La caja de los hilos |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2007.
Por C. de la Vega Llevo unos días pensando sobre lo que quiero hacer en el futuro. Me pregunto: "¿Qué es lo que le falta a tu vida para ser perfecta, Coleguita?". A primera vista nada parece fuera de lugar…¿Será una mujer? Decididamente no, no estoy dispuesto a atarme. Y en cuanto al sexo creo que tengo suficiente. Ohhh…Hablo de sexo y me acuerdo de la Harapofiesta, no lo puedo evitar. Mmm… ¡Qué polvazo me eché entre bambalinas con Josefina Ketamina! Con esa boquita que tiene de succionar golosinas. Eso es sexo, sí. Y es que el sexo (lo siento por Neo) lo encuentro donde quiera que vaya. De modo que de mujeres no va la cosa… Entonces, ¿será que me falta un hermano pequeño? El otro día demostré (por si alguien lo dudaba) que yo podría ser un hermano ejemplar. Con Enrico, sin ir más lejos. Lo saqué de las garras de Neo (le estaba metiendo unas collejas que estuvieron a punto de desnucar al pobre chaval) y me lo llevé a un rincón. Le enseñé a liar petas. Eso que se lleva por delante, que el saber es como la farlopa: ocupa poco. Jo, está de puta madre tener un hermanito que te admire… Quizá me falte un hermano pequeño, es verdad, pero eso me temo que ya no tiene solución. Olvidémonos de hermanos… "Vamos piensa, Coleguita", me digo, "¿qué le puede faltar a tu vida?". ¡Ya lo tengo! Le falta un libro. Todos los caminos me llevan al libro. Un libro firmado por mí, sí. Lo he decidido, voy a escribir un libro de poemas. Será mi Romancero Calorro. Suena bien ¿verdad? "El Romancero Calorro" de Coleguita. Pero poco a poco ¿eh? Sin agobios. Si cada día me invento una rima, al cabo de dos meses tendré ya… Bueno, también se puede escribir un libro de haikús que son más cortitos, no es mala idea (y encima ese rollito oriental le gusta a las tías). Además, creo que tengo sangre de poeta. Empecé ya en el avión, mi cabeza no podía parar. A mitad de vuelo, sin venir a cuento, se me ocurrieron dos rimas buenísimas que no las voy a decir porque son un poco picantes y su excelentísimo Sastre a lo mejor se mosquea. Además, paso de escribir poemas en un blog, eso ya lo hacen Safo y Ana Manzana. Quien quiera leer mis versos que pague. Lo siento. No me gusta comerciar con el arte pero es que uno tiene que vivir ¿sabéis? Aquí, en UK, me saco un pico con los cigarrillos que me manda Neo, pero no es suficiente, necesito otros ingresos. Estoy intentando meter la cabeza en el asunto de las maduritas. Con mi aspecto de latin lover puedo ser gigoló, eso sí que es una pasta. Aunque no es un mundo fácil, no, hay que ser perseverante. Como decía uno, "si alguna vez te llega la inspiración, mejor que te pille trabajando". No sé si estaba intentando ligar o escribir una obra de teatro pero da igual. A trabajar. Ahora, siguiendo las instrucciones de su Sastrísimo, os voy a contar algo de este país. Lo mejor es la comida. Ahí sí que se ve claramente que es un país más evolucionado, ya no comen verdura. Me encanta, te puedes poner morao de kebabs, hamburguesas y pizzas sin sentirte culpable por no probar la fibra. Lo peor es la manera que tienen de hablar estos ingleses, no se les entiende. No tienen mala intención, creo, pero es que con esos dientes contrahechos debe de ser difícil pronunciar. Pobres. Y eso que el idioma es muy simple. La unidad mínima de expresión es el eructo. Dicho así parece fácil, ¿verdad? Pues hay que interiorizarlo cuanto antes para aprender maneras. Yo practico todas las tardes en el pub. Ya soy capaz de decir mi nombre en un solo eructo. Cuando pueda decir también mi número de teléfono de tirón vuelvo a España (si le parece bien a su Sastridad, claro). Frank Habicht fue un testigo de excepción de la década de los 60, especialmente en el Reino Unido. Él puso los ojos y la cámara a la revolución social, sexual y cultural que lo cambió todo para siempre. Sus fotos llevarán siempre a los Rolling Stones como banda sonora. Seguro que le gustaría a Frank... The Rolling Stones - Satisfaction.mp3 Por El hada madrina Me miré en ese pequeño espejo. Era casi tan pequeño como yo. Vi mis ojos de turquesa, mi varita, mis plumas, mis alas alborotadas… Junto al espejo había otro espejo. Y al lado de este, otro, y otro y otro. Mi gesto se multiplicó y sin saber cómo me encontré reflejada en una esfera de destellos inquietos y despistados. La bola comenzó a girar, se afiló como una espada, y me alejé un poco, lo suficiente para no resbalar. Las luces tropezaban unas con otras hasta que el arco iris se desgajó para crear una lluvia de papelitos imaginarios de colores y plata. Me alejé un poco más y empecé a escuchar los silbidos de la madrugada, el goce caluroso de las manos y las caras, que se rozaban, que se transfiguraban. La música construyó caprichos y los perfiles quedaron desenfocados entre labios y palmas. El perfume era imán, gasa mojada, mientras la extenuación acabó tropezando entre los muebles dorados de la estancia, tan grande que era incapaz de abarcarla. Me alejé un poco más y lo vi todo mejor. Posturas y momentos, espaldas y caricias, trapecistas del susurro y la carcajada. El vino del baile se despertó. Las prendas se inflamaron y lograron volar transformadas en almohadas del alma, en burbujas de leche. El ruido era tan caliente que solo tiritaban las esquinas y las ratas. Las paredes se mancharon, se disfrazaron, se desnudaron, se emborracharon de tiempo. Maquillaje de luces en los párpados de mi cama. Yo, tímida, me escondí y cerré los ojos. Antes de dormirme, pensé: la fantasía no es cosa de hadas. La bola todavía giraba. El hada se escapó del armario de Helena Santolaya para repartir amores y otros dones. CocoRosie - Tekno Love Song.mp3 Por Neo de la Olla Ya desde el avión me daba mala espina este viaje. “Que a mí no me van estas movidas”, le decía una y otra vez a Coleguita, pero él seguía: “Que sí, no seas gili, que aquí ligas, que las tías están salidísimas y tal y cual… Además no te preocupes por el idioma que a éstos si les hablas despacio, aunque sea en español, te entienden…” Y una mierda, ya os lo digo, los ingleses no son normales. Si no de qué íbamos a estar aquí, en la comisaría de policía, con una traductora sudamericana esperando a que terminen con el moro (que por lo visto lo han pillado pasando) para emprenderla con nosotros... Bueno, mejor será que os lo cuente desde el principio. Llegué esta misma tarde a Swansea. Llovía. Coleguita me esperaba entusiasmado en el aeropuerto. “Corre, que tengo a dos bomboncitos en el pub”, me decía. Así que dejamos la maleta en el rincón maloliente en el que vive (que llama casa) y fuimos a Wind Street. El pub se llamaba Bar-co. Era pequeñito, con una banda de roqueros metiendo caña a lo Iron Maiden pero en malo. Enseguida me vi con una pinta en las manos. Coleguita iba y venía, parecía conocer a todos y a nadie. “Hello, Linda”, le decía a una mientras le agarraba el culo con fuerza. “Coleguicha”, respondía la guarrilla con una sonrisa. No iba de corto, no, iba casi desnuda. Pronto me di cuenta que todas vestían igual. Las minifaldas tapaban sólo la mitad de esas generosas cachas bien nutridas de bacon, los escotes daban vértigo… Un sinvivir, vamos. Me acerqué a una que llevaba el conejito de Play Boy tatuado en el hombro y le pregunté educadamente: “¿Te puedo tocar el culo?”. La tía no respondió nada con sentido, sólo un “uo, uo, uo...”. Me lo tomé como un “sí, por favor, dame más, dame más”. Pero según le metía mano se puso a gritar. Y la gente se volvió hacia mí. Todo el bar me miraba. El camarero saltó la barra. Entonces Coleguita me cogió del brazo y salimos del bar. Pero la chica seguía gritando. Un par de policías se acercaron a nosotros… Salimos corriendo. Nos seguían, Dios. Nos seguían de cerca. “¡Van a creer que somos terroristas y nos van a disparar en la nuca!”, le gritaba a Coleguita, que corría unos metros por delante. “Vamos, aprieta, hijo puta, que nos cogen”, resoplaba Coleguita. Y nos cogieron. Según la traductora, la chica me acusa de violación. Yo le he dicho que es imposible que la haya violado porque soy virgen… En fin, si ya lo decía yo, este país es una mierda. Steven R. Guilmore es un diseñador gráfico canadiense con una obra pictórica muy sugerente (Vía Uno de los nuestros). Por Cuca Guillén Lo último que me ha pasado es muy gordo. Gordo, gordísimo. Oyes, que no se lo he contando ni a Pitusa de lo gordo que es. No por nada, sino porque al final, como siempre, acabaría echándome la culpa y en estas no he tenido ninguna. Que me parta un rayo ahora mismo si miento, lo juro por Versace que Dios lo tenga en su gloria. Pues lo que decía, que fue gordo, gordísimo, tanto que llevo dos días hinchándome a profiteroles y con el rosario a cuestas para reponerme de la impresión. A ver por dónde empiezo y cómo lo cuento, porque a veces contar estas cosas a una la ponen casi en las puertas del pecado mortal. Y si algo no quiero hacer es pecar. No solo porque sea una fiel cumplidora de los principios católicos, apostólicos y romanos, devota de la Virgen del Pilar y dama piadosa donde las haya, sino porque quiero estar una temporadita lejos del confesionario. Y os preguntaréis por qué. Pues os lo voy a contar, pero que no salga de aquí porque si esto lo acabara leyendo alguna perraca de la Peñaza que yo me sé, ya empezaría a pedir mi excomunión. Y eso sí que no, oyes, que una tiene reclinatorio reservado en Santa Engracia y no está el horno para bollos. -Ave María purísima. -Sin pecado concebida. ¿De qué se acusa, hija mía? -Pues don Alejandro, me acuso de llevar una vida disoluta, de haber caído en las tentaciones más infames… (Siempre exagero un poco en el confesionario, no vaya a ser que el cura sea un blandengue, me ponga poca penitencia y acabe lamentándolo en las llamas del averno). -Prosiga, hija mía… -Sin ir más lejos, la semana pasada me fui con mi peluquero a una fiesta, que tiene delito, porque una es mujer casada y honrada. No es por disculparme, don Alejandro, pero en el fondo fue por caridad cristiana. Es que mi peluquero es mariquita y estoy tratando de curarle, como bien dice nuestra querida amiga Cristina López Chuilching. Pero vamos, que también me apetecía ver las fiestas de los pobres y eso, pero bueno, en fins, que me estoy liando oyes… -Al grano, doña Cuca… Yo le seguí contando la verdad. Lo de que el otro día le grité más de la cuenta a los niños por jugar con hijos de obreros, que discutí con mi marido por no traerme un pedrusco de su último viaje a Bruselas, que dije que hay un zorrón en la Peñaza se entiende con un abogado del Estado de Pamplona que la ha dejado embarazada y que le ha endilgado la criatura al marido… Vamos, lo de siempre. Eso sí, no me pude callar lo del guarro ese de la fiesta de Paquito. Sí, ese que me tocó estas nalgas que tengo tan bien puestas por obra y gracia de la Madre Naturaleza y de la Corporación Dermoestética. No sabéis lo mal que lo pasé con ese calvo tan rudo, tan hombre, con esas manos tan firmes, esos músculos, esos tajuajes… Uy, uy, uy, que me pierdo. Pues que por ahí fue la confesión, con sus más y sus menos y sus menos y sus más. Y en estas, don Alejandro me dejó de piedra. Oyes, oyes, lo que me dijo, vergüenza me da repetir aquellas palabras que tuvo que inspirar el mismísimo demonio, porque otra explicación no le veo… (Continuará). Uno de nuestros autores favoritos es el polémico Andrés Serrano, un artista neoyorquino que tiene una visión muy particular del catolicismo. La imagen que ilustra este post se titula "Heaven and Hell". Su web ofrece una muestra de sus últimos trabajos. Un Jesús muy personal... Depeche Mode – Personal Jesus.mp3. Por Cuca Guillén (Viene del artículo anterior) ¿Por dónde iba? Ay, sí, que aquellas palabras de don Alejandro las tuvo que inspirar el mismísimo demonio. -Pues sí, don Alejandro, lo tengo que reconocer –le iba yo diciendo-. Aquel hombre me tocó y, en vez de avergonzarme por no haber sabido evitar el peligro, quizá me dejé llevar por los pensamientos más impuros… -Bueno, bueno… -¿Bueno qué? -¿Te falta mucho? -¿Qué? -Que si te falta mucho, que me estoy empezando a aburrir –me dijo don Alejandro-. Vamos, que se me están hinchando los huevos de escuchar tantas chorradas. ¿Te lo tiraste o no? -Don Alejandro, por Dios… Prometo que me lo dijo así, que no me lo estoy inventando. Helada me quedé con don Alejandro, tanto que me tuve que poner una chaqueta nueva de Prada que me acababa de comprar y que me había costado un dineral. Pero no me entretengo con minucias. Don Alejandro salió del confesionario dando un portazo, arrojó la estola al suelo y gritó (reproduzco exactamente lo que dijo, porque esas palabras endemoniadas se me quedaron grabadas a fuego, oyes. Que Dios me perdone): -¿¿¿Por qué cojones tengo que aguantar yo a estas soplapollas mal folladas??? ¿¿¿Por qué hostias tengo que ser yo el jodido cura de esta mierda de blog y estar todo el día con viejas chochas que no saben ni dónde está el dedo para darse gusto al coño??? Quiero un cambio de personaje ya. Encima me pagan una puta miseria. Con lo que yo he sido. Os recuerdo que en el último blog en el que estuve era un actor porno con una polla de 32 centímetros y todo el día andaba follándome a lo mejorcito del star system. Y cobraba el doble. Aquí va y me toca ser el tontolaba del cura. Me cago en Dios y en todo el santoral. ¡¡¡Me vais a cambiar el papel echando hostias!!! No voy a estar ni un minuto más haciendo esta mierda. Ahora mismo me voy a ver al Sastre a poner las cosas bien claritas y a esta zorra que la confiese su puta madre… Don Alejandro se marchó dejándome allí de rodillas y con la boca abierta. Sí, de rodillas y con la boca abierta… ¿Qué pasa? ¿Por qué os estáis riendo todos? Ay, no enredéis, que ya termino. Después de recordar las palabras del párroco, la verdad, es que no sé cómo seguir. Tres avemarías me metí y me pasé directamente por Loewe para recuperarme del sofoco. De vuelta a casa, alucinada iba, llorando a lágrima viva. Es que esto solo me pasa a mí, parece un castigo de Dios. O igual es que tengo muy mala suerte con los hombres, no sé. Al menos me queda la Virgen de Pilar, Pitusa y la pasarela Cibeles… Que entre mujeres, otra cosica es, para qué nos vamos a engañar. Somos de otra manera… Y ahora que lo pienso. ¿Y quién me confiesa a mí? Porque todo esto tiene que ser pecado mortal, que el cura debía estar endemoniado lo menos. ¿Habrá que llamar a un exorcista del Arzobispado? ¿Se me habrá pegado algo? Ay madre, qué angustias… Ave María purísima... Una de las obras más polémicas de Andres Serrano es Piss Christ. El autor introdujo un crucifijo en un vaso con su propia orina y los sectores ultraconservadores norteamericanos le acusaron de blasfemo. Escuchad la palabra de Jesús... He perdido el control, lo sé. Cuando comenzó la andadura de esta bitácora pensé que, con el tiempo, lograría dirigir un blog cultural, ameno, divertido y sorprendente. Hoy, tengo que reconocer que no lo he conseguido. Lo ocurrido con el cura ha sido la gota que ha colmado el vaso. Sé que la culpa es mía, por buscar un secundario de baratillo, de rebajas. Pero no había dinero para más. O es posible que no pusiera el suficiente interés. Pero el caso es que me ha salido rana y ni siquiera he sido capaz de dirigirme a los tres carretes sin hilo para comentarles lo ocurrido. Ayer despedí a don Alejandro y ahora ni siquiera sé como voy a encontrar un nuevo cura para Cuca. La verdad es que me da igual. No tengo ánimos, porque todo me ha salido mal. Mandé a Coleguita a UK y no ha servido de nada. Sigue siendo tan imbécil como el primer día que pisó este blog. Solo he conseguido que se lleve a Neo a la Gran Bretaña y acabe detenido por asaltar a una chica que tuvo la mala suerte de encontrase con semejante salvaje. No he tenido fuerzas ni para echarles la bronca. Tengo la sensación de que ninguno de mis planes se ha cumplido y que nada de lo que prometí cuando asumí el reto de hilvanar La caja de los hilos es hoy una realidad. Por lo tanto, no sé qué hacer. He pensado en presentar mi dimisión irrevocable a los tres carretes, pero creo que de nada serviría. Quizá, lo apropiado sería cerrar esta página para siempre, olvidarme de que ha existido y asumir mi rotundo fracaso. Es posible que alguien gritara aleluya si adoptara esa decisión. Sin duda, la sucesión de textos desafortunados es ya demasiado gruesa. Son muchos errores y no sé si estoy dispuesto a asumir alguno más. Tendré que reflexionar mucho estos días para acertar. De momento, me voy este fin de semana de retiro espiritual, a buscar una luz que me ilumine después de tanto tropiezo. No sé si volveré. Tampoco sé si vosotros seguiréis ahí para esperarme. En la imagen, "The Interpretation of Dreams (The Other Christ)", de Andrés Serrano. Artnet dispone de una galería con algunas de sus obras. ¿Hay esperanza? Leonard Cohen – Hallelujah.mp3 Por La redacción A la vista de que después de todo un fin de semana de meditación, aún no has resuelto tus dudas, nos hemos reunido para pedirte que sigas, que no nos abandones. Esta casa nunca será lo mismo sin ti. Y cuando nos referimos a ti, nuestro Sastre, hablamos de la persona que con su esfuerzo, con su intuición y con su inteligencia, con su experiencia y sentido común ha hecho posible este milagro. Un blog que nos ha reunido a todos, que ha hecho que taxistas, filósofos y fumetas hablen el mismo idioma: el lenguaje de las hadas. En este blog hay un alma que no puede nunca faltar, el espíritu que hilvana, el que manda, nuestro Sastre. Desde que comenzó esta andadura todos sabemos que no íbamos a cobrar mucho. Pero no es el dinero el que nos mueve. No. No es el dinero, sino la ilusión de que este proyecto salga adelante. Y sólo puede ser contigo, Sastre, capitán de un barco que izó sus velas en julio, y que la tormenta parece haber extraviado. Esos curas que se rebelan son como rayos en la noche... ¡Oh capitán, mi capitán! Aquí estaremos, toda la tripulación en caso de naufragio. ¡Oh capitán, mi capitán! Nunca te abandonaremos. Coleguita, (aquí presente, por supuesto) quiere pedirte disculpas por su comportamiento, y como propósito de enmienda ha decidido no cobrar por sus poemas calorros y publicarlos en el blog. Neo ha aprendido la lección en lo que respecta a los traseros femeninos, no tocar en caso de duda. Y como ellos, cada uno de nosotros haremos lo posible para que la magia vuelva al ciberespacio, para que La caja de los hilos, que es un regalo de todos, no cierre sus puertas. De momento sólo nos queda la súplica, el grito desde esta redacción que nadie piensa abandonar hasta que vuelvas al rescate. Del barco de Chanquete no nos moverán. Armindo Dias es un excelente fotógrafo portugués con un trabajo lleno de oscuridad y lirismo. En la imagen, "The words spoken". Hoy todos pedimos perdón... Por El Sastre Han sido días difíciles para mí y creo que para todos vosotros. Como ya sabéis, los últimos acontecimientos me han llevado a replantearme mi situación en esta bitácora. Admito que he pensado en abandonar, en decir adiós para siempre. He meditado mucho. En el bosque, con el ruido de las hojas, me sentía como enterrado en vida, no podía respirar al pensar que este blog estaba llegando a sus últimas horas. Pero, al mismo tiempo, la mera idea de mantenerlo vivo y darme cuenta de que era incapaz de controlar su deriva, me atormentaba hasta límites inimaginables. Conforme pasaban las horas, más dudas tenía. Reconozco que he llorado mucho y que en el tren, de vuelta a casa, la ansiedad me arrasaba por dentro al no poder escapar de la encrucijada de tomar una decisión. Acabo de entrar en La Caja de los Hilos y he leído las palabras de Bea, de DoRa, de Alicia, de Colette, de Sergito, de Berta… Me he emocionado viendo que, pese a mi sucesión de fracasos, todavía hay quien me guarda un poco de su cariño. Pero, ante todo, me he sentido conmovido por vuestra carta, la de la redacción de esta caja. He visto que os habéis dado cuenta de que hay muchas cosas que mejorar, os habéis disculpado por los fallos cometidos y os agradezco el esfuerzo. Yo también soy consciente de que no puedo limitar vuestra creatividad y, sobre todo, impedir que seáis como sois. Maravillosos. Con vuestro aliento, he recobrado las fuerzas y me encuentro dispuesto a todo. Pero, especialmente, a seguir jugando con vosotros. De eso se trata. Para mí, hoy empieza una nueva etapa en esta caja y me siento con más fuerzas que nunca para seguir adelante. Con vuestra ayuda, seguro que lo conseguiré. Gracias. Anke Merzbach es una fotógrafa alemana que desprende una poesía suave y apesadumbrada, casi como nuestro Sastre. Después de tantos desconsuelos, vamos a darnos una alegría... Por Safo (La cafetería casi vacía, Enrico y yo y una pareja de adolescentes al otro lado. Se miraban y no hablaban. Mesas de mármol bajo una claraboya que filtraba luz suficiente incluso para la lectura. Un café expreso y una limonada con mucho hielo. Sonaban los acordes de un impromptu de Fauré). “…¡Ya lo tengo!”, gritó Enrico con los ojos aún cerrados. Ahora los apretaba con fuerza, como si temiese que la imagen se le pudiera escapar. No deja de ser curioso ver a Enrico empleando toda su energía en visualizar un objeto. En poco tiempo, sin duda, le resultará tan sencillo que podrá jugar con las imágenes incluso con los ojos abiertos. “Es un caracol, Safo, una espiral perfecta”, decía entusiasmado. “Está bien, Enrico. Ahora sigue los pasos que te indique. Sobre el contorno de la imagen quiero que coloques puntos rojos y que…”. “¿Cuántos?”, me interrumpió Enrico. “Unos veinte o así. Una vez fijados, borra la figura inicial pero sin perder los puntos, ¿podrás?”. Enrico apretaba las sienes con las palmas de las manos y fruncía el ceño. Durante unos instantes contuvo la respiración. Fueron segundos en los que también la música cayó en una extraña síncopa, en un capricho del tiempo. Entonces Enrico comenzó a respirar de nuevo y, pausadamente, con la emoción contenida dijo: “Ya está”. “Estupendo, Enrico. Por último, quiero que unas los puntos mediante rectas, es un ejercicio más sencillo. Cuando lo tengas abre los ojos”. Y Enrico no tardó en mirarme. Le expliqué: “La primera imagen, la del caracol, es una idea. La segunda, ésa que acabas de ver y en la que no hay detalle sino un conjunto de líneas quebradas corresponde a un modelo de la idea. Una proyección de ésta a través de la Palabra. Como podrás observar, aunque en lugar de veinte fueran cien o mil los puntos que dibujases en el contorno jamás reproducirían fielmente la idea, por la misma razón que una línea curva sólo puede simularse con una infinidad de rectas. Es la magia de lo Curvo y también la limitación de la Palabra”. Enrico me miraba ahora confundido. Dudó unos instantes, pero finalmente me preguntó: "Entonces..., si la idea es tan redonda y tan perfecta, ¿para qué queremos el modelo? ¿Qué sentido tiene?” . Esperé unos segundos hasta que se desvaneciera el eco de la última nota del impromptu que nos acompañaba. Entonces, respondí: “Es el modelo el que hace posible la comunicación”. Gilbert Garcin es un tipo curioso. Vendedor de lámparas en Marsella durante toda su vida, cuando llegó la jubilación se dedicó a la fotografía. Su obra es singular en todos los sentidos. Recuerda al surrealismo de Magritte, al absurdo de Ionesco, a los trucos de Méliès, al sentido del humor de Tati… Garcin es un ilusionista de la imagen, un poeta del blanco y negro y un genio excepcional que seguro que volverá pronto a pasear por La Caja de los Hilos. La instantánea que ilustra este artículo se titula "L'inconscience". Dejémonos llevar por la magia de Fauré... Pablo Díaz nos envía una reflexión sobre el amor, la tecnología y el deseo. Chic Chac Chiqui Chac... "La primera máquina. Automática. Movimiento continuo. Esquemático. Autómata mecánico. Metálico. Chic-Chac Chiqui-Chac. Máquina mecánica. Automática. Acción. Procreación. Alienación. Chic-Chac Chiqui-Chac. Masturbación. Descompresión. La primera máquina. Chic-Chac Chiqui-Chac. Automática. La primera. Chiqui-Chac. Maquina metálica. Sistemática. Maquina de mamar. De amar. Amor automático. Cotimátoua roma. Amor simétrico. Cotrímesi roma. Máquina mecánica. Canícame náquima. La primera. La primera máquina. Mecánica. Chic-Chac Chiqui-Chac. Máquina de amor. Automático. Amor digital. Telemático. Atrévete a probar. Aséptico. Inmediato. Chic-Chac Chiqui-Chac. Cotimátoua roma. La primera máquina. Cotrímesi roma. Simétrica. Máquina metálica. Plástica. Máquina de metacrilato. Chic-Chac. Atrévete. Chiqui-Chac. A probar. Acción. Penetración. Resurrección. Máquina modélica. Máquina de amor. Paradigmático. Algoritmo ateo. Herético. Máquina de amor. Robótico. Electrónico. Profiláctico. Chic-Chac Chiqui-Chac. Modelo mecánico. Articulado. Sinérgico. Hidráulico. La primera máquina. Chic-Chac Chiqui-Chac. Mecánica. La primera. Chiqui-Chac. Metálica. Acción. Reacción. Retroacción. Retroalimentación. Máquina elástica. Plástica. Estocástica. Atrévete. Máquina de amor. Lógico. Analógico. Verdadero. 1100011010 #error. Iniciando...La primera máquina. Automática". Derkach Sergii, alias Theodotos, es un artista ucraniano experto en fotocomposición con un curioso sentido del humor. Una máquina... Por Amadeo Martillo Tengo 32 llamadas perdidas en el móvil, pero no lo pienso coger. Es la Gorda. Supongo que querrá saber por qué no he ido a casa ni en Nochebuena ni en Navidad. Estoy en el aparcamiento del D’Ángelos, sentado en el taxi y con la Mágnum en la mano, dudando entre pegarme un tiro o entrar en un centro comercial y abrir fuego contra todos los gilipollas que digan felices fiestas. Al final, supongo que dejaré el arma en la guantera. Como siempre. Me enciendo un cigarrillo. En la puerta del burdel, alguien me mira y me sonríe. Bajo su abrigo de leopardo se descubren de vez en cuando unas tetas grandes y abruptas. Vuelve a sonar el móvil. 33 llamadas. Es la Gorda otra vez. Supongo que a estas horas la Policía ya me estará buscando. Pensarán que he tenido un accidente y que estoy vomitando sangre en alguna cuneta con el volante cruzado en la cara. O que estoy muerto. Eso sí que sería un motivo para brindar. El taxi está caliente, pero yo tengo frío. La puta me sigue observando. Fuma despacio y se rasca el culo mientras taconea por la entrada del local. Es Carol. Alguna vez hemos follado en el coche a cambio de una carrera y un poco de cariño. Me gusta. Es guapa, pero en los ojos se le agolpan los años y la mala suerte. Mientras busco entre la niebla las nubes negras del atardecer, Carol empieza a caminar hacia mí, dejando tras de sí huellas de grava y jaleo. Abre la puerta del taxi y me da un beso en la boca. Me coge las manos y se las lleva al coño. Me dice guapo. Me pide amor. Cierro los ojos y de repente noto una caricia de alivio en la nuca. La Navidad se esfuma por un instante. El móvil hace ya un rato que se ha quedado sin batería. Azsacra Zarathustra es un poeta y filósofo esotérico ruso con un amplio e interesante trabajo fotográfico y videográfico. Conocido como el maestro de la muerte, algunas de sus fuentes de inspiración son Nietzsche, el teatro de la crueldad y el body art. La violencia, el dolor, un profundo nihilismo y ritos iniciáticos de lo más sádico son los motores con los que la obra de Azsacra se dirige el corazón del mismísimo infierno. No es para todos los públicos. Feliz Navidad... Antony and the Johnsons – Hope There’s Someone.mp3. Antony and the Johnsons – Cripple And The Starfish.m3. Antony and the Johnsons (con Rufus Wainwright)– What Can I Do?.mp3 Por El Navegador Hoy me he puesto el gorrito de Santa Claus y aquí estoy a lo mío, navegando que es gerundio. Y como las fechas son las que son, os voy a echar una racioncita de links navideños que me he ido encontrando aquí y allá. Igual no tienen ni puta gracia, pero qué le vamos a hacer. Es lo que tengo para hoy y no hay otra cosa. Para empezar, un poquito de música. En Papel Continuo, que es un blog de lo mejorcito que hay por estos lares, nos ofrecen una recopilación de canciones de estas fechas que no tiene desperdicio. Es que si algo hay por Internet es una buena colección de frikis flipados con eso del villancico y tal. Falalalala o Hi-Fi Holiday son dos sitios donde puedes disfrutar de viejos discos con musiquita de lo más casposilla para amenizar las cenas de estos días. No nos olvidemos del belén. Aquí, de nuevo, Papel Continuo nos descubre cómo se lo monta la carnicería Sagastizábal de Bilbao, que tiene un belén con productos típicos de la tierra: chorizo, ajos, pimientos… Otro personaje imprescindible es Santa Claus. Un blog absolutamente fascinado por este señor barrigudo y de barba blanca es Santa and me! El youtube con los niños endemoniados por la Nintendo 64 es para mear y no echar gota. Otro clásico de estas fechas es la galería de fotos de niños acojonados con Santa Claus. Para hacer un poco el moñas, podéis jugar con vuestro careto con las felicitaciones estrella de estas fiestas: Elf yourself y Scrooge yourself. Yo, que en el fondo soy muy friki, me quedo con las postales navideñas de Star Wars. Para cuando os empiece a agotar la chapa de las reuniones familiares, os propongo tres jueguecitos que son muy tontos pero que te pueden tener enganchado durante horas: el Winterbells, el Snowrider y el Flight of the season (este, la verdad, es bastante chungo). Para acabar, os dejo la felicitación de los chicos del Pollo Urbano y una página que responde a la pregunta: ¿La navidad es un tiempo de paz y amor? En fin, que disfrutéis de estos regalitos. Si es que en el fondo tengo corazón de Santa Claus… Como ilustración de este post, os dejo una curiosa tarjeta navideña de Dwayne Clare. Unos villancicos... The Ramones - Merry Christmas.mp3 The Kinks - Father Christmas.mp3 James Brown - Soulful Christmas.mp3 Ringo Star - Christmas Time Is Here Again.mp3 The Pipettes - White Christmas.mp3 Elvis Presley - Blue Christmas.mp3 Otis Redding - Merry Christmas, Baby.mp3 Por El Sastre Después de unos días de descanso y reflexión y antes de que acabe el año, La habitación de Klaus vuelve a publicar un relato. Se titula "Todavía queda belleza" y lo firma Pablo Díaz, uno de los colaboradores habituales de la Caja, que saca su lado más romántico en este texto de amores y humores. Una camarera descubre que un cliente le ha escrito un cuento y se pregunta qué es que lo esconderá. En la calle de la tienda roja, nuestra protagonista se cuestiona estas cosas y alguna más. Pero La habitación de Klaus tiene otras novedades. Estas semanas, nuestra bitácora hermana ha estado pendiente de las sesiones del Proyectaragón, que concluyeron el 18 de diciembre, y ha recogido algunos audiovisuales que han pasado por la muestra (Os recuerdo que en unas horas hay fiesta en la Oasis para celebrar el éxito del festival). De entrada, se puede disfrutar de tres videoclips. El primero nos toca muy cerca, porque lo protagoniza nuestro querido Jesús. Dirigido por el aragonés Samuel Zapatero, la música la pone el Sr. Chinarro con su tema "Del montón". José Manuel Fandos, Óscar Sanmartín y Javier Estella se han encargado de vestir con imágenes la canción del Galgo Rebelde "Esos ojos". Además, por no desatender lo local, La habitación de Klaus se ha paseado por el barrio de La Magdalena con Dani Clemente y su grupo Quién son. De la dirección del vídeo "En mi barrio" se ha encargado Jesús Floría. Para cerrar, el cortometraje "Made in Japan", dirigido por ese friki genial llamado Ciro Altabás. No os lo perdáis. Ya lo sabéis, todo esto y mucho más, en La habitación de Klaus. La imagen de este post la pone la artista ceutí afincada en Sevilla Carmen Luna, especializada en la acuarela y el collage. La música hoy llega gracias a ese sueño alcohólico que es Amy Winehouse. |