La caja de los hilos



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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Los mundos de Alicia.

23/06/2008

1.861

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Por Alicia Lázuli

Quien piense que la Expo es el acontecimiento más importante de la ciudad no se ha enterado de que Esther Ferrer ha visitado Zaragoza. Y si alguien duda de mis palabras, no tiene más que acercarse al Paseo de la Constitución y dirigir al suelo su mirada. Todavía podrá ver la huella sobre la que aparece escrito con rotulador rojo: “Se hace camino al andar”.
    Confieso que, como de costumbre, acudí a la sesión con Esther Ferrer sin saber muy bien con qué me iba a encontrar. Estuve a punto de marcharme cuando dijo que iba a leer una conferencia, pero no tuve ocasión porque se levantó antes que yo y, sin explicación alguna, bajó las escaleras y apareció de nuevo en el tiempo que cuesta entrar al baño mientras se enfría la croqueta y se posa la espuma de la cerveza. Continuó hablando con total naturalidad. Habló de su participación en el grupo ZAJ, de Juan Hidalgo, de Walter Marchetti. Habló y calló del espacio y el tiempo. Y es que el tiempo y el espacio                                       son dos interrogantes que envuelven a menudo el trabajo de Esther Ferrer.
    Pudimos ver proyectado su autorr(eloj)trato, escuchar sus poemas fonéticos y gritar de emoción cuando abrió su paraguas subida en una silla y se dio un baño de grafías salpicando de poesía nuestros pies. Esther Ferrer habló en un inventado idioma que generó la perplejidad de cuantos nos encontrábamos allí y que me hizo dudar de mí misma durante un buen rato. Y aunque expresó su sospecha de que el arte no puede cambiar el mundo, sus manifestaciones artísticas sacudieron mi mundo y me hicieron reflexionar acerca del tiempo, el espacio y la memoria. Tuve que construir, al llegar a casa, un barco de papel. Después miré el río durante cinco minutos.

     Si alguien piensa que 1.861 es el título de una novela de Benito Pérez Galdós, se equivoca. No lo era un día antes de que Esther Ferrer guardase cinco minutos de silencio tras contar hasta 1.861 en el Centro de Arte Reina Sofía. Porque 1.861 era el número de emigrantes muertos al intentar atravesar las fronteras de Europa.

Giorgio Baroni es un ilustrador italiano que recrea un mundo lleno de sugerencias y con un suave toque nostálgico.

Antes de pulsar PLAY, guardar cinco minutos de silencio....

Joan Manuel Serrat - Caminante no hay camino

23/06/2008 10:20 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: Los mundos de Alicia Hay 2 comentarios.

27/04/2008

QUIERO SER JUGLAR Y BAILARINA, A SER POSIBLE NEGRA

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Por Alicia Lázuli

Por fin he averiguado que el 23 de abril no es el día del libro porque San Jorge clavase su lanza y diese muerte a un dragón comenovelas. No. El 23 de abril es el día ¡INTERNACIONAL! del libro porque ese es el día que eligieron para morir Miguel de Cervantes, William Shakespeare y Garcilaso de la Vega. Así es -más o menos- el asunto. Y digo más o menos porque luego llega la letra pequeña y donde dice 23 de abril el calendario juliano, dice 3 de mayo el calendario gregoriano. Lo importante es que por fin ya tengo claro que el 23 de abril es el día del libro en todo el mundo, pero es el día de Aragón sólo en Aragón y que eso tiene más que ver con San Jorge y un rey que tenía una hija que con los libros, aunque sin ellos quizás no lo sabríamos.
    Como el día 23 Jorge, no el santo, sino el canalla de mi compañero, quería celebrar por la tarde su santo, me embolicó para que le cambiara el turno, así que invertí la mañana en dar un paseo por Independencia para curiosear los puestos de libros. Al llegar a la altura de la Plaza de Santa Engracia me tropecé con un espectáculo insólito: dos individuos subidos en sendas plataformas elevadas se enfrentaban no a puñetazos, sino a poema limpio. Que si toma uno de Machado, que si ahí va otro de Bukowski... se batieron en un auténtico duelo de juglares con armas prestadas por Juan Ramón Jiménez, Gloria Fuertes, Roger Wolf, Leopoldo María Panero, David González, Ángel Guinda y qué sé yo cuántos poetas más. Pensé cómo habían cambiado las cosas desde la Edad Media. Ahora no era la princesa la que lanzaba su trenza desde la torre. Ahora eran los juglares los que ocupaban el lugar elevado mientras las princesas escuchaban boquiabiertas desde la calzada.
    Me costó un par de poemas darme cuenta de que uno de los juglares era nada menos que Luis Felipe Alegre al que yo había visto hace años en un espectáculo de “El Silbo vulnerado” y con el que había incluso hablado una vez en un bar que se llamaba Sopa de Letras y que el otro era José Luis Esteban, a quien también había visto en un espectáculo titulado “Poesía yonki”.
    Ya estaba yo soñando con verme sobre la plataforma elevada diciendo poemas de Elena Pallarés, que es una escritora fantástica especialista en malentendidos, ajustes de cuentas y secretos, cuando aparecieron en escena cuatro chicas que comenzaron a bailar con un libro en las manos. Viéndolas moverse, daba la sensación de que leer era un juego divertido y un libro, el mejor juguete. Me dieron mucha envidia esas bailarinas de ABC Danza -así dijeron que se llamaban- hasta que apareció Ana Continente con su grupo de música africana. Entonces sí que casi me desmayo. Pensé que, desde luego, la música y la danza no tienen color y que aquello del “África negra” era una expresión que no tenía ningún sentido después de ver a Ana Continente volar al son de los tambores junto a otras dos bailarinas de piel más oscura y pelo más rizado. Imaginé un nuevo continente -quizás llamado Ana- donde las jirafas vestían cuadros, los elefantes llevaban zapatos de tacón, las panteras eran rosas y yo una negra bailarina.

Geyzerrr es una jovencísima artista rusa fascinada por la obra de Lewis Carrol, a la que imprime un inquietante tono gótico.

¿Dónde está el conejo blanco?

Jefferson Airplane - White Rabbit.mp3

My Morning Jacket - White Rabbit.mp3

The Murmurs - White Rabbit.mp3

27/04/2008 00:29 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: Los mundos de Alicia Hay 5 comentarios.

01/04/2008

EL MAR, CASA DE HUÉSPEDES

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Por Alicia Lázuli

Damián nos ha pedido que, como ejercicio para exponer en el taller de literatura, contemos una historia relacionada con el mar. Tengo los pies fríos y con los pies fríos no puedo escribir. No se me ocurre nada. Miro desde la ventana el río y, poco a poco, casi sin darme cuenta, me transporta con él. Desemboco en el Mediterráneo. Embarco en un ferry que me lleva a Palermo. Necesito alejarme del escenario del pesar.
    Unos días después de mi llegada a Sicilia, el pesar ha sido desterrado por el sol y como certificado de bienestar mi piel se muestra tostada y brillante como mis ojos, ahora casi verdes. El hombre más apuesto de la playa se acerca hasta mí y, en voz muy baja, pregunta mi nombre. “Alicia”, escribo sobre la arena. “¿Quién eres tú?” -pregunto- y él dibuja un pez. Se aleja caminando de espaldas y yo me dejo caer sobre la arena con los brazos en cruz.
    De regreso a la pensión, me detengo a tomar una cerveza. Cuando voy a pagar, el camarero me indica que he sido invitada. No puedo creerlo. Él, el hombre pez, sentado en el rincón más iluminado del bar, me sonríe y se desprende de un imaginario sombrero inclinando ante mí su cabeza. Yo también sonrío y agradezco la invitación. Me dice que le gustaría saber mi número de teléfono y, sin dudar, lo anoto en el margen de la página de anuncios por palabras del diario “Il Giornale di Sicilia” que tiene abierto sobre la mesa.
    Apenas me he alejado cincuenta metros cuando suena mi móvil. “Vuoi venire a cena con me?”. Y reconozco su voz, ya cercana. Camino hacia “Il Mare” -así se llama la Casa de Huéspedes donde me alojo- pensando en la ropa que voy a ponerme. La faldita corta no, demasiado descarada para una primera cita. Los pantalones de cremalleras me quedan bien, pero son demasiado ajustados para ir de cena. Lo mejor será la falda amarilla y la camiseta de algodón, que me hace las tetas más gordas.
    Nos reunimos en el Mercado. Me dice lo guapa que estoy. Llevo, por fin, el vestido de seda azul. Es cómodo, vaporoso y sugerente. Cenamos en el balcón de un pequeño restaurante. El mundo a nuestros pies.
    Acabamos enroscados como enredaderas en la habitación de la Casa de Huéspedes. Su cuerpo huele a yerba fresca, su piel brilla y se desliza por mi cuerpo como la piel de un pez. Ya lo estoy amando.
    El río es un espejo y mis pies ya no están fríos.
    Él tiene que marcharse. Lo acompaño a la puerta para besar -herramientas de placer- sus dedos. Me dice “amore” y “cara” y “ancora non sono partito e gia' mi manchi”. Me susurra al oído: “Ti chiamo domani”.
    Han pasado seis días. Me espera pronto el barco de regreso y él no ha llamado. Yo recorro las calles de Palermo, vuelvo a la misma playa, tomo cerveza mientras leo “Il Giornale di Sicilia”... Voy a volverme loca. Necesito hacer algo.
    El camarero me indica cómo llegar. Estoy nerviosa. Sé que va a salir bien. Por fin he descubierto el modo de encontrarlo. Voy caminando. Sección de anuncios. La mujer me pregunta:
    -Quante parole?
    -Nove.
    -Scriva la frase e la consegni allo sportello.
    Muy despacio, como si de ello dependiera el éxito de mi búsqueda, escribo en castellano:

SE BUSCA pez desaparecido después de dejar el mar.

La versión de Alicia que acompaña a este post es obra del ilustrador Peter Weevers.

Bellissima...

Renato Carosone - Mambo Italiano.mp3

Adriano Celentano – Che Non Ti Ho Detto Mai.mp3

Franco Battiato - Voglio Vederti Danzare.mp3

Rita Pavone - Il Ballo Del Mattone.mp3

01/04/2008 01:41 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: Los mundos de Alicia Hay 11 comentarios.

08/03/2008

QUIERO SER MÚSICA

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Por Alicia Lázuli

Quiero ser música. No, no la música en general. No toda la música. Lo que quiero decir es que quiero tocar la guitarra en un grupo. Lo supe ayer por la noche. El miércoles era la Cincomarzada. Lo que tiene de bueno esa fiesta es que no necesitas -como pasa con el día de San Jorge- acordarte de la fecha, que su propio nombre te lo indica. Vaya, que si los carlistas hubieran venido el diez de mayo, ahora celebraríamos la diezmayada y a lo mejor la fiesta iba de hacerse la muerta mientras los demás preparaban las longanizas en la barbacoa.
    El asunto es que no vinieron el diez de mayo y que el cinco de marzo amaneció con un viento que obligó a suspender no sé si todas las actividades o sólo las que se celebraban cerca de la cafetería, porque estuvo toda la mañana llena de gente. Y a eso voy, a que vinieron Luis Marco y José Vicente, que son unos clientes que se ponen ciegos de pacharán y me regalaron una entrada para el Muévete, que es un festival de música. Y es que el hijo de José Vicente toca la guitarra en un grupo que se llama “Frutas y verduras” y yo me preguntaba qué música podía hacer un grupo que llevara ese nombre. Llegué tarde al auditorio porque el bus se retrasó mucho y cuando entré estaban tocando unos chicos de Casetas que no lo hacían nada mal, pero sólo pude escuchar tres canciones.
    La cosa es que, cuando aparecieron los “Frutas y verduras” todo el mundo empezó a gritar y el auditorio se convirtió de pronto en una especie de campo de zanahorias. Para el que no lo supiera, la proyección de un vídeo que habían preparado con Tomás Gimeno -que es por lo visto un artista muy atrevido que hace animación de vaginas- te alertaba desde un principio de que esos chicos eran “la bomba”. Confieso que hacía tiempo que no disfrutaba tanto, porque se nota que los “Frutas y verduras” se lo pasan pipa en el escenario y eso se contagia. Supongo que es la razón por la que unos chavales tan jóvenes tienen ya un montón de fans.
    Después tocó un grupo heavy que también me pareció muy bueno y con el que enseguida simpaticé, sobre todo porque era un grupo comprometido con la realidad social, pero eran demasiado serios y además ninguno era hijo de José Vicente. La verdad es que no entiendo cómo en una ciudad tan plana como Zaragoza hay tantos y tan buenos músicos.
    Como me tocaba abrir temprano la cafetería, tuve que marcharme sin escuchar a “Sidonie” y a “Facto Delafé y Las Flores azules” y sin saber cómo se repartían los premios. Pensé que no me gustaría nada tener que estar en el jurado del Muévete, pero, de ser así, tenía claro que mi voto sería para “Frutas y verduras” y no sólo porque tocase el hijo de José Vicente, o porque el cantante sea capaz de cambiar de registro y pasar de la ópera al rap en un golpe de párpados, o porque me parezcan todos unos estupendos músicos, sino porque además creo que son originales y eso sí que me parece de verdad difícil. Originales y frescos como las frutas y verduras recién cogidas.
    Pensé en el significado de la zanahoria que, como el ramo de una novia, había llegado a mis manos volando desde el escenario... ¿sería el augurio de mi boda con un conejo? ¡Claro que no! Aunque me llamase Alicia, aquello significaba, sin duda, que yo tenía que ser música...

El dibujante Barnaby Ward nos ofrece una versión de Alicia en el país de las maravillas tan sensual como delirante.

Alicia, aquí tienes a Sidonie, con Fascinado, y Facto Delafé, con La Fuerza...

08/03/2008 02:14 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: Los mundos de Alicia Hay 10 comentarios.

20/02/2008

QUIERO SER FOTÓGRAFA

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Por Alicia Lázuli

Quiero ser fotógrafa. Lo supe el martes por la tarde. Algunos martes dedicamos el taller de literatura a escribir o leer nuestros propios textos, pero el 19 de febrero Damián, el director del taller, tenía que ir a Leciñena y nos aconsejó que nos diésemos una vueltecita por la Escuela de Arte y leyésemos las críticas de Sergio Algora a una serie de libros inexistentes para los que Mariángeles Cuartero había ideado las portadas. ¡Menudo disparate! -pensé yo- pero como no tenía mejor plan, me acerqué a la Plaza de los Sitios dispuesta a dedicar un rato a la lectura. Como de costumbre, no me había enterado de nada. No se trataba de unas jornadas de lectura, sino de una exposición fotográfica. Además la biblioteca sólo funcionaba para los alumnos de la Escuela, aunque un hombre muy amable -Juan Marín, creo- me dejó curiosearla. Me entraron ganas de hacerme bibliotecaria, pero el olor de los libros desata mi deseo de viajar y eso no es compatible con un trabajo estable.
    Apareció Isabel Cebolla, que, por lo que me han dicho, es una artista genial que pinta corazones llenos de pelos y me explicó que Filomena Moreno y otros profesores de la Escuela de Arte de Huesca habían hecho una selección de autores que estudiaron fotografía allí. Cuando entré, creyendo saber ya de qué iba aquello, sólo había dos chicos en la sala y ninguna posibilidad de evitar oír su conversación.
    -Qué lástima que tenga que desaparecer la Escuela.
    -No desaparece, sólo se traslada a un edificio más adecuado.
    -Pues digo yo que si el edificio es adecuado para Goya, también lo será para un estudiante de dibujo, o de pintura, o de...
    -Mira, tío, la barbie.
    -Si Goya levantara la cabeza... ¡menudo capricho!
    -Pues ese de ahí se parece a mi abuelo, que te atraviesa con la mirada.
    -¡Yo para ser feeeliz quierouncamioooooón!
    -¡Qué guay, tío! Mira, portadas para libros que no existen.
    A partir de ese momento no entendí nada de la conversación, que si los dadaístas no se qué, que si los surrealistas no sé cuántos, que si Alfred Jarry, que si Breton, que si la patafísica. Pero no me importaba no entender lo que decían porque en este caso sí que una imagen valía más que mil palabras. Y, por tanto, cuatro, más que cuatro mil. Me quedé hipnotizada ante las imágenes de Mariángeles Cuartero y, cuando regresé, anduve pensando en el significado de “portada” y “transportada” y también pensé en la palabra “sitio” y tuve claro que la Plaza de los Sitios se había convertido en la Plaza de los Lugares a los que había sido transportada por las portadas de esos libros inexistentes.
    El jueves tenemos taller y Damián nos preguntará cómo nos fue por la Escuela de Arte. Sólo se me ocurre decir que, después de haber sido transportada, yo quiero ser fotógrafa.

A través del espejo, la fotógrafa y artista polífacética Mariángeles Cuartero nos descubre una Alicia que bien podría ser la musa de La caja de los hilos.

Pascal Comelade - Pim Pam Pum Al Concepte.mp3

Pascal Comelade - The Blank Invasion Of Schizofonics Bikinis.mp3

20/02/2008 14:48 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: Los mundos de Alicia Hay 6 comentarios.

16/02/2008

QUIERO SER POETA

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Por Alicia Lázuli

Quiero ser poeta. Lo supe el jueves por la tarde. Los jueves dedicamos el taller de literatura a leer y comentar textos, pero el 14 de febrero Damián, el director del taller, tenía que ir a Teruel y nos aconsejó que asistiéramos a la Orgía de San Valentín. Creo que todos nos sobresaltamos un poco ante semejante propuesta, pero después nos explicó que se trataba de un recital de poesía pornográfica. Confieso que a mí la explicación me desconcertó todavía más, porque poesía y pornografía me parecían dos palabras antagónicas. Con mucha curiosidad me acerqué al forum de la Fnac.
    Me sentía un poco nerviosa porque la sala estaba abarrotada y no veía a nadie conocido, pero enseguida Octavio Gómez -un chico bastante mono, novio de una tal Jane Birkin- tomó la palabra y fue presentando a las personas que a continuación iban a leer. De nuevo me sorprendió comprobar que todas -a excepción de David Giménez- eran mujeres, porque si ya es extraño para mí asociar poesía y pornografía, más aún vincularla al sexo femenino.
    Charo de la Varga fue la primera en suspirar mientras Ángel Gracia, desde la cabina de sonido, llenaba la sala de "je t´aimes" y gemidos. Isabel Izquierdo devoró unos poemas cocinados con recetas del mundo. David Giménez -un chico muy simpático que había sido novio, según creí entender, de una amiga de la novia de Octavio Gómez- ofreció unos poemas eroticoagrícolas a la sal. Carmen Ruiz Fleta lanzó unas palabras bien lubricadas contra las sillas de 100 desconocidos. Clara Santafé se atrevió a pronunciar verbos de los que se conjugan entre las piernas y Ana Muñoz nos dejó a todos mudos con su declaración de perversión de mayores.
    Hace unos años yo quería ser actriz. Me apunté al grupo de teatro del barrio y tuve desde entonces la certeza -así lo afirmaban los componentes del grupo- de que los poetas eran pésimos recitadores. Para eso estábamos nosotros, los actores. Pues otra firme verdad que se fue a pique el jueves. Y, para colmo, todas las poetas eran guapísimas y tenían unas voces que atrapaban. Si leía Charo de la Varga, yo quería ser ella, si leía Clara Santafé, tenía claro que quería ser Clara, si leía Ana Muñoz, quería ser manzana.
    El martes tenemos taller y Damián nos preguntará cómo fue la orgía de San Valentín -al que, dicho sea de paso, yo siempre he confundido con Cupido-. Sólo se me ocurre decir que, después de la orgía, yo quiero ser poeta.

Frank Brunner es un reconocido dibujante de cómics, sobre todo para la factoría Marvel. Pero entre sus obras destaca una erótica versión de Alicia en el país de las maravillas.

Uhmmmm...

Serge Gainsbourg y Jane Birkin - Je T´Aime Moi Non Plus.mp3

Anita Lane - Home Is Where The Hatred Is.mp3

Jacques Brel - Ne Me Quitte Pas.mp3
16/02/2008 17:16 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: Los mundos de Alicia Hay 6 comentarios.

01/02/2008

UNA JORNADA MÁS

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Por Alicia Lázuli

Hoy no ha sido un buen día. Cuando estaba recogiendo mis cosas para salir de la cafetería, Salvador, el sobrino del jefe, se ha desmayado. Se ha golpeado la cabeza contra la banqueta y por un momento hemos pensado que se había quedado seco. Nos ha dado un susto de muerte. Por fortuna, en estas situaciones hay siempre alguien de mente despejada que se ocupa de decir que no pasa nada, que le desabrochen los pantalones, que le suban los pies, que traigan un poco de hielo para evitar la inflamación y, sobre todo, que pidan una ambulancia ¡YA! no tanto para atender al desvanecido como para trasladar el inesperado problema a un lugar donde no perturbe la buena marcha de la jornada.
    La ambulancia tardaba tanto en llegar que hemos decidido meterlo en un taxi y llevarlo directamente a urgencias. Cuando el taxista ha oído decir “a la Casa Grande” y ha visto la palidez del pobre Salvador, que a duras penas podía balbucear “¿qué ha pasado?, ¿adónde me lleváis?”, se ha apresurado a conducirnos al hospital dándole al claxon, no tanto para atender al desvanecido como para trasladar el inesperado problema a un lugar donde no perturbase la buena marcha de la jornada. Pero una vez abandonados en urgencias, la jornada ha empezado a marchar aún peor. El hospital está en obras y puedes confundir a un médico con un albañil. Más que una restauración, parece que el edificio haya sido demolido y que los enfermos sobrevivan entre los escombros. Se me ha ocurrido preguntar en la ventanilla de admisión si nos atenderían con rapidez y una arpía vestida de blanco, después de lanzar una mirada asesina, ha dicho: “Les atenderán cuando les atiendan”. A partir de ese momento todo ha sido una suma de despropósitos que casi acaban con mi paciencia y la de Luis, el amigo de Salvador que a punto ha estado de clavarle las uñas a un médico o enfermero o albañil, que nos ha ninguneado después de tres horas y media haciendo nervios. Afortunadamente todo ha quedado en un susto -la cosa es que habían estado fumando hierba de mejor calidad que la habitual que sumada al tinto peleón con que habían acompañado la croqueta le había producido una lipotimia- y en un chichón de considerable diámetro a pesar del hielo reclamado por el cliente eficaz.

 


Brown no duda en torturar a las jóvenes protagonistas de sus perversas historias.

    Cuando hemos salido de urgencias era tan tarde que ya no me daba tiempo de ir a casa porque hoy comienza un taller al que me he visto obligada a apuntarme y además me había comprometido a recoger las películas que Julia tenía que devolver después de dos días de fiesta de sexo en solitario. Mientras caminaba hacia su casa me he dado cuenta de que desde que pisé La caja de los hilos no he tenido un momento de sosiego. Tuve, para empezar, que escuchar las groserías de Neo y las impertinencias de Coleguita. En mala hora se me ocurrió decir que yo, como él, carecía de pretensiones literarias. “Pues esto no es la consulta del psiquiatra, guapa. Si lo que quieres es hacer terapia, ya puedes ir buscándote otro blog”... Y acabé inscribiéndome en un taller de literatura al que espero llegar a tiempo, porque hoy es mi primer día, es muy tarde y estoy agotada. Desde luego, a Julia la mato cuando la vea. He cogido un taxi para llevar las putas películas. “A Anselmo Clavé”. Hasta ahí, bien. “Pararemos un momento y después iremos hacia el Coso”. No tenía tiempo de coger otro taxi y era además absurdo pagar dos bajadas de bandera. “Aquí está bien” (no me he atrevido a decir: “En la puerta del sex-shop, por favor”). “Un segundo”. He entrado en el sex-shop como si alguien me persiguiese, he devuelto en nombre de mi amiga las películas y me disponía a salir cuando uno de los dependientes me ha mandado esperar hasta comprobar que estaban todas. Una vez hecha la comprobación le ha comunicado a su compañero con un tono de voz que hasta el taxista ha podido escuchar: “¡RECOGIDA LA DE ENREDO EN EL HOSPITAL Y LAS OTRAS DIEZ DE MÉDICOS!”. He estado a punto de vomitar. Con el día que he llevado, si alguien me dice que debo estimularme con una película de médicos, le parto la cara.”¡DILE A TU AMIGA QUE YA HEMOS RECIBIDO LOS VIBRADORES QUE ESPERABA!”. He salido de allí con una evidente sobredosis de adrenalina, como si acabase de atracar un banco. Para colmo, el taxista -que hasta ese momento no había abierto prácticamente la boca- ha comenzado a mostrarse excesivamente simpático y a hablar de lo bueno que tiene conducir un taxi porque se conoce gente interesante. He procurado abstraerme y no escuchar las sandeces que con seguridad no se hubiera atrevido a decir si el pasajero hubiese sido un hombre, entre otras cosas porque seguro que, en ese caso, no le hubiera extrañado esperar en la puerta de un sex-shop.
    Al fin, he conseguido llegar, aunque algo tarde, a mi primera sesión del taller de literatura.
    -Tú debes ser la nueva, ¿no? Siéntate donde quieras. ¿Cómo te llamas?
    -Lázuli. Alicia Lázuli.

Trevor Brown es un artista inglés afincado en Japón cuya obra se dedica a explorar todo tipo de parafilias. Siempre polémico, también tiene una versión de Alicia en el país de las maravillas.

Abre la puerta...

The Doors - Light My Fire.mp3

The Doors - People Are Strange.mp3

The Doors - The End.mp3

01/02/2008 14:15 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: Los mundos de Alicia Hay 5 comentarios.

06/01/2008

¡EN QUÉ LÍO ME HE METIDO!

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Por Alicia Lázuli

Estoy aterrorizada. Me siento como si alguien me hubiera empujado al centro del escenario de un teatro lleno de espectadores sin haber siquiera leído el guión. Pero ¿en qué lío me he metido? Con lo tranquila que yo estaba acudiendo a mis terapias los martes y los jueves tuve que tropezarme con el puto taxista aquel: “No pierdas el tiempo llorando en los asientos de los taxis y de los psicoanalistas. La vida es una caja llena de hilos”. LA VIDA ES UNA CAJA LLENA DE HILOS. Sonó tan rotundo y me pilló tan desprevenida... Fue como la mañana en que entró en la cafetería aquel hombre alto, demasiado bien peinado, con un abrigo impecable de color ocre y, sin parpadear, dijo mirándome a los ojos: DEME DINERO. Yo abrí la registradora y le di un billete de diez euros. El hombre bien peinado metió el billete en su bolsillo y se marchó. Jacinto, el primer cliente del día, que en aquel momento tomaba un café, no dijo ni media palabra. Terminó su café, dejó, como siempre, un euro en la barra y salió después de desear, también como siempre, buenos días a los seres que habitan la nada, porque nunca se dirige a mí, siempre lanza al aire sus “buenos días” mientras camina hacia la puerta. Tardé unos minutos en reaccionar, que no en comprender, porque comprender todavía no he comprendido. Saqué de mi bolso diez euros y los puse en la registradora ¿Qué podía hacer? ¿Cómo iba a explicarle a Luis, mi jefe, lo que había ocurrido? ¿Qué podía decirle? ¿Que me habían atracado? Me pediría detalles y no podía explicar que había sido atracada por el procedimiento de la determinación sin titubeos... seguramente pensaría que era gilipollas y no titubearía al despedirme a continuación. En fin, que aquí estoy, como aquella mañana junto a la registradora del bar después de desaparecer el hombre bien peinado del abrigo ocre, en el escenario de La caja de los hilos, sin comprender cómo he podido hacer caso a un taxista pirado que, para más inri, lleva una pistola en la guantera.

Aya Kato nos presenta en este post su sugerente versión de "Alicia en el país de las maravillas", de Lewis Carroll.

Hoy el cuerpo nos pide escuchar a los Beatles...

The Beatles – I Will.mp3

The Beatles – Sexy Sadie.mp3

The Beatles – Long, Long, Long.mp3

The Beatles – Cry, Baby, Cry.mp3

06/01/2008 01:51 Autor: lacajadeloshilos. Permalink. Tema: Los mundos de Alicia Hay 5 comentarios.


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