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La caja de los hilos

Harapofiesta

TRAPOS, TRASTOS E MILKOSTURICAS

Por El Sastre

Nascu y DoRa nos envían una deseada convocatoria: Trapos, Trastos e Milkosturicas. Es el sábado 27 de noviembre en El Albergue de Zaragoza (Calle Predicadores, 70).

 Localiza todo lo que vamos a llevar a nuestro (vuestro) mercadillo ’Trapos, Trastos e Milkosturicas’. Decostura, demoda y defonde de armarios... Todo vale. Venta, intercambio, préstamo de ropa, libros, discos y un poco de fiesta, que no se diga. Esto es lo que te encontrarás en El Albergue de Zaragoza, el de la calle Predicadores. La cita es a las 12 del mediodía del sábado 27, hasta agotar las existencias a las 2 de la mañana.

Y habrá mucho más. De las proyecciones se encargarán Jesús Llaría, Beatriz Navarro, Clemente Calvo, Luis Marco, Macu, Tomás Gimeno, Yago de Mateo. Las per-formas llegan con "Photocall" La Aurora y La Macu, mientras que el jápenin es cosa de Nacho y Belén.

Mmmm.... Pinchadiscos y per-versiones: Clemente Calvo, Irene de Las Despechadas Pinchadiscos, Karlos Sainz, Jesús Pastor, José Vicente y Paco, Aurora Verón, El Disquero Esporádico, Sandra Sánchez, Nacho Pascual, La Mejor, Lola Von Disko. Luis Marco estrenará sus per-mutaciones. ¿Y las per-sonalizaciones? Se las dejamos a "Coser y Cantar" La Eva y La Sonia. Y os esperan otras muchas acciones.

Los puestos para abrir boca estarán controlados por Victor y Angel, Javivi y Bismark, Lola y Tomás, Las Posexas, Paloma, Helena, Mariángeles, Azucena, Nacho y Belén... ¡¡¡y todo el mundo que quiera!!!

El cartel anunciador lleva la mano y el arte de Helena Santolaya.

Quítate esos trapos y ponte los míos...

The Decemberists - The Infanta.mp3

The Go! Team - Ladyflash.mp3

Daft Punk - Da Funk.mp3

We Have Band - Dicisive.mp3

Julie London - Perfidia.mp3

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HARAPOFIESTA


Por El Sastre

Con retraso (llevamos una etapa extraña y dispersa), recuperamos la pieza que emitió el programa de Aragón Televisión Clic sobre la Harapofiesta del pasado mes de noviembre. Ante las cámaras, desfilaron una harapienta Helena Santolaya, transformada en gran madame del trapo y la costura, o un Nacho Pascual, performer iconoclasta, que se confirmó como un Jean Paul Galtier del tunning de la confección. Camuflada entre harapos, Virginia no descubrió sus pezones, pero tijera en mano transformó lo largo en corto, lo vulgar en espectacular, lo mediocre en transcendental. Óscar se meneó ante el objetivo como una largarterana de cloaca, tan puta como apañada. Velcro, tijeras, baile, música, joyas y abalorios... Bella Mariángeles con su peluca; Rafita pequeñito, pequeñito, pequeñito...; Manu girando, girando...; Belén buscando el equilibrio de su melena... Reciclaje, postizos y mestizaje. Fue una fiesta guapa de verdad. Fue la harapofiesta. Nos vemos en la próxima.

Al compás...

Les Rita Mitsouko - Marcia Baila (extended version).mp3

Les Rita Mitsouko - Ding Ding Dong.mp3

HARAPOFIESTÓN (Y II)

HARAPOFIESTÓN (Y II)
Por El Sastre

¿Por dónde iba? A sí, Paquito, el peluquero de Cuca, había tratado de darle un bocado a Nacho. “Chica, no te pongas así, con lo guapo que está mi osito sabrosón…”, le respondió cuando el mordisqueado se zafó como pudo de semejante vampiro. Mientras tanto, Cuca observaba con cara de asco las rodajas de chorizo esparcidas por las mesas. “Si al menos fuera foie…”, murmuró. De repente, notó dos manos poderosas agarrando sus nalgas con tanta fuerza que la levantaron dos palmos del suelo. “Aaaaahhhhh…”, gritó Cuca desconcertada. Al girarse, vio a Amadeo con una sonrisa picarona. “¡¡¡Zaaaaassss!!!”, se oyó en la sala. El guantazo fue de tal calibre que se hizo el silencio en la haraponave. Amadeo echó un vistazo a su alrededor y se dio cuenta de que todos le miraban. “No me he podido resistir…”, gruñó mientras se alejaba de allí con las manos en los bolsillos. Después de semejante fracaso, se aproximó a una esquina, justo donde Pedro Bericat se hacía una foto con Asun. Dicen que Amadeo y Pedro estuvieron toda la noche hablando del tiempo, el espacio y la muerte.
En la fiesta no faltó casi nadie. Ernesto, Álex Plasticland, José Vicente, José Luis y Paco Elbarbas acompañaron a Pedro, Raphita y Jesús a la hora de poner la música. Además de Nacho y Virginia, se pasaron por allí Sergio Carabias, más guapo que un pincel, Belén con su irresistible espalda al descubierto, Paola con su bello sombrero, Henar, Stefano y su chaleco “Blancanieves” y la risueña Isabel, la danzarina Celia, Javier y Natalia, nuestro colaborador Pablo Díaz, Manu, Teresa y Manuel, Chon, Ana, Cristina, Raúl con sus calzoncillos ciclistas… Melanie hizo cientos de fotos con la cámara de su novio Carlos, que se abrazaba a Tom sin parar.
Se pudo ver entre el gentío a Paco García Barcos, a Vicky Calavia y a Eva Puyó, a Begoña, a Manu Azcona o a la apasionada Azzunena, que estuvo charlando con Mariángeles. Por allí se dejaron caer Isabel y Elvira, además de Chema Espuña y sus amigos. Ah, y conocimos a Miriam, de Plastik. Tenemos que destacar el coño parlanchín que nos trajo Tomás Gimeno. Hubo algunas ausencias, pero las que más nos apenaron fueron las de Ana María, que esperamos que nos lea desde París o desde Colombia, y las de hermanas Manzana, que no pudieron venir por motivos más que justificados.
La gran estrella de la noche fue Mariángeles, que ganó el premio a la fotogenia. Su perfomance con una barra de pan en la cabeza fue lo más aplaudido, además de su festiva sesión de sadomaso con máscara de cordero, parche pirata, gorra militar y fusta dominante por lo que pudiera pasar. Enamorados nos tuvo.
¿Y Coleguita? Pues estuvo bastante desaparecido toda la noche, pero en un momento dado hizo una de las suyas. Menos mal que estaba Manolo, el okupa de la haraponave, para poner orden. Según me dijo, lo pilló en una sala anexa, donde estaba prohibido el paso, con Josefina Ketamina a cuatro patas. Mientras Coleguita atacaba por la retaguardia, Josefina se metía por la nariz no sé qué polvo blanco que le había traído C. desde UK. En fin, este chico no tiene remedio… Después siguieron retozando por los haraposofás elaborados con la ropa sobrante de la fiesta de primavera.
Y ahora que hablaba de Manolo, ¡menuda montó Manolo! Empujado quizá por los calores que desprendía el acontecimiento, quiso hacer un regalo. Sacó una bolsa con un montón de cajas de condones. Ante semejante obsequio, que nunca viene mal en estos saraos, se decidió repartirlos por las mesas para que cada uno se sirviera a su gusto. Pero, de repente, alguien se dio cuenta. ¡Estaban todos caducados! Unos cuantos, un tanto apurados, se dedicaron a recoger la colección de profilácticos para darles un destino más adecuado. La basura. Por favor, sirva esta crónica para avisar a todo aquel que pillara estas gomas defectuosas para que las deseche. No queremos harapobebés no deseados.
La noche avanzó veloz y se nos fue todo de las manos. El alcohol, los besos, el tiempo... Unos se iban a casa, otros recenaban, otros dormitaban en los sillones... Había quien optó por la lascivia más desorbitada a la vista de todos. A Beatriz, que echaba un sueño en uno de los sofás, intentaron mezclarla en el frenesí pero supo escapar a tiempo. O la pobre Belén, que, además de perder unas prendas que llevaba colgadas al cinturón, se durmió en el autobús al regresar a casa y apareció no sé sabe dónde. El maniquí se quedó con la gorra de Mariángeles y la cesta de la compra. Uno se fue a casa con el tambaleo placentero de la fiesta perfecta. Al despertar, con la haraporresaca a cuestas, me pregunté cómo había sido posible. No supe encontrar una respuesta más o menos fiable porque todo lo que ocurrió fue un pequeño milagro. En lo único que pude pensar todo el día es en el cuándo. ¿Cuándo habrá otra harapofiesta? Esperamos que pronto. 

Si quieres ver más fotos de la harapofiesta, te aconsejamos este álbum.

Tomorrow – My White Bicycle.mp3

Ananda Shankar – Charging tiger.mp3

Sly and the family Stone – Thank You (Falettinme Be Mice Elf Agin).mp3

Brian Auger – Break It Up.mp3

The Sonics – Have Love Will Travel.mp3

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HARAPOFIESTÓN (I)

HARAPOFIESTÓN (I)
Por El Sastre

Ya estoy aquí de nuevo, con el resuello propio del que llega corriendo, sin casi tiempo para arrojar estas líneas. Pero con ganas de contaros lo del sábado (¿ayer era sábado, no?), de esa gran harapofiesta que capitaneó Helena Santolaya y que en su segunda edición batió todos los récords. ¿Por dónde empiezo? No sé, no sé, ufff… ¡Qué difícil! ¡Pasaron tantas cosas! Bueno… Os contaré lo que vi, con la imprecisión del rumor y veracidad relativa, con el puntito de exageración que siempre busca el fabulador. Porque yo creo que el acontecimiento fue exagerado, de bonito, claro.
Como tampoco me quiero entretener, daré unos pasos atrás hasta llegar al sábado (¿ayer era sábado no?), alrededor las siete y media, cuando me desperté de una necesaria y reparadora haraposiesta. Opté por un baño relajante con burbujas, me cambié de calzoncillos, por lo que pudiera pasar, y me perfumé hasta la extenuación, porque Helena me había prometido ligue después de la entrevista publicada hace unos días en esta bitácora. En cuanto estuve listo, quedé con los tres carretes sin hilo para encaminarme hacia la haraponave, que acaba de aterrizar para convertirse en escenario del acontecimiento. Cuando enfilamos el camino de tierra y piedras que conduce a la haraponave, ya nos sonreímos al ver el recorrido lleno de fosforitos y trapos diversos para que nadie se perdiera. Al fondo se escuchaba una canción, todavía demasiado lejana como para saber cuál era. Al acercarnos, reconocimos inmediatamente a Los Brincos. “¡¡¡Con un sorbiiiiito de champagne, brindando pooooor el nuevo amooooor…!!!”. La harapofiesta no podía empezar de mejor manera.

Los cuatro nos quedamos con la boca abierta. En la entrada, sofás y sillones para los más descansados. Allí estaban Nacho y Virginia repartiendo bolsas para que los harapoinvitados pudieran hacer sus adquisiciones en el mercadillo del fondo. Junto a la tele, Helena le daba los primeros meneos a la haraposopa de letras y en las mesas, había pantalones y camisas. No… Era el jamón y el chorizo, colocado de tal suerte que se transformaban en las prendas que, un poco más allá, una marabunta indómita revolvía en busca de la ganga. Con los Brincos, las proyecciones de Bea y Rubén, en una esquina, y Yago, en la otra, se convertían en el lazo de ese gran regalo que es la harapofiesta.
Al fondo estaba Cuca con Paquito, su peluquero. “Ay, Paquito, por Dios, deja de mirar estas cosas que a saber quién se las ha puesto…”, le reñía. “Calla, calla, Cuquita, es que no estás a la moda. Con lo que se lleva lo vintage…”, respondía divertido el estilista. El Navegador estaba tratando de quitarle el ordenador a Bea, pero, afortunadamente, ésta no se dejaba. Sentada en un sillón, Safo se embelesaba junto a Enrico viendo en la tele algunas maniobras eróticas de Betty Page, gracias al arte y la ciencia de Luis Marco.
En cuanto acabó la cena, el asunto empezó a desfasar. Jesús, Pedro Bericat y Raphita comenzaron a agitar al personal a base de psicodelia de la buena y el gentío cogió confianza. Nacho se acercó a un grupo de mujeres y preguntó: “¿Queréis pelo?”. Ellas no pudieron resistirse, se tiraron sobre él desgarrándole la camisa, y no pararon hasta desnudarle por completo en medio de la pista. Él se mostró encantado. Pero, claro, no contó con Paquito, que como una más se abalanzó sobre el pobre Nacho y le dio un bocado en el cuello de lo más salvaje. Casi se monta una gorda. Menos mal que Nacho es muy civilizado y se limitó a pedir más lengua y menos dientes. La cosa no llegó a más, pero a punto estuvo…. (Continuará…).

Blondie - Heart of glass.mp3.

The Modern Lovers - Roadrunner.mp3.

Syreeta – Come And Get This Stuff.mp3

The Move - Do ya.mp3

Skatalites - Trip To Mars.mp3

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