La caja de los hilos |
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Por Alicia Lázuli Estoy aterrorizada. Me siento como si alguien me hubiera empujado al centro del escenario de un teatro lleno de espectadores sin haber siquiera leído el guión. Pero ¿en qué lío me he metido? Con lo tranquila que yo estaba acudiendo a mis terapias los martes y los jueves tuve que tropezarme con el puto taxista aquel: “No pierdas el tiempo llorando en los asientos de los taxis y de los psicoanalistas. La vida es una caja llena de hilos”. LA VIDA ES UNA CAJA LLENA DE HILOS. Sonó tan rotundo y me pilló tan desprevenida... Fue como la mañana en que entró en la cafetería aquel hombre alto, demasiado bien peinado, con un abrigo impecable de color ocre y, sin parpadear, dijo mirándome a los ojos: DEME DINERO. Yo abrí la registradora y le di un billete de diez euros. El hombre bien peinado metió el billete en su bolsillo y se marchó. Jacinto, el primer cliente del día, que en aquel momento tomaba un café, no dijo ni media palabra. Terminó su café, dejó, como siempre, un euro en la barra y salió después de desear, también como siempre, buenos días a los seres que habitan la nada, porque nunca se dirige a mí, siempre lanza al aire sus “buenos días” mientras camina hacia la puerta. Tardé unos minutos en reaccionar, que no en comprender, porque comprender todavía no he comprendido. Saqué de mi bolso diez euros y los puse en la registradora ¿Qué podía hacer? ¿Cómo iba a explicarle a Luis, mi jefe, lo que había ocurrido? ¿Qué podía decirle? ¿Que me habían atracado? Me pediría detalles y no podía explicar que había sido atracada por el procedimiento de la determinación sin titubeos... seguramente pensaría que era gilipollas y no titubearía al despedirme a continuación. En fin, que aquí estoy, como aquella mañana junto a la registradora del bar después de desaparecer el hombre bien peinado del abrigo ocre, en el escenario de La caja de los hilos, sin comprender cómo he podido hacer caso a un taxista pirado que, para más inri, lleva una pistola en la guantera. Aya Kato nos presenta en este post su sugerente versión de "Alicia en el país de las maravillas", de Lewis Carroll. Hoy el cuerpo nos pide escuchar a los Beatles...
Fecha: 06/01/2008 15:49.
Fecha: 06/01/2008 17:56.
Fecha: 07/01/2008 12:17.
Fecha: 08/01/2008 02:26. |