La caja de los hilos |
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Neo se lo monta. Por Neo de la Olla Vengo de ver Iron Man y se me quitan las ganas de ir a Zara. ¡Eso sí que es un traje, co! Y además rojo y dorado, cómo mola. La peli es buenísima, he ido a verla con Coleguita y al muy gili no le ha gustado. Lleva un rollo nenaza últimamente desde que está enamorado y escribe recetas de poesía. De la película dice que no le gusta nada que los malos sean musulmanes. ¿Es que van a ser indios a estas alturas? ¿O alemanes? ¿Podrían ser ya vietnamitas? ¿Quién se acuerda de los rusos? Tienen que ser moros, vamos a ser serios. Y luego que si el cómic de la Marvel tal, que si la historia no cual, en fin, idioteces. Tony Stark (Iron Man) es un superhéroe que se hecho a sí mismo (como yo), que pasa de fabricar armas a hacerse el supertraje con superpoderes para salvar a la humanidad, pero claro, eso a su socio de la compañía no le mola nada y hace otro traje para cargárselo. El duelo es total. Los efectos especiales, impresionantes. Acción mortal. ¡Iron Man II ya! En fin, diría muchas más cosas sobre la peli pero ahora voy a dejarle unas líneas a Coleguita que está bastante plasta porque quiere escribir y no le dejan publicar tan seguido en el blog, así que Pussy Boy dice: Gracias Neo, que Dios te lo pague con un milagro que te transforme por dentro y por fuera. Seré breve. Hola, soy Coleguita y esto es una declaración de amor. Rebeca: te amo. He ido a Antena 3 a un programa de esos en los que se reconcilian parejas, que juran que no la pegará más y tal, pero no han aceptado mi caso, dicen que no tiene gancho. Así que lo hago a través del blog. Estoy enamorado de ti. Te amo. Yo ya no soy yo, ni esta boca es ya mi boca. ¿No ves el fuego que tengo desde el pecho a la garganta? Por favor, quiéreme tú también. Quiéreme para siempre o por una noche al menos. Te estaré eternamente agradecido. Tuyo infinitamente… Ya vale, co, que se me van a saltar las lágrimas. Por cierto, ¿ese amor tuyo significa que vas a empezar a pagar las cañas en su bar? Porque yo puedo empezar a pasar de ti pero ya, que para jugar a la play hay muchos... Es que me da ya vergüenza ir contigo, co, que eres moñas, moñas, y la gente habla. Iron Man, tío, eso sí que mola. Adi Granov es un ilustrador bosnio que ha dado forma no solo a Iron Man, sino también a Spiderman, Thor o a los Cuatro Fantásticos. Vamos a probar... Por Neo de la Olla Venía ayer de echarme unos litros con Coleguita y pasé por la plaza del Pilar. Aluciné. Una fila de la hostia que llegaba hasta la puerta del Ayuntamiento. Le pregunté a uno qué regalaban. “Hay una exposición de los Playmobil”. Casi me da un blancazo. Jodo, eso sí que mola. Además de machacármela con Jenna Jameson y disfrazarme de Luke Skywalker, lo que más me flipa son los clicks, con esas manos siempre preparadas para trincar un cubata. Unos superhéroes, vamos. La de horas que he estado intentando que un playmobil se la menee. No hay manera, co. La mano no les llega, es su único defecto, les falta el giro maestro. Pero eso lo contaré otro día. A lo que vamos, que ya era hora de un poco de cultura en esta puta ciudad, que aquí hay demasiado cazurro. Bueno, que le metí un par de codazos a unos críos y me colé en la carpa. Casi me jiño cuando vi lo que se cocía. Entras y te encuentras una versión del concierto de los Héroes que te cagas. Ni los Beatles. Hay una mesa de romanos de flipar. Pero el que mola es el de los vaqueros, con el fuerte y el tren del oeste. El del oscuro futuro, con zombis y soldados vomitando sangre es la pasada. ¡¡¡Está el barco pirata que me regaló mi vieja estos Reyes!!! Había tigres y leones, dinosaurios, y Braveheart, y hadas y duendes, y los tiburones zampándose a los marineros. Hasta un Goya, chaval, y una procesión de Semana Santa... Al final me eché a llorar y todo: me encontré la expedición al planeta Shyra, con el comandante Fredrick a la cabeza de la tripulación de una nave de morirse, atacada por los alienígenas… Lo que daría por ser el comandante Fredrick, ese seguro que folla, aunque tenga la pija más corta que un playmobil. Vamos, esta exposición te eleva, co, te hace plantearte cosas. Me fui echando hostias a casa y saqué mi megacajón de los clicks. La mano no les llega, copón, es que no les llega… Menuda putada. La exposición "Bienvenido al mundo de Playmobil", organizada por el foro Playclicks, se puede disfrutar en la carpa de la plaza del Pilar (frente a Delegación del Gobierno) hasta el día 4 de abril. Un poco de diversión con Pizzicato... Pizzicato Five - Twiggy vs. James Bond.mp3 Por Neo de la Olla El lunes escuché los tambores de Tao en el Teatro Principal. Si no habéis ido lo siento, pero era función única. Es lo que pasa cuando no se mira el periódico (lo digo por el listo de Coleguita, que lo s-a-b-e t-o-d-o). De todas formas os lo voy a contar. Se abre el telón y empiezan a salir japoneses, todo recuerda a la película John Rambo que vi la semana pasada (insuperable). Los orientales Tao no van con metralletas sino con tambores pero el gesto es el mismo: de lucha y de guerra. Vivir por nada o morir por algo, que decía Rambo (las venas del antebrazo se le hinchaban que parecía que petaban en cualquier momento). Los japoneses de ayer se lanzaban como fieras hacia los tambores gigantes con esos cuerpos atléticos y fibrosos de soldado profesional. Y todo retumbaba como si el mismo John estuviera, ametralladora en mano, cargándose chinos. Tambores como ametralladoras. Los brazos de los japoneses del lunes volaban en círculo hasta caer explosivamente sobre las pieles curtidas. Del mismo modo, los brazos de los chinos (¿o birmanos?) de Rambo volaban tras las explosiones. Y no solo los brazos, también las piernas y las vísceras en general, las pieles curtidas se desgarraban en la jungla. Una orgía de sangre rítmica, una rapsodia en rojo oriental. En el espectáculo de ayer salían unas japonesitas tocando la flauta ¡es lo mismo, Dios! Lo mismo que cuando Rambo mira a la rubia que viene a pedirle ayuda, esa mirada de John, ese amor contenido: pura poesía. Pero un soldado profesional no puede perder el tiempo en el amor, no, eso sería una debilidad. Y los tambores de ayer, al igual que el no de Rambo a la rubia, destrozaban esa melodía de las flautas como guerreros, a zambombazos. Yo quiero ser soldado profesional, de hecho, como soy virgen, no he perdido ni un segundo en el amor en toda mi vida. Llamé al Ministerio de Defensa ayer para enrolarme en el ejército y… ¿Qué me dicen? Pues que ya soy demasiado mayor. Cabrones. Esta mañana me he comprado un tambor. Si no puedo ser soldado seré tamborilero. La cartelería de la última película de Rambo ha sido ideada por Ignition Print. La verdad es que el punto Che Guevara que le han dado en la imagen que ilustra este post tiene su aquel... Ya que estamos en la jungla... Por Neo de la Olla AVPR no significa Asociación de Víctimas del Perecismo Rabioso. AVPR son nada más y nada menos las siglas de la lucha más esperada en los últimos años: Alien Vs. Predator (Réquiem). Los dos monstruos reunidos de nuevo en una peli en la que la sangre ácida y las cuchillas, la mirada láser y las lenguas-boca, las cesáreas sin anestesia, los cuerpos desollados, las incubadoras humanas, los tentáculos asquerosos, las rastas grasientas y las colas puntiagudas, las lanzas extraterrestres, las mandíbulas cruzadas y las caretas aztecas prometían fundirse en una acción sin límites. A tope. Sangre, sudor y sangre que (como decía mi hermano cuando hablaba del libro de un gachó ruso) "nos transportaría al paroxismo de la Verdad insospechada" (hay que ser capullo para decir esto de todos modos). Una película que nos traía además un regalito: el Predalien, que a diferencia de lo que mucha gente cree, no es un híbrido de Alien y Depredador sino un depredador incubado en el cuerpo de un Alien, un ser ochenta por ciento Alien y veinte por ciento Depredador, más o menos. Con esta emoción y diez bolsas de Chetos me metía al estreno el viernes pasado con Coleguita. Todas las localidades vendidas, gente de todas las edades: niños que tuvieron que abandonar la sala asustados, adolescentes escandalosos, matrimonios jóvenes, abuelos, selenitas, marcianos, venusinos... A mi izquierda había una mujer gorda y sola con la caja del Monopoly en el regazo. Miré a Coleguita y se apagaron las luces. La nave del depredador ya se estrellaba contra la Tierra... Aquí empezaron los disgustos. Nadie puede creerse que los Alien pudieran llegar al bosque en tan poco tiempo. La nave no había hecho más que estrellarse. Bueeeno, todo sea por la sangre. La cosa, sin embargo se puso pesada con algunos personajes sin importancia, chavales que total iban a morir... Por fin, después de mucho rollo vacío de seres humanos, llegó el Depredador y yo abrí la tercera bolsa de maíz. Venía lo bueno. La gorda de la izquierda, entusiasmada, levantó la tapa de la caja y sacó un bulto negro. Se lo llevó a la boca. Las luchas entre los monstruos fueron una mierda, siento decirlo. Las imágenes super oscuras en las que no se entendía nada, parecía una producción de segunda, una película de serie B. El sonido, al menos, estaba conseguido, aunque en nuestro caso se mezclaba con el tragar y regurgitar de la gorda, que engullía una morcilla mojada en yogur. Los piñones le caían por la barbilla. ¡Dios, qué asco! Daban ganas de potar. Entre las escenas irreconocibles de lucha los directores insertaron el rollo de un chico al que le pegan sus amigos pero que al final se folla a la guapa. Falso hasta decir basta. A mí siempre me han pegado mis amigos y sigo virgen. Además, el hijoputa se salva al final. Joder. Y ese final baboso, con una asiática mediando entre los mundos intergalácticos. Si al menos hubiera sido negra como en la primera parte... Salieron los títulos de crédito y la gorda eructó mandándonos a todos fuera. En fin, habrá que esperar a la tercera entrega. H. R. Giger fue el artista encargado de crear el mundo de Alien. Su obra no pierde espectacularidad con el paso de los años. Radiohead – Subterranean Homesick Alien.mp3 Lightning Bolt - 13 Monsters.mp3 Por Neo de la Olla Ya desde el avión me daba mala espina este viaje. “Que a mí no me van estas movidas”, le decía una y otra vez a Coleguita, pero él seguía: “Que sí, no seas gili, que aquí ligas, que las tías están salidísimas y tal y cual… Además no te preocupes por el idioma que a éstos si les hablas despacio, aunque sea en español, te entienden…” Y una mierda, ya os lo digo, los ingleses no son normales. Si no de qué íbamos a estar aquí, en la comisaría de policía, con una traductora sudamericana esperando a que terminen con el moro (que por lo visto lo han pillado pasando) para emprenderla con nosotros... Bueno, mejor será que os lo cuente desde el principio. Llegué esta misma tarde a Swansea. Llovía. Coleguita me esperaba entusiasmado en el aeropuerto. “Corre, que tengo a dos bomboncitos en el pub”, me decía. Así que dejamos la maleta en el rincón maloliente en el que vive (que llama casa) y fuimos a Wind Street. El pub se llamaba Bar-co. Era pequeñito, con una banda de roqueros metiendo caña a lo Iron Maiden pero en malo. Enseguida me vi con una pinta en las manos. Coleguita iba y venía, parecía conocer a todos y a nadie. “Hello, Linda”, le decía a una mientras le agarraba el culo con fuerza. “Coleguicha”, respondía la guarrilla con una sonrisa. No iba de corto, no, iba casi desnuda. Pronto me di cuenta que todas vestían igual. Las minifaldas tapaban sólo la mitad de esas generosas cachas bien nutridas de bacon, los escotes daban vértigo… Un sinvivir, vamos. Me acerqué a una que llevaba el conejito de Play Boy tatuado en el hombro y le pregunté educadamente: “¿Te puedo tocar el culo?”. La tía no respondió nada con sentido, sólo un “uo, uo, uo...”. Me lo tomé como un “sí, por favor, dame más, dame más”. Pero según le metía mano se puso a gritar. Y la gente se volvió hacia mí. Todo el bar me miraba. El camarero saltó la barra. Entonces Coleguita me cogió del brazo y salimos del bar. Pero la chica seguía gritando. Un par de policías se acercaron a nosotros… Salimos corriendo. Nos seguían, Dios. Nos seguían de cerca. “¡Van a creer que somos terroristas y nos van a disparar en la nuca!”, le gritaba a Coleguita, que corría unos metros por delante. “Vamos, aprieta, hijo puta, que nos cogen”, resoplaba Coleguita. Y nos cogieron. Según la traductora, la chica me acusa de violación. Yo le he dicho que es imposible que la haya violado porque soy virgen… En fin, si ya lo decía yo, este país es una mierda. Steven R. Guilmore es un diseñador gráfico canadiense con una obra pictórica muy sugerente (Vía Uno de los nuestros). Por Neo de la Olla Esta mañana he ido a mandarle unos cartones de tabaco a Coleguita (últimamente está más suave conmigo, sabe que si no hay respetito no hay tabaquito, y ya me llama por mi nombre). ¡Qué direcciones más raras tienen los ingleses! He puesto: C. de la Vega, Mansel st. 28, Swansea, UK. Había unas letras por el medio que no sé dónde iban así que no las he escrito. Espero que le llegue… Después he pasado por la autoescuela a ver a mi hermano y menuda chapa me ha metido. Al final, para que se callase, me he llevado el libro. Atentos al título: “The curious incident of the dog in the night-time”, de un tal Mark Haddon. Y en inglés. Mi hermano está mal de la cabeza, me dice: “Sí, sí, que es sencillito de leer y además aprendes inglés, que te hace falta”. ¿Falta a mí? ¿Por qué? Hoy en día las instrucciones de los videojuegos están casi todas traducidas al español. Se lo repetía una y otra vez pero daba igual, él no atendía a razones, quería convencerme a toda costa. “Que te gustará, hazme caso. Christopher es un niño autista que está escribiendo un libro (este libro) como trabajo para su psicólogo. Es un chico superdotado en matemáticas pero carece de toda habilidad social. Es incapaz de entender el lenguaje de los gestos. Léelo. Te hará reír algunas veces y llorar otras. Tiene ritmo, así que en ningún momento te aburrirás. Sin duda un buen retrato de un niño con síndrome de Asperger…”. Mientras decía todo esto, yo me preguntaba por qué mi hermano no había nacido mujer. Leyendo estos libros… No sé, tengo serias dudas de que mi hermano sea un de la Olla. A lo mejor es adoptado…Mmm… Le preguntaré a mamá. De camino a casa he pasado por el videoclub y me he pillado un clásico de la ciencia-ficción para esta tarde: “Allien vs. Predator”. Es una película interesante. Responde a preguntas básicas como quién ganaría en un enfrentamiento entre alliens y depredadores. Hay otras preguntas del estilo que de momento no tienen respuesta, como el resultado de una lucha entre Drácula y el Hombre Lobo. O por ejemplo, si se enfrentaran Superman y Spiderman todo el mundo sabe que ganaría Superman, pero ¿y si Spiderman tuviese de alguna forma acceso a la kriptonita? Nadie sabe lo que ocurriría. Es un misterio sin resolver. Superman vs. el sorprendente Spiderman es un cómic mítico editado en 1976 (hermoso año) por Carmine Infantino (DC) y por Stan Lee (Marvel ). Ross Andru y Dick Giordano pusieron el lápiz y las tintas a este crossover clásico. The Ramones también publicó su primer álbum, Ramones, en 1976. The Ramones - I Wanna Be Your Boyfriend.mp3 Por Neo de la Olla Como ha nacido un nuevo hombre, nos ha venido a la cabeza una campaña publicitaria de Dimitri Daniloff para PlayStation (la tercera afición de Rafita, perdón Neo, después de dormir hasta la una y matarse a pajas). Neo, Neo, Neo... La imagen de este post se corresponde con la portada del cómic "Jenna's Jameson's. The shadow hunter", obra del maestro de la viñeta y el videojuego Greg Horn. Calle 13 es uno de esos felices hallazgos con los que uno se suele topar en A best truth Calle 13 - Un Beso De Desayuno.mp3 Me la he lavado con Fairy por si acaso, nunca se sabe. La cosa es que volvía a casa hace media hora y al pasar por el portal de al lado... ¡Qué pibón, tronco! Una de 90-60-90. Bajita, morena, con buenas tetas y labios carnosos. Se me queda mirando. No será por mis pintas (llevo un chandal guapo, la verdad). Así que la observo fijamente, a ver quién aguanta más. Entonces me dice que vaya. Se mete en el portal y me pide que le ayude a bajar el carrito de la compra al trastero. En el carro lleva un montón de rollos de papel de cocina. Lo sé porque la tapa está medio abierta. Que raro... Llegamos al cuarto y cierra la puerta con llave. Qué acojone, colega, ésta saca un cuchillo y me raja. A lo mejor quiere vender mis órganos. Bueno, nada de eso, tronco. Coge la tía, me baja la bragueta y se la mete entera en la boca. Pero entera, hasta los güevos. “Para un momento”, le digo y me separo un poco. “No te voy a pagar”, aviso. La tipa mira para arriba y replica: “¿Quién ha hablado de dinero?”. Se la mete de nuevo en la boca. Ya era hora de que me comieran la polla. Vamos, por fin me comen algo, que tengo 31 años y aún no... Esto es la hostia ¡Qué mamada, Dios! No me lo puedo creer. ¿Dónde está el truco? Un bombón así destrozándome de gusto. Y a lo bestia. Me dice que cuando me vaya a correr que se lo diga para comérsela del todo. Cuando estoy casi a punto, se mete la mano por debajo de la minifalda y desenfunda...¡¡¡Coño, un rabo!!! Ése era el truco. Un truquito de unos veinte centímetros que agita con fuerza. Yo ya me dejo llevar, paso de todo, no puedo echar marcha atrás y me corro en su boca. Entonces se levanta, saca una servilleta del carrito y lo escupe todo. Me da un beso que sabe a semen. Es mío, pero me da asco igual. Se llama Lilli y es de Brasil. Yo me llamo Rafita y aquí estoy en el bidé, sacando espuma. ¿Y estos granitos que me están saliendo en el capullo? Mierda, encima esto... Esos labios tan carnosos son obra de Elisabeth Hoff, una fotógrafa noruega especializada en moda, belleza y publicidad (Vía Saber é bom demais). Labios, labios... Por fin de vuelta. ¡Hasta los güevos de la playa! Me he quemao, casi me ahogo, la arena... Hay tías en pelotas, cierto, pero de lo más estirao. Encima no hay internet en ningún sitio. Aquél de la banda ancha poco más y me da por el culo, será cabrón. Pero no se fue de vacío, no, le clavé unas tijeras en la espalda y salí corriendo. Creo que sobrevivirá. No sé por qué la gente se va tanto de vacaciones, con lo bien que se está en casa. Hay de todo, uno puede ser autosuficiente. Por ejemplo, ¿aquel grano en la espalda que no podía meterle mano? Con las pinzas de freír ha salido todo todito. Tenía tres cabezas como un dragón, una explosión en tres tiempos. Uhmm. Me ha recordado a aquél del escroto. ¡Dios, eso sí que era una fuente! Estamos hablando nada más y nada menos que de cinco depósitos. Cosa seria. El primero salió tímidamente, sólido y educado como una espinilla. Le siguió un latigazo de pus guerrero, incisivo, combativo. Material semiblando y viscoso. Una ligera presión sacó otra espinilla del foso, seguida de un espasmo de sangre sucia, barro seco. Y cuando parecía que nada más podía salir de la mina...¡zas! Saltó el quiste. Una roca dura, una formación basáltica, una astilla rabiosa ¡Qué grano el de aquel día! La asquerosa imagen que ilustra este post es del reconocido fotógrafo publicitario Tom Feiler (vía Mira y Calla). Furia contra los granos... Las tres están buenísimas. ¡Tres culitos desnudos y redondos torrándose al sol a dos metros de mí y gratis! Hoy ligo. No puede ser muy complicado. Les pregunto qué hacen por aquí y tal. Me responderán. Pues tomado el sol. ¿O es que no lo ves gilipollas? Por ahí no voy bien. ¿Y si les hablo de mí? Les digo que he venido a Las Negras con mi madre este año, aunque tengo muchos amigos. Uno de ellos, Coleguita, ha estado en Oporto hace poco. Se comió una francesinha repugnante y la potó. Hay que ser pringao. Será mejor que les hable de los amigos del chat. Esos sí que son legales. Mi nik es “El taladrador del Gancho”, aunque en los juegos soy siempre Frido. Les puede contar cómo he vencido al druida sin la capa de energía oscura ni la llave del maestro, utilizando sólo las tres magias. Caerán a mis pies, je, je. El problema es que he hecho un pacto de sangre con el máster y no puedo desvelar los secretos de la Alianza. Joder. ¡Ya sé! Les preguntaré qué son esos bichos. Ésos que van con los punkis de segunda generación que están aquí por todos los lados. Vaya mascotitas. Son una mutación rara. Como si lo viera, me dirán… ¡Eres idiota o es que nunca has visto un perro-flauta! Puede que encima alguna salga con un “Marley” de éstos y se ofenda. Me meterá una patada en los huevos, fijo. Por ahí voy mal. Uhmmm…. ¡Ya lo tengo! (Un minuto más tarde...) No ha habido suerte. Son tan tímidas. Y eso que he ido a lo seguro. Les he pedido ayuda con un grano que me ha salido en mitad de la espalda, que no había manera ni por arriba ni por abajo… Sé que les gusta (a mi madre le encanta), pero se han cortado y se han ido. Bueno, al menos he conocido a un chaval que me ha invitado esta noche a su casa a jugar a la Play. Tiene banda ancha. Estará guay. La maravillosa lengua es obra del fotógrafo alemán Peter Franck, que tiene una colección fantástica de instantáneas playeras. Y sobre la arena... |