el mejor es el Kebab “Asia”, en la Calle Mayor. Carne de cordero crujiente y lechuga pulverizada. Hay un cejijunto allí que los hace como Dios. Además saben de negocios. A las dos viene la pasma y los chapa. Los paquistaníes ésos no se amilanan. Pasan kebabs de estranjis hasta las cinco. En serio, andas por allí y te sale uno de entre las sombras. Te mira a los ojos y luego hacia atrás. Asoma una platina humeante y te dice en voz baja: “Tres cincuenta”. Todo en la más absoluta clandestinidad. Son unos hachas. El peor kebab lo acaban de abrir en Plaza San Francisco. Es de ésos que hay que comerlo con coderas. Me explico. Según muerdes se van sucediendo unas explosiones de salsa que ni los granos de Rafita (o Neo, jeje). La grasa chorrea por los antebrazos. Ahí es donde entra en juego la codera en labores de contención, para no ponerte perdido los pantalones. Hay también kebab curiosos como el de Conde Aranda, 76. Ponen patatas fritas en la carne. ¿Guarro? Quizá, pero tiene fuerza. O el kebab “Kebap” de la calle Delicias, que lo regenta un turco simpático y con oficio. El rollo se quema y la calle entera huele a kebab. Entre eso y el hilo musical, las mujeres compran con alegría. Para las más mayores es, además, tiempo de bonanza. Con lo mal que se pasó en la posguerra... Y es que el Kebab nos ha bendecido a todos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Kebab. Al hablar de comida rápida, se nos ha venido a la mente la fotografía de la hamburguesa gigante de David Lachapelle, un genio a quien pudimos disfrutar en la Fundación Helmut Newton de Berlín no hace mucho tiempo. A ver si sacamos un rato para hacer un especial sobre él porque se lo merece. Un poquito de alegría disco glam... Scissor Sisters - I Don't Feel Like Dancin'.mp3 |