La caja de los hilos |
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema El saloncito de Cuca. Por Cuca Guillén Cuando me lo dijo Paquito, me quedé ‘astonished’, oyes. “I don’t relieve it, Paquito”. “Que sí, tía, que he invitado a las más fashion de la peluquería y tú no me podías faltar, darling”, me dijo. “Pero, ¿no habrás avisado a las perracas de la Peñaza, no?”, le pregunté yo. “Que no, mi amor, que solo estará lo más granado, todas amigas mías, modernas, ya sabes... Bueno, como tienes chacha, tú te encargas de la comida. Que no falte el caviar, mi amor…”, me contestó. Cuando se lo comenté a Pitusa, casi me da un bofetón. “¿Qué te vas a una fiesta con gente toda vestida de blanco, a un parque, en plan botellón clandestino, como los pobres?”, me gritó. “No te enteras, Pitusina, que esto es lo más ‘chic”, le respondí buscando la puerta. En cuanto me quité a Pitusa de encima, me compré un Dolce Gabbana blanco por eso de ser transgresora y me empecé a pintar como una loca, no fuera que se notara que me salté mi última sesión de bótox. El pasado 3 de junio se organizó una cena en blanco en el Parque Grande, al estilo parisino. Para ilustrar la crónica de lo que allí le ocurrió a Cuca, hemos escogido una fotografía de la alemana Claudia Rogge, siempre tan fascinante. De blanco... Procol Harum - A Whiter Shade Of Pale.mp3 Dan Reeder - A Whiter Shade Of Pale.mp3 Por Cuca Guillén Hacía días que quería hablar de esto, pero la verdad, oyes, que no he tenido ni un rato porque una tiene sus compromisos y sus quehaceres y para qué os voy a contar. Ahora, con las rebajas, estoy mucho más liberada porque como no hay que ir de tiendas a mezclarse con la chusma y con los pobres, le puedo dedicar más tiempo a poner el dedo en la llaga de los asuntos pendientes. A lo que iba, que me lío, que quería hablaros de cómo me está dejando el partido la Rudi. Mira que yo vi su llegada como el advenimiento de la Virgen María. Ese porte, ese aquí mando yo, esas faldas ajustadas a la faja, ese pelo a lo Jackie Kennedy, ese estilazo de mujer fatal... Bueno, lo admito, se me está yendo la pinza, es verdad, un poco fondona si anda y escasa de colágeno, también. Pero chica, oyes, nadie es perfecta. Al grano, Cuca, que te pierdes. Cuando me enteré de la noticia en el Heraldo, me dije: "Esta es la mía". Y os preguntaréis por qué. Pues está claro: una mujer como ella debía contar con una mujer como yo. Ya lo estaba viendo: "Rudi y Cuca Guillén, dos rubias a todo tren". Seríamos algo así como la Espe y la Botella. Era mi primer paso en política, así que me fue a Escada y me compré siete trajes que me sentaban como a una diosa y me fui directa a la clínica del doctor Herrera para que me metiera una pizquina de botox ahí donde más le duele a una mujer y me quitara unas lorzas del culo que me sentaban como el ídem. Pues, eso, me dejaron divina y, una vez adecentada para comparecer ante los medios, esperé la llamada del partido. Pues eso que pasa una semana, dos semanas, un mes... Empieza a nombrar a todo tipo de señoronas vulgares sin la mitad de clase que yo, y por supuesto peor vestidas, y me empecé a preguntar: "¿No será que en el partido habrán perdido mi móvil? Llamé a la sede para salir de dudas: -Soy Cuca, me pasas con Luisa. -¿Con quién? -Con Luisa Fernanda Rudi, bobo, a ver si nos empezamos a enterar de quién manda en el partido. -No está. -¿Me dejas el móvil que me urge hablar con ella? -Pues no. -¿Cómo que no? ¿Pero sabes quién soy? -Pues no. -¿Es que solo sabes decir "pues no"? En cuanto tenga despacho en la sede lo primero será hacer una limpieza de incompetentes en el hall. Acabáramos, semejante falta de respeto a una señora que es pasado, presente y futuro del PP aragonés. Me colgó el teléfono. En fin, dejémoslo estar. Pasó una semana, dos, tres... Una mañana, leyendo el Heraldo, vi que la Rudi cerraba el congreso de los populares de Zaragoza. Así que me planté en el Auditorio. Al poco de llegar yo, apareció ella, como una reina, monísima, demostrando ser una mujer de orden. Yo me acerqué y le dije: -Hola, Luisa, me he pasado porque, chica, supongo que se te habrá pasado llamarme con el trajín que llevas, pero mira, me he dicho, oyes Cuca, díselo directamente que entre chicas estas cosas se arreglan así. Pues nada, que me he decidido, que quiero entrar en política porque ya no te puedo dar largas más tiempo, que el PP necesita mujeres decididas como nosotras, que dejemos todo por el partido, que apartemos nuestra vida personal a un lado para sacrificarnos por España, que falta hace, ¿sabes lo que te digo? No me digas nada que lo entiendo todo. No hace falta que te disculpes, de verdad. A lo que iba, que había pensado que te podría hacer un buen papel como número tres o cuatro del partido, más que nada para no causar demasiadas envidias en los que ya están, tú me entiendes, ¿no? Pues eso, después ya hablaríamos de las listas. Me veo más de candidata a las municipales, con un buen equipo detrás, por empezar por la base. Después ya seguiríamos hablando. Ella miró a la derecha, a su escolta (guapo, por cierto), y le hizo un gesto con la cabeza. Se acercó a mí y yo pensé que nos iba a llevar a un lugar más discreto, para hablar las dos con tranquilidad. "Acompáñeme, señora". Yo encantada de la vida. Pero, de repente, me vi en la puñetera calle. ¿Y la presidenta? "La presidenta tiene cosas que hacer. Por favor, no se acerque que no quiero verme obligado a sacar el arma". ¿El arma? ¿Qué arma, Dios bendito?¡¡¡Esto es impresentable!!! Yo, una señora, del partido de toda la vida, una promesa en ciernes, joven valor, atractiva, inteligente, mujer-mujer, tratada como una socialista cualquiera o lo que es peor, como una pobre o como una loca. Esto es el acabose, el pandemónium, el tótum revolutum. Esto lo va a saber Mariano o, si no, Jose Mari y más pronto que tarde. Esa rubia se va a enterar que a mí no me torea nadie, oyes, que esa no me conoce a mí, que no sabe con quién se la juega, que yo seré una señora, pero también soy persona humana y cuando saco la mala leche, la saco. Como que me llamo Cuca (Continuará... o no). Nos encanta el estilo neo pop art del belga Jan Bollaert. En la imagen, "Montainriver Diva". Ella te ama... Por Cuca Guillén Desde que me enteré de la noticia estoy con el trankimazin en vena para ver si me sobrepongo, que a golpe de disgustos estoy con el sistema nervioso destrozado, vamos, que ni la gotita de pis se me escapa. Es que es una bomba de esas de agárrate el pareo y no te menees. Mi José María, mi rey, mi señor, se ha liado con una pelandusca y la ha dejado preñada. Y encima francesa, la muy guarra. Lo han sacado hasta en el Interviú, madre del amor hermoso. Engañar así a nuestro José María, ese hombre de Estado, pero que como hombre que es, ha sido embaucado por una lagarta. Ahora la gabacha querrá sacarle los cuartos o, peor, colocar a su bastardillo en el trono de España. Y eso sí que no. Los que estamos a la espera de que nuestro Aznar retorne, como un príncipe, con Ana Botella en los lomos de su corcel, no lo consentiremos… Ay, ay, ay, que me voy, oyes. Y encima, la tía es medio mora. Si no es por el norte, es por el sur. Acorralados nos tienen. Pobre Jose, lo han embolicado y se ha dejado llevar. Como todos. Aunque lo niegue, estoy convencida de que es cierto que se lo haya hecho con la golfa esa, que no es un rumor, porque nuestro Jose María es muy macho y nos tiene loquitas perdidas a todas. Y ante tanta tentación, un hombre, aunque sea de una pieza como él, lo tiene difícil a la hora de resistirse. Incluso con la mora esa. Será cosa del gen o del alelo o de como leches se llame, que los vuelve locos cuando aparecen unas faldas y un buen par de tetas y no les deja comprender que lo bueno lo tienen en casa, con una mujer fiel y católica, madre de sus hijos y hacendosa esposa. Pero ya volverá al redil, porque es un hombre de bien y pese a que está como un queso y que puede elegir entre las mujeres que quiera, sabe lo que le corresponde. Y si busca una querida, pues que sea española, oyes, de Zaragoza, por ejemplo, de buena familia, discreta y con sentido de Estado, bien perfumada, divinamente vestida y limpia por dentro y por fuera. Una misma estaría dispuesta a prestarse a lo que sea por el bien de España. Vamos, digo yo que esto nuestra Santa Madre Iglesia no lo tendrá en cuenta. Al revés, debería hasta dar puntos para el cielo satisfacer a un casto varón como nuestro José María, oyes, que casi es santo y todo. Si es que una es muy sufrida y está para lo que haga falta… El buen hacer del fotógrafo estadounidense Ryan Robinson siempre llega acompañado de un humor ácido e imprevisible. Dedicado a los amores platónicos... Barry White - I Can’t Get Enough Of Your Love, Babe. mp3 Por Cuca Guillén Ayer estuve en la Expo y no os podéis imaginar lo horrorosísimo que fue. Sí, ya sé que la montan los socialistas y por eso precisamente no quería ir, pero Pitusa se puso pesada y allí que nos plantamos las dos en Ranillas con la permanente puesta, taconazos de Manolo Blahnik y un vestido de Yves Saint Laurent por eso de rendir un sentido homenaje a quien tanto ha hecho por nosotras. Y maldito el momento en que se me ocurrió ir a semejante majadería. El chófer de Pitusa había sobornado a los de seguridad para dejarnos en la misma puerta. “¿Dónde está la entrada de los VIP?”, pregunté al llegar. “Ah… Pues no sé. ¿Tienen acreditación?”. ¿Acreditaqué? “Mire señor –le dije de muy buenas maneras-, soy Cuca Guillén, señora de Vargas, y creo que a estas alturas no necesito acreditarme para nada”. “Señora, si no tiene acreditación tendrá que comprar una entrada”, me dijo el muy maleducado. ¿Una entrada? ¿Como los pobres? Pitusa, que es muy conformada, trató de arreglarlo. “Cuca, déjalo estar, que compro dos entradas. Por perras será…”. Al final, entramos y la verdad es que se confirmaron mis peores augurios. Todo lleno de gordos, con cámaras de fotos, gritando, comiendo con la boca abierta y eructando al mismo tiempo. Esas gorras, esos pantalones cortos, esas gafas de sol baratas… ¿Es que soy la única que sabe vestir decentemente y la regularidad con la que hay que acudir al cirujano plástico? Knotan es un auténtico macarra de la fotografía. No se corta un pelo... Para ti, Cuca... Por Cuca Guillén Estaba yo con Pitusa en la peluquería, cuando después de un ratito de charla apasionada bajo la secadora, va y me dice: Minako Saito nos trae desde el lejano oriente un mundo de belleza, glamour y fantasía. Más o menos lo mismo que ella... Por Cuca Guillén No sé cómo voy a escibir estas líneas porque me está temblado todo el cuerpo. Lo sé, debería ponerme digna, como la Rudi, pero no puedo. El domingo tuvo que venir el médico a casa para atiborrarme a haloperidol porque estaba con los nervios destrozados, con una crisis de ansiedad de no te menees, llorando como una loca e hinchándome a cruasanes. Es que ha sido muy fuerte, oyes, cuatro años esperando a que la España decente volviera donde debe estar y nada, el acabose, los separatistas y los ateos otra vez a gobernar. Me falta el aire, siento que la cabeza me va a estallar y que el corazón se me va a escapar del pecho. ¡¡¡Cuatro años más de opresión socialista!!! Ya me veo yo a los inmigrantes entrando a saco en las urbanizaciones a comerse el jabugo de la gente de bien. Ya me veo a los homosexuales fornicando en la plaza de España mientras los de los sindicatos entran en la iglesia de Santa Engracia para llevarse las alhajas y los santos antes de quemarlo todo. ¡Hasta Escada van a expropiar los sociatas para darle los modelitos a las queridas! Y lo peor de todo es mi marido, que cada vez que me da la crisis se parte de risa, porque al final el muy traidor ha votado a Zapatero y me ha puesto en el más vergonzoso de los ridículos ante los socios de la Peñaza y ante España entera. Pitusa me ha llamado esta mañana y me ha dicho que está buscando piso en Mónaco para llevarse las perras a un lugar seguro, donde no haya rojos, y que no piensa regresar a España hasta que vuelva el orden. Y yo estoy pensando en hacer lo mismo. Este país nuestro se nos va al carajo. Menos mal que nos queda Rouco Varela. Ese sí que sabe ganar elecciones. Los histriónicos personajes de Amy Vangsgard tienen una mirada tan infantil y colorista como perversa. Celebremos que los fanáticos estén llorando sus penas... Por Cuca Guillén Esto es muy fuerte, hard, hard, hardcore, que dice mi peluquero Paquito cuando ve a la guarrindonga de la Esteban en top less en la Interviú. Llevo toda la semana sin dormir, a base de bollos con crema y dándole candela a la Visa, porque es que no lo puedo soportar, chica, que yo esto nunca me habría imaginado que me pudiera pasar a mí, una mujer con una reputación intachable y que lo más rojo que ha tenido cerca ha sido un traje de Valentino. Una vergüenza, oyes, que ni se lo he mencionado a Pitusa, que aunque vaya de amiga en el fondo es muy cotilla y sería decírselo y pasarse por la Peñaza para contárselo a todas las perracas que están por ahí con los colmillos afilados buscando una excusa para hundirme, vamos, que me las conozco. Bueno, empiezo por el principio, que si no me atropello y no se me entiende. Estaba pasando una fase de mi vida superfeliz, porque llegan las elecciones y las cosas se van a volver otra vez a su sitio, que es donde deben estar, con los nuestros en el gobierno para poner orden en esta España de separatistas, ateos y homosexuales (ya me perdonarás Paquito, pero lo que es, es). Los curas ya nos han llamado a la gente de bien a votar a don Mariano, el Cañete diciendo verdades como puños (que sí, que lo corroboro, que las ecuatorianas no hacen las camas como se hacían antes, cuando el servicio de hogar era patrio y rezaba el rosario en la cocina) y el traidor de Gallardón, en una esquina castigado por rojo y repelente niño Vicente (es que yo siempre he sido muy de la Espe, oyes). Y en estas, me entero de la noticia. Estaba en la cama con Carlos, con la mascarilla facial y las rodajas de pepino, y va y me suelta: “Pues yo igual voto a Zapatero”. “¡¡¡¿¿¿¿QUÉÉÉÉÉÉÉ?????!!!”, grité. Le metí un guantazo y me entró el pánico. Pero luego me dije: “Ah, tonta, será una broma, cómo es este Carlos… Si es de derechas de toda la vida, como yo”. No era broma. “¿Qué pasa, que no puedo votar a quien quiera o qué?”, me contestó. ¿A quien quiera? Pero cómo va a votar a quien quiera, hay que votar bien y votar bien es votar a don Mariano, no cabe otra opción, por Dios bendito… Después de dos horas de pollo descomunal, acabé en la cocina llorando, hinchándome a valerianas y a cruasanes. ¿Y ahora que hago yo? Como esto trascienda, voy a ser la risa del golf, con todos chismorreando y diciendo: “Mira, por ahí va la mujer del rojo”. Qué humillación. Y estoy convencida de que esto es el principio, que Carlos empieza por votar al Zapatitos y se acaba fugando con una pelandusca con las tetas más operadas que yo, que estos del PSOE son todos unos salidos. O peor, se me hace maricón. ¿Y ahora cómo me separo yo si soy católica y no me puedo divorciar? Esto lo voy a tener que apañar en La Rota... ¿Y qué va a pasar con los niños? ¿Se les reirán en el colegio y crecerán traumatizados por culpa del imbécil de su padre? Oyes, que de momento mi marido no se acerca a los críos por lo que pueda pasar, que hay que vigilar su educación, y hasta que las cosas no cambien va a dormir a la casita de los invitados, no nos vaya a pegar alguna enfermedad, que con estos rojos nunca se sabe. Y yo a ver si resuelvo esto lo antes posible porque solo tengo un mes para mantener unida a esta familia. Es que no doy para desgracias. Es un suma y sigue. ¿Pero por qué tengo tan mala suerte con los hombres? Agustín Sciammarella es un magnífico ilustrador y caricaturista argentino que trabaja para el diario El País. En la imagen, uno de sus dibujos de Rodríguez Zapatero. Hoy toca divertirse... Por Cuca Guillén El otro día se lo contaba yo a don Damián, el parroco nuevo de Santa Engracia, que es un cura de los de toda la vida: calvo, viejo y de derechas, como Dios manda. Ya está bien de pastores descarriados como don Alejandro, que menudo follón montó. ¡Hasta tuvo que intervenir el arzobispado! Pues eso, oyes, que le decía a don Damián que todo se tambalea. Que si los gays, que si las prostitutas, que si los abortos, que si los divorcios, que si familias monoparentales que a saber qué leches es eso. Seguro que alguna cochinada que se ha inventado el PSOE… Chica, a este país nuestro no lo reconozco, con estos sociatas a los que solo les va la corrupción y el despelote. No puede ser, que una cosa es una cosa y otra un totum revolutum que nos va a llevar directamente a las calderas del infierno. Oyes, que se empieza por abrir un poco la mano y te cogen el codo y lo que no es el codo y esto acaba siendo Sodoma y Gomorra. Que la Virgen del Pilar nos proteja. No hay más que ver este blog, que se está convirtiendo en un antro de perdición y en un nido de rojos. Si ya me lo dijo Pitusa: “No te mezcles con la chusma que luego pasa lo que pasa”. Pues al final ha pasado. Primero fue lo del cura. Luego lo de las fotos blasfemas de nuestro Señor Jesucristo, que no quiero ni recordarlo. Menudo sofocón. Encima me entero el otro día que Amadeo, además de asaltar a señoras decentes, anda con mujeres de mala vida. Si ya sabía yo que ese hombre era un degenerado. Además, me acaban de decir que estuvo en la cárcel cuando gobernaba el Caudillo por ir con comunistas. Alabado sea el Señor, lo que me quedaba por oír. Luego, aquí hay alguno que anda colocando fotos de marranadas y escribiendo barbaridades de lo más soez. Parecen unos salidos estos de La caja de los hilos. El último artículo me ha dejado patidifusa. Va uno, que dice llamarse Pablo Díaz, y suelta que es ateo y otras cosas que no quiero ni reproducir. Como si aquí cualquiera pudiera decir lo que le da la gana. Ya solo les falta que pongan a una dulce monjita haciendo guarrerías. En fin, que lo que querrían todos estos zafios es que diera un portazo y me fuera. Pues no, no me voy, porque tengo la impresión de que nuestro Señor me ha encomendado una misión: me ha llevado hasta esta bitácora para que la devuelva al buen camino por la vía del apostolado. ¡Por mis narices que este blog va a ser católico, apostólico y romano! ¡No saben quién soy yo! ¡O si no, pido refuerzos a las de la Peñaza! Andrés Serrano, uno de nuestros favoritos, vuelve a este blog con uno de sus trabajos más polémicos, incluido en su serie "Interpretation of dreams", inspirada en el magisterio de Freud. La obra se titula "Triumph of the flesh". Rolling Stones – Sympathy For The Devil.mp3 Por Cuca Guillén (Viene del artículo anterior) ¿Por dónde iba? Ay, sí, que aquellas palabras de don Alejandro las tuvo que inspirar el mismísimo demonio. -Pues sí, don Alejandro, lo tengo que reconocer –le iba yo diciendo-. Aquel hombre me tocó y, en vez de avergonzarme por no haber sabido evitar el peligro, quizá me dejé llevar por los pensamientos más impuros… -Bueno, bueno… -¿Bueno qué? -¿Te falta mucho? -¿Qué? -Que si te falta mucho, que me estoy empezando a aburrir –me dijo don Alejandro-. Vamos, que se me están hinchando los huevos de escuchar tantas chorradas. ¿Te lo tiraste o no? -Don Alejandro, por Dios… Prometo que me lo dijo así, que no me lo estoy inventando. Helada me quedé con don Alejandro, tanto que me tuve que poner una chaqueta nueva de Prada que me acababa de comprar y que me había costado un dineral. Pero no me entretengo con minucias. Don Alejandro salió del confesionario dando un portazo, arrojó la estola al suelo y gritó (reproduzco exactamente lo que dijo, porque esas palabras endemoniadas se me quedaron grabadas a fuego, oyes. Que Dios me perdone): -¿¿¿Por qué cojones tengo que aguantar yo a estas soplapollas mal folladas??? ¿¿¿Por qué hostias tengo que ser yo el jodido cura de esta mierda de blog y estar todo el día con viejas chochas que no saben ni dónde está el dedo para darse gusto al coño??? Quiero un cambio de personaje ya. Encima me pagan una puta miseria. Con lo que yo he sido. Os recuerdo que en el último blog en el que estuve era un actor porno con una polla de 32 centímetros y todo el día andaba follándome a lo mejorcito del star system. Y cobraba el doble. Aquí va y me toca ser el tontolaba del cura. Me cago en Dios y en todo el santoral. ¡¡¡Me vais a cambiar el papel echando hostias!!! No voy a estar ni un minuto más haciendo esta mierda. Ahora mismo me voy a ver al Sastre a poner las cosas bien claritas y a esta zorra que la confiese su puta madre… Don Alejandro se marchó dejándome allí de rodillas y con la boca abierta. Sí, de rodillas y con la boca abierta… ¿Qué pasa? ¿Por qué os estáis riendo todos? Ay, no enredéis, que ya termino. Después de recordar las palabras del párroco, la verdad, es que no sé cómo seguir. Tres avemarías me metí y me pasé directamente por Loewe para recuperarme del sofoco. De vuelta a casa, alucinada iba, llorando a lágrima viva. Es que esto solo me pasa a mí, parece un castigo de Dios. O igual es que tengo muy mala suerte con los hombres, no sé. Al menos me queda la Virgen de Pilar, Pitusa y la pasarela Cibeles… Que entre mujeres, otra cosica es, para qué nos vamos a engañar. Somos de otra manera… Y ahora que lo pienso. ¿Y quién me confiesa a mí? Porque todo esto tiene que ser pecado mortal, que el cura debía estar endemoniado lo menos. ¿Habrá que llamar a un exorcista del Arzobispado? ¿Se me habrá pegado algo? Ay madre, qué angustias… Ave María purísima... Una de las obras más polémicas de Andres Serrano es Piss Christ. El autor introdujo un crucifijo en un vaso con su propia orina y los sectores ultraconservadores norteamericanos le acusaron de blasfemo. Escuchad la palabra de Jesús... Por Cuca Guillén Lo último que me ha pasado es muy gordo. Gordo, gordísimo. Oyes, que no se lo he contando ni a Pitusa de lo gordo que es. No por nada, sino porque al final, como siempre, acabaría echándome la culpa y en estas no he tenido ninguna. Que me parta un rayo ahora mismo si miento, lo juro por Versace que Dios lo tenga en su gloria. Pues lo que decía, que fue gordo, gordísimo, tanto que llevo dos días hinchándome a profiteroles y con el rosario a cuestas para reponerme de la impresión. A ver por dónde empiezo y cómo lo cuento, porque a veces contar estas cosas a una la ponen casi en las puertas del pecado mortal. Y si algo no quiero hacer es pecar. No solo porque sea una fiel cumplidora de los principios católicos, apostólicos y romanos, devota de la Virgen del Pilar y dama piadosa donde las haya, sino porque quiero estar una temporadita lejos del confesionario. Y os preguntaréis por qué. Pues os lo voy a contar, pero que no salga de aquí porque si esto lo acabara leyendo alguna perraca de la Peñaza que yo me sé, ya empezaría a pedir mi excomunión. Y eso sí que no, oyes, que una tiene reclinatorio reservado en Santa Engracia y no está el horno para bollos. -Ave María purísima. -Sin pecado concebida. ¿De qué se acusa, hija mía? -Pues don Alejandro, me acuso de llevar una vida disoluta, de haber caído en las tentaciones más infames… (Siempre exagero un poco en el confesionario, no vaya a ser que el cura sea un blandengue, me ponga poca penitencia y acabe lamentándolo en las llamas del averno). -Prosiga, hija mía… -Sin ir más lejos, la semana pasada me fui con mi peluquero a una fiesta, que tiene delito, porque una es mujer casada y honrada. No es por disculparme, don Alejandro, pero en el fondo fue por caridad cristiana. Es que mi peluquero es mariquita y estoy tratando de curarle, como bien dice nuestra querida amiga Cristina López Chuilching. Pero vamos, que también me apetecía ver las fiestas de los pobres y eso, pero bueno, en fins, que me estoy liando oyes… -Al grano, doña Cuca… Yo le seguí contando la verdad. Lo de que el otro día le grité más de la cuenta a los niños por jugar con hijos de obreros, que discutí con mi marido por no traerme un pedrusco de su último viaje a Bruselas, que dije que hay un zorrón en la Peñaza se entiende con un abogado del Estado de Pamplona que la ha dejado embarazada y que le ha endilgado la criatura al marido… Vamos, lo de siempre. Eso sí, no me pude callar lo del guarro ese de la fiesta de Paquito. Sí, ese que me tocó estas nalgas que tengo tan bien puestas por obra y gracia de la Madre Naturaleza y de la Corporación Dermoestética. No sabéis lo mal que lo pasé con ese calvo tan rudo, tan hombre, con esas manos tan firmes, esos músculos, esos tajuajes… Uy, uy, uy, que me pierdo. Pues que por ahí fue la confesión, con sus más y sus menos y sus menos y sus más. Y en estas, don Alejandro me dejó de piedra. Oyes, oyes, lo que me dijo, vergüenza me da repetir aquellas palabras que tuvo que inspirar el mismísimo demonio, porque otra explicación no le veo… (Continuará). Uno de nuestros autores favoritos es el polémico Andrés Serrano, un artista neoyorquino que tiene una visión muy particular del catolicismo. La imagen que ilustra este post se titula "Heaven and Hell". Su web ofrece una muestra de sus últimos trabajos. Un Jesús muy personal... Depeche Mode – Personal Jesus.mp3. Por Cuca Guillén -Estás de guasa, Cuca –me dijo Pitusa cuando se lo conté. -Que no, chica, que no –le contesté. -Me estás tomando el pelo. -Oyes, que no. -Que no me lo creo. -Ya te digo yo que sí. -Mira, Cuca, que te conozco hace años y tú no eres así. -Pitusa, que no sé lo que me ha pasado, pero me ha pasado. No sé, habrá sido el calor, el verano, Carlos, que siempre está de viaje, no sé... Sólo sé que te lo tenía que decir, que no me podía quedar con esto dentro. Pero, porfa, no se lo digas a nadie, ni a tu marido. -Cuquita, dime la verdad. ¿Has estado bebiendo? -Oyes, oyes, que una es una señora, casada y con hijos, de la parroquia de Santa Engracia y dama de la Corte de Honor de la Virgen del Pilar. Esto no cambia nada. -¿Cómo que no cambia nada? Tú has bebido. -Pitusa, si no me crees tú, ¿quién me va a creer? -Chica, que no estoy para bromas. -Ni yo. Pero tampoco creo que sea para tanto. -Ay, madre, que te vamos a tener que llevar al médico. -¿Al médico? -Por si has cogido una enfermedad de transmisión de ésas, el sida o algo… -Oyes, oyes, no me angusties… -¿Has hablado con tu marido? -¿Con Carlos? ¿Para qué? -Si, hija, sí, con Carlos. Esto es algo que deberías resolver en pareja, lo deberías afrontar cuanto antes. ¿O es que piensas engañarle? -Hombre, por una vez… -Ni una vez ni gaitas, Cuca. Y con el párroco también, para que te ponga una buena penitencia. -¿Con don Alejandro? Me da una vergüenza… -Pues habértelo pensado antes. Ahora ya no hay vuelta atrás. Lo hecho, hecho está. -Maña, no sé… -Pero, ¿cómo ha podido pasar? ¿Cómo no nos dimos cuenta antes? -Pues la verdad es que me sentó divinamente. Fue una forma de romper la monotonía, ¿no?, ¿sabes lo que te digo? -Cuca, no hables más. Encima regodeándote, como una fulana. Prométeme que no lo volverás a hacer nunca. -Vale, vale… Pero si sólo fueron unas bragas. -Sí, ¡pero te las compraste en Grancasa por ocho euros! ¡Cómo una yonki! -Es que eran tan monas… -Cuca, no sé lo que voy a hacer contigo. Ahora tengo que ir a buscar a los niños, pero ya hablaremos tú y yo, porque esto no puede quedar así. Unas bragas en Grancasa, ¡por Dios bendito! Preocupada me voy… -Anda, anda… Ya te llamaré Pitusina... Mua, mua -Mua, mua… Ay, Cuquita, no me des más estos sustos… ¡Dónde vamos a parar! John Kacere es un pintor con un insistente fetichismo por la ropa interior femenina. Hoy es el día perfecto para escuchar a Nina... Por Cuca Guillén ¡Menudo día lleve ayer! Como don Mariano nos ha dicho que teníamos que aprovechar el día del Pilar para demostrar con un gesto nuestra españolidad, pues a esas me puse. Qué mejor gesto español que ir a la Ofrenda. Bueno, admito que iba a ir, como todos los años desde que tengo uso de razón, pero, oyes, que de paso aprovecho y rindo pleitesía a nuestra Virgen y a nuestro Mariano. Pues nada, que me enfundo mi traje de baturra de tres millones de pesetas, nuevo, por supuesto, como cada Pilar, que para heredar ya están otras. Nos fuimos todas las de la Peñaza, todicas con los ramos encargados en la plaza de los Sitios. Pero para qué nos vamos a engañar. El mejor traje, el mío, que para eso ha nacido una con estilo, saber estar y perras en el bolsillo. Qué español todo, oyes, que estaba tan española que si me pinchaban no me salía sangre roja. Me salía rojigualda. Estuve a punto de ponerme las bragas esas con la bandera de España que me regaló mi marido después de un viaje a Cordoba, el muy picantón. Pero no, chica, que una es una señora y todas esas cosas son guarrerías. Pero me coloqué un pin de la Virgen, otro del PP y otro de la bandera de España y a patriota no me ganaba nadie. Ni Jiménez Losantos. Eso sí, como siempre, me tuve que juntar con los pobres, mañicos ellos. Pasé el trago como pude, oyes, pero una es muy devota y por su Virgen lo hace todo. Hasta el mayor sacrificio. Además, de todo tiene que haber, pobrecicos desgraciaos. Pues eso, que después de la Ofrenda, me fui a comer con mi marido, la suegra y los críos. Todo encargado, eso sí, que no le voy a obligar al servicio a cocinar en el Pilar. Pero por la tarde también tenía que ser española. ¿Y qué hay más español que los toros? A la plaza que me marché con mi marido y con Pitusa y el suyo. A ellos los dejamos con los puros y la lidia, y nosotras, con los vestidos de baturra más caros de toda la plaza. Y bien perfumadas y pintadas. Y oyes, oyes, oyes… En la puerta me encontré a los del “Tomate”. Me arreglé un pelín, no fuera a salir en la tele, que una tiene hechuras de famosa. A lo que iba. Toreaba el Jesulín, el de los sujetadores y las bragas, que se cortaba la coleta. Pero, ¿a qué no sabéis a quién vi? A la Campanario. Patidifusa me quedé. “¿Y dónde está la Campa?”, me preguntó Pitusa. “Pues allí chica, con la Carmen Bazán, por allí, que no te enteras”, le dije. “Pues no la veo”, insistió. Ay Pitusa, que no está en este mundo… Una ordinaria me pareció la Campanario. Al final sale en las revistas cualquiera. Con los méritos que acumulo yo y el juego que daría… Dejémoslo estar. No me fijé mucho en la corrida, porque allí una va a lo que va: a que la vean. Agotadica llegué a casa. Allí vino el susto. Me estaba quitando el vestido y va mi marido y me pregunta: “¿Qué es eso que llevas ahí?”. ¿Sabéis lo que era? ¡¡¡Una bandera republicana que me habían colgado en la espalda!!! Seguro que han sido algún pobre en la Ofrenda o alguna de las perracas de la Peñaza, que solo piensan en hundirme. Hoy estoy desolada. No solo por haber defraudado a don Mariano, que también. Lo peor de todo es que ya me estoy viendo en el “Tomate” la semana que viene bautizada como la baturra roja republicana… Y eso sí que no. Es que ya no queda gente de bien, don Mariano. Solo usted y yo. Luis Grañena es un magnífico infografista e ilustrador zaragozano, que trabaja para Heraldo de Aragón. La caricatura de Jesulín de Ubrique fue publicada en el veterano diario aragonés el pasado 12 de octubre. Como Cuca nos tiene enamorados tal y como es, le vamos a dedicar unos pasodobles. A Rajoy no le dedicamos nada. Por capullo. Por Cuca Guillén Mira que se puso pesada Pitusa. Que si no tenemos edad, que qué pensará la gente, que no podemos dejar a los niños solos… “O vienes o te quedas”, le dije mientras terminaba con la segunda capa de pote y me ceñía unos vaqueros de Dolce & Gabanna que me había comprado para la ocasión. La plaza de toros estaba estupenda. No venía desde el último mitin de Rajoy. Yo soy muy fiel al partido, pero Bosé es Bosé, qué le vamos a hacer. Y mira por dónde, que nada más entrar, allí me encontré con Mari Cielo, la mujer del socio de Carlos, con lo que me odia la muy perra. Iba con Sonsoles y Almudena, las dos de la Peñaza. Menudas arpías. Me saludaron de lejos moviendo el bolsito. Pitusa se puso como una moto. “Que hay gente conocida, Cuca, que nos han visto. Ya te lo decía yo…”, murmuró mientras me agarraba por el brazo. “Hala, chica, que no pasa nada…”, gruñí. En éstas, bajaron las luces y salió él. Llevaba un traje negro maravilloso, con su barba de tres días, sus ojeras de tres noches… Oyes, que está tremendo el Bosé. Empezó con “Nena”, siguió con “Bambú”, “Morena mía”… Era el éxtasis, como aquella vez que vino el Papa a Zaragoza y las chicas de Sansueña le pudimos dar la mano… Yo no veía a nadie. Sólo él y yo. Qué guapo, qué voz, qué ojos, qué boca… Era como un sueño, como volver a tener 14 años. Al final, no me pude reprimir. Ni las lecturas de “Camino”, ni los retiros espirituales, ni los discursos de José María Aznar pudieron frenarme. “¡¡¡Eso es un culazo, sí señor!!!”, solté a pleno pulmón. Lo dije sin pensar, de golpe, así, a lo bruto, y justo en ese momento en que no había música y se había hecho un silencio sepulcral. Se escuchó en toda la plaza. Dios bendito… Él también lo oyó. Me buscó entre el público y me miró. Sonrió. Y yo casi me muero… “Cuca, Cuca, ya está bien, ya hemos hecho bastante el ridículo”, me riñó Pitusa. Entonces desperté. Mari Cielo, Sónsoles y Almudena me señalaban y cuchicheaban. Se relamían. Salimos por la puerta de atrás, donde nos esperaba el chófer. Pitusa, con los morros más apretados que nunca, ni me dirigía la palabra. Pero me daba igual. Bosé me había mirado, me había sonreído… Qué hombre, por Dios, qué hombre. Qué culazo… El diseñador David Delfín se encargó de la portada de Papito, el último disco de Miguel Bosé. El cantante actuó el pasado viernes en Zaragoza dentro de su gira Papitour. Por Cuca Guillén Estaba el viernes con Pitusa en la Kupela tomando una tapita a eso de las una. Me estaba contando que iba volada, que se bebía el rosadito y se iba a casa. A las tres llegaba Claudio, el chofer que se la lleva al chalé de Cadaqués con los niños a pasar el mes de agosto. “Chica, tranquila, espera que me tome el vino”, dije con media loncha de jabugo en la boca. “Que me voy, que tengo que hacerles la maleta a los críos. Mua, mua”, me respondió lanzándome dos besos desde la puerta. Y ahí me quedé, con mi jabugo y más sola que la una. En ésas salí de la Kupela y me quedé mirando el palacio de Montemuzo. Dany Leriche. Algo me comentó Paquito, mi peluquero, que es un poco mariquita y que siempre está de saraos por ahí. “Cuca, pásate por Montemuzo que hay una exposición que es cosa fina. Mujeres, mujeres. Rotundas, sublimes, fashion… Y con un punto clásico, así como casi renacentista que me priva. Además, parece que se ríen de los hombres, como que entre ellas se apañan. ¿Sabes? Deliciosas. Te acompaño cuando quieras”, me gritó hace dos días. Pues, oyes, que ya que estamos, voy a ver qué tal. Subo las escaleritas, cruzo la puerta de cristal, entro y… Oyes, oyes, oyes… ¡¡¡Que están como Dios las trajo al mundo!!! Y encima aquí sólo está el de la puerta. Qué cosas. Pero ya que estoy, me meto… Si me viera don Alejandro, el párroco de santa Engracia... Kerstin & Inga… ¡¡¡Si hay una abuela en cueros!!! Lo que hay que ver… Issabelle y Dominique. Dicen que si te acercas y te alejas y miras fijamente ves no sé qué. Estuve diez minutos intentando pillarlo y nada. Había una encima de una rueda, y una madre (un poco pasadita de peso) con su hija y otra… ¡¡¡Crucificada al revés!!! Uy ésas, qué cuerpazos, y parece que sin pasar por el quirófano. Ay, madre… Bueno, que me voy. Que como me pillen aquí, a ver cómo lo explico. Ya hablaré yo con Paquito… La muestra de la fotógrafa francesa Dany Leriche se puede visitar hasta el próximo 19 de agosto en el palacio de Montemuzo de Zaragoza. La mayoría de las obras forman parte de las series “Les Filles de Ripa” y “Portraits sous influence”, que también se pueden disfrutar en la web de la artista. The Chordettes – Never on Sunday.mp3 Estos chicos se prendaron del mismo vestido y casi se tiran de los pelos. Es que hay gente para todo... Por Cuca Guillén Se lo dije a mi amiga Pitusa y me miró como si estuviera loca. Que sí, ya verás qué divertido, le dije, será un mercadillo, irán chicos jóvenes, con discos, libros, ropa… “Mira, que ya estoy muy mayor. A mí no me llevas a un antro a probarme ropa de segunda mano. A ver si me entra una infección. Lo de ir a un pase de modelos en Grancasa, vale, pero esto es demasiado. Mira, Cuca, que no. Y como se enteren en la Peñaza, nos ponen a caldo. Que no, que no, que no…”, me respondió tajante. Yo le contesté que vale, que tenía razón, que ya no éramos crías. Pero cuando se marchó a recoger a los niños a la piscina, pues oyes, que cogí la cámara de retratar de mi marido y allí me planté. Espoz y Mina, 17. La Casa Magnética. Fíjate que me había puesto para la ocasión, con un Chanel discretito que me había comprado en el Corte Inglés. No quería llamar la atención. Al bajar por las escaleras, todo me pareció raro. Tan oscuro, esa música que ni me sonaba, la gente con esos pelos… Vamos, que no era el Gregory’s. La verdad es que todos me miraban. Supongo que las clases bajas no están acostumbradas a tanto buen gusto así de repente. Y eso que el Chanel era de rebajas. Pues nada, que me puse a mirar qué se vendía y a hacer unas fotos para el blog. No entendía nada. De los libros, poca cosa. Y de discos... Los vendían a cinco euros, por lo que me imaginé que no serían muy allá. Además no conocía a ninguno. Bueno, miento, que encontré uno de Mecano de mis tiempos. Había un casco y una cazadora a 15 euros. Como la cosa cultural no me iba mucho, me fui hacia las ropas. A ver, a ver… En fin, horroroso. Para qué decir más. Ni en las fiestas de disfraces que Pitusa organiza en el chalé me ponía uno de ésos. Pero mientras le echaba un ojo a semejantes ropajes, me encontré con unos chicos bien majos que me dieron conversación. Eran pobres, pero, oyes, de todo tiene que haber. Se llamaban Nacho, Virginia, Belén, Tomás y Javi. Mira, hasta me fui con las chicas a probarnos la ropa al baño. Bueno, ellas, que yo tenía un poco de aprensión. Me sentí como cuando estaba en Sansueña y nos juntábamos todas a enseñarnos los trapitos. Claro, que no eran iguales, pero ya me entendéis. Fíjate, que al final lo pasé bien. Y hasta me tomé dos cervezas y acabé un poco piripi. Que no había bebido cerveza desde aquel día con los chicos de Jesuitas… Mejor no hablar, que luego dicen que en Sansueña la que no es p… lo sueña. Después de tanto ajetreo, me fui directa a casa. Hoy claro, el comentario de Pitusa. “Qué, graciosa, qué mona estás con tu Versace de segunda mano…”, me soltó la muy perra. “Ay, quita, quita, que al final me lo pensé. Me quedé en casa, que tenía que aclarar cuatro cosas con la doncella, que ya se sabe con estas ecuatorianas... Anda, anda, vamos a Escada que hay un modelito ‘de lux’ que no te puedes perder”. Pues a Escada que nos marchamos. Que otra cosica es. |